Nos ha dejado Ángeles, profesora, madre, compañera, hermana, amiga.

A ti y a todos los que se han esforzado por hacerte más llevadera la vida durante tu enfermedad os tendremos siempre presentes en nuestro corazón y en nuestras oraciones.

Descansa en paz, querida Ángeles.

 

A ti, Ma Ángeles, los que te hemos disfrutado como compañera, amiga y profesora, te decimos que tu paso por nuestras vidas ha sido como una luz.

Ahora nos has dejado, pero tu huella no se borrará.

Tu quehacer como profesora sólo ha sido superado por tus cualidades como persona. 

Físicamente no te tenemos, pero estás aquí, muy en nuestro interior, en el corazón de todos los que hemos tenido la suerte de conocerte y amarte.

Maite y Mª Carmen, compañeras.

 

 

 

 

Ma Ángeles: el curso pasado, cuando estaba con Maite, rezaba todos los días por ti; ahora ya estás con Jesús. Como estás tan cerquita de él, pídele por todos los alumnos del colegio para que estudiemos bien y seamos buenas personas como tú nos enseñabas. 

Jesús Motta Seguido, alumno de 6º de E.P.

 

Mª Ángeles, aunque no es difícil hablar de ti, es muy difícil escribir sabiendo que no estás con nosotros.

Pero nunca se olvida lo que se quiere, y tú, Mª Ángeles, estás en nuestra mente porque nos enseñaste conocimientos y, lo que es más importante, nos diste ejemplo de términos como justicia, empatía...

Tú siempre fuiste solución y no problema. Jamás fuiste indiferente a nuestros conflictos y tu espíritu de acogida y entrega nos transmitió los valores que seguiremos poniendo en práctica cada día.

Eras alegre y optimista. Ése es el recuerdo que tenemos de ti.

Seguramente Dios necesite profesores como tú para dar clases a los ángeles. Mientras, nosotros seguiremos acordándonos de ti, que pasaste por la vida haciendo el bien.

¡TE QUEREMOS!

Antonio José Rodríguez Carravilla, alumno de 2º de E.S.O.

 

Querida Ma ÁNGELES, tus alumnos de 3° y 4° de Primaria, tus niños, como así nos llamabas, y que hoy somos alumnos de 2° de Bachillerato, queremos rendir un especial recuerdo a tu profesionalidad, a tu cariño y a tu gran simpatía.

Queremos pedirle al Señor que, así como fuiste una bella realidad, te conceda ser ahora un bello sueño.

En nombre de todos mis compañeros,

Patricia Alcaide.

 

Hace unos siete años tuve la oportunidad y el privilegio de conocer a Ma Ángeles como profesora y pasar junto a ella y mis compañeros dos cursos, los de 3° y 4° de Primaria.

Con Ma Ángeles nunca había una clase mejor que otra; ella se encargaba de poner su toque de simpatía y profesionalidad. Con ella hasta las matemáticas eran divertidas.

Además de ejercer su profesión, Ma Ángeles se preocupaba realmente de los problemas que podíamos tener los alumnos, poniendo todos los medios posibles de su parte para echarnos una mano y poder solucionarlos.

Su preocupación no acababa con los dos años que estábamos con ella como profesora, sino que cada vez que nos encontraba se informaba de nuestra evolución en el Colegio.

Ma Ángeles, siempre estarás en nuestros corazones. GRACIAS por todo.

Eduardo González Pérez, alumno de 4º de E.S.O.

 

 

SÓLO QUEDA SEGUIR

 

 

Tuviste cada día, hasta el final,

el profundo amor de los tuyos;

tuviste todo,

casi agobiada de cuidados

y de atención desinteresada.

 

 

Con todo,  y arropada de cariño,

no pudo ser.

 

 

Ahora sin ti

algunos dejarán de confiar en los sueños,

no buscarán nuevas utopías

ni podrán creer ya en los milagros;

 

 

ahora sólo queda seguir,

secada la amargura de este llanto,

nuestra empinada subida hasta el Monte

esperando nos muestres entre tanto

lo que ves más allá del Horizonte.