ORIGEN DE LA COMPAÑÍA DE MARÍA

Santa JUANA DE LESTONNAC,  nacida en Burdeos (Francia) en 1556 es formada como madre y educadora en una larga expe­riencia de vida:

Fue sensible a las necesidades da juventud de su tiempo.

Capto lo que significa la fe como dimensión que abre la vida a la trascendencia.
Se comprometió a colaborar en la  transformación de la sociedad a través de la educación cristiana.

Fundo  en 1607 la COMPAÑÍA DE MARÍA, extendiéndose por las distintas partes  del mundo y realizando la MISIÓN DE: EVANGELIZAR a través de la ENSEÑANZA.

BREVE RESEÑA DE LA FUNDACION DE LA CASA DE FERROL

 

Después de muchos años de sentir y fomentar en su alma el deseo de propagar la Orden de la Compañía de María a la que pertenecía, la R. M. Mª Teresa Miés y Roca, Sub-Priora y Maestra de Novicias de la Casa de Lérida, vio por fin realizados sus piadosos deseos.

 

Repetidas veces se había comunicado con varios Sres. Obispos de España y de sus Antillas y aunque sus respuestas eran aprobatorias, faltaban recursos y  quedaba para mejores tiempos su realización.

 

Habiendo enviudado una de sus buenas amigas y deseosa al par que ella de extender el reino de Cristo en las almas, puso a su dispo­sición el capital que poseía, sus muebles y alhajas.

 

Era esta señora, que vivía en Zaragoza, Dña. Mª Amalia Vig­nau y Bernardín, Vda. de Quer.

 

Entre los Obispos a quienes hablan recurrido las dos amigas figuraba el de Santiago de Compostela que contestó jubiloso, pues conociendo nuestro Instituto, deseaba propagarlo en su Diócesis y les sugirió que viniesen a la Coruña que a la sazón carecía de Centros de ins­trucción religiosa para las jóvenes. Se comprometió además a interesar en el asunto a los Padres Jesuitas de la misma Ciudad para que les ayudasen. Pero... los juicios de Dios son inescrutables y una pulmonía lo arrebató en cuatro días.

 

La Madre Miés y su amiga decidieron esperar el nombramiento del nuevo Prelado y mientras tanto otras religiosas se instalaban en La Coruña. Las nuestras, no queriendo perjudicarías, desistieron de su proyecto.

 

Los Padres jesuitas, que tenían en gran concepto a las Hijas de Nuestra Señora, sintiendo el caso, aunque aprobando tan noble proceder, escribieron a la Madre Miés diciéndole que la Ciudad de Ferrol, -que era muy importante por su vasto arsenal y posición topográfica, carencia de Centros de Enseñanza y seguramente las recibirían con agrado.


 

Al mismo tiempo suscitó Dios en las principales señoras de Ferrol el deseo de traer a su Ciudad, una Orden religiosa que se encargara de la educación cristiana de la niñez y juventud que estaba totalmente abandonada. Habían formado una Junta presidida por una de ellas y aprobada por el Sr. Obispo de Mondoñedo, Dn. José María de Cos que tenía los mismos deseos.

 

Los Padres Jesuitas de La Coruña apoyaron jubilosamente la idea y propusieron que la Orden elegida fuera la Compañía de María. Ocurría esto el año 1887.

 

Tenía la Madre Miés un hermano Jesuita, el Padre Luis, que había estado algún tiempo en la Residencia de la Coruña y enterado por  aquellos Padres de la necesidad de Colegios en Ferrol, aconsejó a su  hermana que se dirigiera directamente al Obispo de Mondoñedo. Así lo hizo ella y con fecha 12 de Enero de 1889, recibió la siguiente contesta­ción del Sr. Obispo:

 

"Tengo sumo gusto en manifestarle, que la parte prin­cipal de Ferrol, recibirá muy bien la fundación y que yo la bendigo desde ahora y haré cuanto de mi dependa para su pronta y acertada realización. Debo manifes­tarle que estoy preconizado Arzobispo de Cuba, por lo cual conviene no perder tiempo, a fin de que antes  que yo deje el cargo, quede la fundación lo más ade­lantada posible. Bendice a usted y a toda la Comuni­dad, especialmente a la Madre Priora y a las fundadoras de Ferrol, su affmo. en Cristo,

José Mª de Cos, Obispo de Mondoñedo.

 

Con gran actividad se hicieron todas las solicitudes, expedientes, etc. Era un entusiasmo santo el que movía a todas las religio­sas que debían ir a la fundación así como al Sr. obispo de Lérida y  al Vicario General de la Diócesis que les prodigaron su ayuda.

 

El 22 de Abril de 1889 recibía el Sr. Obispo de Lérida el si­guiente telegrama:

No pueden salir Religiosas el 29. Preparado todo Ferrol.

 

El Obispo de Mondoñedo".

 

Por fin, dicho día 29 salieron de Lérida las seis religiosas destinadas a la fundación, acompañadas de seis postulantes, dos Sacerdotes y varios Señores.

 

Iba como Superiora la M. Mª Teresa Miés.

 

Las otras religiosas de Lérida que vinieron a la fundación fueron las siguientes:


 

 

-  Madre Dominga Solá

-  Madre Mª Asunción Bartre

-   Madre Patrocinio de Gomar

-   Madre    Socorro Pons

-   Madre    Mª Montserrat Cantarell

 

A las seis Postulantes que salieron de Lérida con las Madres, se les unieron otras dos en el camino. Sus nombres son:

-  Mª Teresa Vilá

-  Elvira Clúa

-  Mª Amparo Isarch

-  Mª Batiste Marsal

-  Dionisia Soler

-  Rosa Farré

-  Mª Amalia Vignau

-  Emilia Pons

El pueblo de Lérida les hizo una entusiasta y cordialísima despedida en la estación, a la salida para Zaragoza.

 

El viaje hasta esta ciudad fue felicísimo. En una de las estaciones del trayecto encontraron una antigua alumna de Lérida que echándose a los pies de la M. Miés le dijo:

)Me quiere V. R. por hija? yo estoy dispuesta a seguirla.

)Cómo negarse? Subió al vagón, aumentando el número de las aspirantes.

 

En la estación de Zaragoza las esperaba Dña. Mª Amalia Vignau con su Director el Sr. Canónigo Lectoral y varias señoras principales que en varios coches las condujeron a la Basílica del Pilar donde se pusieron bajo la protección de la Stma. Virgen. Fueron luego a nuestra Casa de Zaragoza. En la portería les recibió aquella numerosa Comunidad con el mayor cariño. Descansaron y vieron la casa al día siguiente y a las cinco de la mañana del tercer día emprendieron de nuevo el viaje.

 

En la estación de Baamonde, principio de la Diócesis de Mondoñedo, las esperaban los Delegados del Sr. Obispo: el Arcediano Dn. Emilio Loredo y el Penitenciario, Dn. Julián Hervás, que ya no las abandonaron hasta dejarlas instaladas en Ferrol. En la estación de Betanzos, las esperaba el Padre Félix Guell S.J. Superior de los Jesuítas de La Coruña que se unió a la comitiva.

 

A la llegada a Ferrol multitud de gente llenaba las calles del trayecto y siguieron a los coches hasta la iglesia de San Julián que se hallaba brillantemente iluminada y tan llena de gente que a duras penas pudieron llegar a los bancos que les tenían reservados.

 

Fueron recibidas a la entrada de la iglesia por el Clero  de la Ciudad, las Comunidades de Religiosas Mercedarias del Hospital de Caridad, las Hermanitas de los Pobres del Asilo de Desamparados y otras corporaciones religiosas. Enseguida se puso de manifiesto el Smo. Sacramento y se cantó un solemne Tedeum dándose la bendición y reservándose una vez concluido este himno de acción de gracias.

 

Numerosas fueron las personas que, con una parte del Clero las acompañaron hasta la espaciosa casa nº 65 de la calle del Castañar ( * ver plano), elegida de antemano para instalarse provisionalmente. Allí las esperaba la Buena Madre Superiora de las Hermanitas de los Pobres. Era esta Hermanita, una antigua alumna de nuestra Casa de Manresa muy apreciada en Ferrol. Había trabajado mucho para inclinar los ánimos a favor de nuestras religiosas. Por delegación del Sr. Obispo, había buscado y alquilado la casa provisional, cuidó de traer a ella los muebles venidos de Lérida y Zaragoza, que habían sido desembarcados aquella misma mañana y siguió prestándoles asiduos cuidados, particularmente los primeros días de su llegada a Ferrol.

Después de unos días de intensos trabajos para arreglar la casa y de hacer tres días de Retiro, que les dio el P. Luis Miés, el 24 de Mayo vistieron el hábito las postulantes. Al día siguiente, la Hª Mª Amelia Vignau cambió su velo blanco por el negro, por disposición de los Superiores y con gran alegría de la interesada, que así tenía una semejanza con la Santa Madre de la que era devotísima.

El primer viernes de Junio empezaron las clases. Sólo admitieron internas, medio pensionistas y externas gratuitas. El local  no daba para más y fueron muchas peticiones las que hubo que desechar.

 

El 27 de Julio de 1889 el Sr. Canónigo Arcediano y el Arqui­tecto provincial de Orense recorrieron la ciudad buscando terreno apto para edificar el Colegio decidiéndose por uno que estaba enfrente de la casa provisional en que vivían las religiosas. Encargaron de la compra a un Notario amigo de la Comunidad. Los dueños del terreno dieron facilidades al principio, pero más tarde, viendo el empeño que había por comprarlo, pusieron tales condiciones que hicieron imposible la compra.

es habían hablado a las religiosas de un terreno que había en el barrio de Esteiro que además de ser capaz, tenía un pozo de agua excelente. Les gustó y decidieron comprarlo.

 

El P. Gúell les aconsejó que comprasen además una huerta contigua y se ofreció él para hacer los planos del Colegio.

 

Cuando dichos planos se presentaron en el Ayuntamiento, el Arquitecto municipal se negó a firmarlos a pesar de que lo había prometido. Decía que, habiendo de dar dictamen, no estaba bien que llevaran su firma. Dos Ingenieros de La Coruña tampoco quisieron firmarlos. Se enviaron a Mondoñedo para que los firmara el Arquitecto diocesano y  por fin, el 20 de Abril de 1890 los enviaron firmados.

 

Aún tuvieron las religiosas otra gran contrariedad. Había en el Ayuntamiento algunos Concejales contrarios a la Fundación. Unos días antes de recibir los planos firmados, presentaron una proposición al Ayuntamiento pidiendo la prolongación de una calle que cruzaría el te­rreno de las religiosas de Sur a Norte. Se puso a votación y por falta de algún Concejal, ganaron los contrarios a la fundación. El Alcalde, que no estaba conforme, se alzó de dicho acuerdo; las religiosas acom­pañaron su oficio con un recurso al Gobernador en el que se hacía constar los perjuicios que les vendrían con la prolongación de dicha calle y añadieron al escrito las firmas de cerca de 90 personas influyentes de la ciudad.

 

El 10 de Mayo llegaba un Oficio del Gobernador desechando el acuerdo del Ayuntamiento y diciendo que las Religiosas tenían derecho a edificar. Más tarde se enteraron éstas por un Diputado Provincial, que la alzada del Ayuntamiento de Ferrol, contra la disposición del Gobernador había sido rechazada en Madrid por el Consejo de Ministros.

 

El 24 de Mayo de 1890 estalló un petardo en la puerta de las religiosas que asustó a éstas y a las niñas internas. Solo produjo  un agujero en la  puerta pero tuvo la virtud de atraer hacia las religio­sas la voluntad de algunas personas que estaban contra ellas, sobre todo de las que habían votado por la prolongación de la calle. Todo  el pueblo se indignó de semejante proceder.

 

Los cimientos del Colegio comenzaron el 9 de Julio de 1890 bajo la dirección de Dn.  Pedro Miés y del Arquitecto diocesano Sr. Cobreros. La obra se hizo con lentitud por falta de recursos. Para que les prestasen tuvieron que hipotecar la obra y los terrenos. En vista de que esto no bastaba, decidieron en el año 1892 edificar sólo lo estrictamente necesario para poder instalarse en el Colegio y dejar para mejores tiempos el ala del edificio que daba a la huerta.

Viendo los apuros de las religiosas, Dña. María Román, Vda. de Miés y hermana política de la Madre Priora, además de prestar ella cantidades sin interés, decidió ir a varias casas acompañada de una amiga de la Comunidad, a pedir dinero prestado sin interés. Sufrieron varias negativas pero no desmayaron. Así reunieron cierta cantidad que completada por la amiga, fue suficiente para terminar la planta baja y cerrar las galerías de aquella parte del edificio.

Entre las personas que ayudaron a la Comuni­dad, merece especial mención un caballero que habiendo ido a vi­sitar la obra y ver que con todo lo hecho, las religiosas se quedaban sin celdas, y tenían que dormir varias en un aposento, donó una cantidad con la condición de que había de ser expresamente para construir las celdas y no se había de publicar su nombre.

 

También debe conside­rarse como bienhechor notable a Dn. Pedro Miés, sobrino de la M. Priora que no vaciló en dejar su casa e intereses de Lérida para instalarse en Ferrol con su familia durante tres años y ocho meses con el fin de ayudar a la construcción del edificio hasta que lo dejó dispuesto para ser habitado. No economizó pasos ni visitas a los Alcaldes o Concejales hasta convencerlos de lo que a las religiosas convenía. Logró  la nivelación de las calles San Amaro y Rochel con la Plaza del Callao. Facilitó el acceso al Colegio con la pavimentación de las calles de sus al rededores. Todo lo consiguió a fuerza de habilidad, constancia, desinterés, Inteligencia y bondad.

 

Por fin el 14 de Setiembre de 1892, se trasladaron al nuevo edificio bendecido la víspera por el P. Gúell S. J.

 

Su Santidad el Papa León XIII envió su Bendición Apostólica  a las religiosas el día de su instalación en la nueva Casa. Es fácil imaginar su alegría.

 

El 15 de Setiembre inauguraron el Curso Escolar en el nuevo Colegio.En el año 1901 hubo fiestas muy solemnes por la Beatificación de la Santa madre con asistencia masiva del pueblo que se unió clamorosamente a nuestra alegría. Este mismo año, la Madre M' Teresa Miés que estaba muy delicada, deja de ser Priora. Le sucede en el cargo la Madre Patrocinio de Gomar.

 

El 18 de enero de 1905 fallece la Madre Mª Teresa Miés y poco después el Sr. Obispo de la Diócesis, Dn. Manuel Fernández Castro, excelente Padre y Protector insigne de esta Comunidad.

 


En Mayo de 1908 estaba en Ferrol el P. Provincial de la Merced R.P. Sarratosa. Le había llamado el Sr. Obispo para proponerle la fundación de una Residencia de Mercedarios en el pueblo de Jubía. Vino a visitar a nuestras religiosas a quienes conocía por ser de Lérida.  Ellas le rogaron que fundara en Ferrol que estaba muy necesitado de al­gún Colegio religioso para niños. Le agradó la idea y pidió a las reli­giosas que le cedieran la casa del Capellán por vía de ensayo, con in­tención de alquilar casa si podían sostenerse. Concedido el permiso por el Sr. Obispo, pronto llegaron a Ferrol con el P. Provincial otros dos Padres y un Hermano. Los tres Padres celebraron la Misa en nuestra Capilla y cantaron el Tedeum. Como fueron bien recibidos por el pueblo, muy pronto se establecieron definitivamente. Fue un alivio para nuestras religiosas que frecuentemente se quedaban sin Misa por falta de Capellán.

 

Al establecerse en el año 1921 la Unión de las Casas y el Generalato, la Casa de Ferrol se unió desde el principio, asistiendo la M. Concepción Oubel, qué era entonces la Superiora, a la elección en Roma de la primera Madre General.

 

 

EL CENTRO EN LA ACTUALIDAD:

 

Nº de Alumnos: 744

 

NIVELES DE ENSE¼ANZA:

INFANTIL: 3, 4 y 5 años. Dos aulas por curso.

PRIMARIA: Dos aulas por curso.

SECUNDARIA OBLIGATORIA: Dos aulas en los cursos de 1º, 2º y 3º, y tres aulas en 4º.

3º de B.U.P.

 

 

ENSEÑANZAS COMPLEMENTARIAS:

 

Taller de Educación Ambiental ( Para 1º y 2º de Primaria )

Comprensión lectora ( Para 1º , 2º, 3º y 4º de Primaria )

Xogo Dramático (  Para 1º , 2º, 3º y 4º de Primaria )

Mecanografía ( Para 3º y 4º de Primaria )

Informática ( Para 5° y 6º de Primaria )

Técnicas de Estudio ( Para 5° y 6º de Primaria )

Técnicas de Educación en Valores ( Para 5° y 6º de Primaria )

GABINETE PSICO-PEDAGÓGICO:

Este curso continua el Aula de Apoyo en la E.S.O. con test psiciopedagógicos a los chicos/as e atención a los niños/as.

       . Este aula esta llevada por FERNANDA LEAL LÓPEZ pedagoga

       . Se atiende niños con alguna dificultad de aprendizaje

       . Se hizo un estudio conjunto entre todos los chicos por el profesor y por la  especialista.                

El psicólogo-orientador FERNANDO SANMARTIN ALONSO atiende las necesidades de los chicos, con probas, entrevistas e orientaciones a los padres.

 


 

 

PRETENDE EN EL ALUMNO

 

 CULTIVAR:

 

- Su inteligencia, creando hábitos de reflexión e inquietud por el saber.

- Su capacidad de contemplación y admiración.

- Su iniciativa y  su creatividad.

 

 DESARROLLAR  su capacidad de diálogo:

 

- que le posibilite descubrir la riqueza del otro

- que le facilite las relaciones interpersonales.

 

 

 FORMAR  su capacidad de crítica.

 

 DESCUBRIR Y ORIENTAR  sus aptitudes personales.

 

IDEARIO

2.1. NOTAS DE IDENTIDAD

La escuela COMPAÑÍA DE MARÍA, es la propuesta educativa creada por Juana de Lestonnac a partir del ano 1607 al fundar en Burdeos una congregación religiosa dedicada a la educación.

       

        . Sus escuelas hacen una propuesta educativa propia al servicio del crecimiento integral del alumno desde una visión cristiana del hombre, de la vida y del mundo y con una actitud de  compromiso con la Sociedad.

 

2.1.1.- Confesionalidad


        . Nuestra escuela  se define como Escuela Católica y  su propuesta educativa considera fundamental que la Escuela sea una auténtica COMUNIDAD EDUCATIVA en la que se integran todos los que unidos en una misma tarea, ponen en común objetivos, ilusiones y realizaciones en el marco del Proyecto Educativo.

          Una Comunidad Educativa que asegure un clima de libertad y de relaciones fraternas en el que TODOS crecemos en Responsabilidad y nos formemos para el servicio y la participación.

 

Creemos fundamental la orientación religiosa de todos los alumnos, por lo que la escuela, coherente coa su confesionalidad, quiere dar a través de sus actividades una interpretación cristiana de la vida y ofrecer a toda la comunidad educativa las oportunidades y situaciones que puedan ayudar al crecimiento en la FE.

 

 

 2.1.2.- Línea metodológica

          . La construcción de la Comunidad Educativa exige la aportación de TODOS.

          . El alumno necesita ayuda en su proceso educativo pero él es el principal agente de este proceso y el principal protagonista de su crecimiento como persona. La participación en la vida de la Escuela ayuda al alumno en este proceso de realización personal.

 

          . Los profesores son profesionales de la educación. Asumen una misión más amplia que la de enseñar educando la personalidad de los alumnos en todos sus aspectos y dimensiones. Juegan un papel fundamental en el proceso participativo de la escuela e intervienen activamente en la gestión del Centro a través de su participación en los órganos de gobierno.

 

         . La Asociación de Padres canaliza la participación corresponsable de los padres en los diversos órganos colegiados de la Escuela, y adecua los medios necesarios para poder garantizar, en cada momento, una eficaz colaboración con la marcha del Centro.

 

          . La COMPAÑÍA DE MARÍA es responsable de expresar y dar continuidad los principios que definen el tipo de educación que ofrecemos, así como los criterios de actuación que garantizan la fidelidad de la acción educativa de la escuela a estos principios:

 

Desarrollar el espíritu crítico, la capacidad de discusión y de decisión y la voluntad colectiva de transformación de la realidad social.

Admitir la diversidad de ritmos evolutivos y de capacidades intelectuales.


Dar importancia tanto a la relación educativa como a la adquisición de técnicas y contenidos básicos.

Cultivar la investigación, la adquisición de conocimientos y la sistematización científica de cara a una utilización práctica, y que no haya desconexión entre la teoría y la práctica, entre trabajo y estudio.

Fomentar la actividad y la iniciativa frente a la búsqueda de los conocimientos.

Tener en cuenta  su desenvolvimiento psicológico en la programación y los niveles.

El orden y la disciplina que son necesarios para la vida y el trabajo escolares no serán entendidos ni como una rutina ni como la mera consecuencia de la coerción; por el contrario, la labor educativa de la escuela en este sentido se basara en el respeto mutuo, el diálogo, la reflexión, la colaboración y la solidaridad.  Igualmente,  se procurara que conozcan el país, su realidad nacional y  su problemática. Estos aspectos se deberán tener en cuenta en las progra­maciones, contenidos y actividades de cada curso.

Al transmitir conocimientos  se intenta conseguir de los alumnos una actitud abierta y receptiva cara a los cambios que el progreso y la técnica nos reportan.

Basamos  nuestra actuación en los principios de la escuela activa por su sólida fundamentación en la biología, la psicología y la sociología.

 

 

 

2.1.3.-Lengua de aprendizaje

 

El uso de la propia lengua es un derecho reconocido a todos los miembros de la comunidad escolar, con objeto de contribuir a la normalización lingüística del gallego, como lengua propia del país, se procurara que ésta sea cada vez más la lengua ambiental, vehícular y de enseñanza en el ámbito escolar. En todo caso deberá garantizarse que al finalizar la escolaridad los alumnos tengan un correcto dominio oral y escrito de las dos lenguas oficiales.

El Centro utilizará el castellano como primera lengua de aprendizaje e incorporará progresivamente los aprendizajes  en lengua gallega en los términos que las orientaciones pedagógicas de la Consellería establezcan.

 

 

2.1.4.-Pluralismo y valores democráticos

 

Pluralismo ideológico.

 

La escuela debe respetar la evolución del alumno en el sentido de no imponerle ninguna concepción política. Por otro lado, debemos estimular en él los valores de una sociedad democrática: solidaridad, respeto a los demás y actitud de diálogo.

 

Convivencia.

 


Detestamos el racismo porque ésta no es una escuela clasista. Es importante que el alumno aprenda a vivir con los demás compañeros sean del nivel social que sean. Debe quererlos y respetarlos. Aprenderá a decir no ante cualquier violencia y a compartir sus alegrías y ansiedades con los otros.

 

Interesa una formación ética, moral y cívica basada en los derechos humanos.

   - Democrática, considerando los valores educativos a transmitir. La escuela debe transmitir  a sus alumnos los valores básicos duna sociedad democrática (el respeto cara a los demás y hacia  uno mismo, el sentido de la libertad ligado al de responsabilidad, la solidaridad, el gusto por el trabajo bien hecho, etc.) e invitarles a participar en la mejora de esa sociedad.

 

 

2.1.5.- Coeducación

 

Trabajar en la eliminación de las discriminaciones contra la mujer y en la superación de mitos, tabúes y diferenciación de roles entre hombre y mujer.

 

 

2.1.6.- Modalidad de gestión institucional

 

Nuestra escuela quiere estructurarse de forma que descarte el afán de lucro y que procure la participación de todos los profesores y la colaboración de los padres.

 

En cuanto a gestión interna, la escuela cuenta con un órgano directivo, el consejo escolar,  coordinadores de pastoral y coordinadores de ciclo.

LOS DINAMISMOS DE NUESTRO PROYECTO:

 

NOVEDAD Y APERTURA

 

El proyecto educativo Compañía de María fue y es el fruto del Espiritú que hace nuevas todas las cosas en el tiempo y en el espacio. Acojer esa novedad, detectarla, saberla leer; facerla crecer; avanzar con ella es el comienzo de un camino siempre abierto para cada persona, para cada sociedad. Ese camino que se comieza para "servir de una manera siempre nueva" y "con un nuevo ardor", fue en su tiempo una "nueva empresa" encaminada a la educación de la mujer; total novedad en la Iglesia. Hoy esa novedad se abres a las nuevas exigencias.

 

El Proyecto educativo Compañía de María se realiza en una dinámica de búsqueda constante:"buscar, con toda diligencia, su propia perfección y la del próximo" y  su fin;"buscar a Dios en todas las cosas", su espi­ritualidad; "buscar en continuo discernimento respuestas válidas para cada momento histórico", su dinamismo. Dinamismo que permita desvelar lo real, leer lo que acontece y nos lleve a "estar atentos/as a las situa­ciones más necesitadas de salvación", como actitud preferente. Buscar es para nosotros impulso de vida y fuente de esperanza.

 


Educar será para la Compañía, recrear, con todo lo que entraña de gozo y de dolor, cooperando en la formación "de la nueva criatura, del orden nuevo revelado en Jesucristo". Este es el don servicio que la Compañía recibió como llamada.

 

 

PERSONA

 

El centro emisor y receptor de todo el dinamismo educativo del proyecto Compañía de María es la persona. Una persona que es única e irrepetible, original en su singularidad, con identidad y nombre propios, hija de Dios y llamada a vivir como hermano entre los hombres. Criatura de un destino de plenitud que, lejos de recortarle posibilidades se abre hacia horizontes insospechados. Una persona situada en la realidad y que, en ella, desde la libertad, va haciéndose solidaria en su proceso personalizador. Proceso que tratará de integrar todas las dimensiones.

 

Entrar en relación con ella, quererla, conecerla, acompañarla, ser testigo de  su proceso de crecimiento, devolverle su verdad, establecer una interacción positiva, son algunos de los irrenunciables de esta educación personalizada y personalizadora .

 

La persona , cada persoa, en cada tiempo y lugar, es  espacio de novedad que recrea, siempre, nuestro servicio educativo. Esto requiere apertura y contextualización, espiritu universal y adaptación, conciencia del presente y de lo inacabado, inculturación e interculturalidad. Nos lleva a crear un proyecto abierto y atento a la llamada del otro/a, que dá respuesta educativa desde la dialectica de escuchar y responder de manera continua.

 

Entrar en contacto con la realidad, experimentar sus posibilidades y límites, analizar las situaciones, impulsar la cre­atividad, son riqueza y riesgo al mismo tiempo. El educador/a Compañía de María ha de sentirse llamado/a a salir de si y a donarse en esa tarea.

 

 

INTEGRACIÓN

 

La fragmentación de la vida, la lectura sesgada, los dina­mismos en conflicto, los intereses implícitos dividen la interioridad de la persona y ponen en peligro su unidad. Diosmundo, interioridad-exterioridad, persona­-comunidad, saber-experiencia pueden vivirse en clave dualista o integradora. El Proyecto Compañía de María arranca de una finalidad en la que lo distinto se unifica sin confundirse. Dios no es el hombre/mujer pero la gloria de Dios si es el servicio del hombre/mujer. A partir de esta concepción fundamental se buscaran los armónicos de todo cuanto existe.

 

Educar será sinónimo de integrar, pero como ele­mento transformador. Lo será en la relación virtud-ciencia, piedad-letras,  saber-practicar,  ejemplo-doctrina, fe-vida.

 


Esta concepción integradora es la que hace que la Compañía de María se comprenda a si misma como una institución con una entraña educativa que es substrac­to de lo que es y no solo de lo que hace. La prioridad educativa unifica sin fisuras toda su realidad. La educadora/ el educador Compañía de María es educadora/educador más allá de la función y de la tarea. Es un modo de acoger y transmitir la vida.

 

DISCERNIMENTO

 

Otro dinamismo fuertemente integrador atraviesa el proceso educativo; lo entendemos como discernimento. Discernir es una forma de entender la vida por encima de lo nor­mativo, en los niveles en los que se juega la decisión personal libre.

 

El discernimento es el dinamismo que impulsa la formación de criterios para ser crítico con la realidad y decidir. Juicio recto y opción libre son fruto de una educación integral e integradora da persona.

 

 

COMUNIDAD

 

Esta persona, que se hace a si misma, no puede hacerse sola. Se hace con los outros /as. Por lo tanto el desarrollo del proyecto educativo Compañía de María requiere una comunidad educativa.

 

Es una comunidad con un proyecto común que debe­rá delinear en su propio rostro los riesgos de la sociedad que pretende. La pequeña sociedad-comunidad educativa educará con su coherencia personal, relacional, institucional y se ayudara en el crecer juntos/as, con la fuerza del diálogo y la comunicación, deijándose llevar por los mismos dinamismos del proyecto en lo que preten­de educar.

 

La comunidad educativa de hoy es aquella Casa ­Escuela de ayer, entendida desde la acogida, el diálogo, la participación y el trabajo en equipo, donde todos y cada uno de sus meimbros tienen  su lugar y una aportación que hacer. Con capacidad de confrontarse interna y externamente, de evolucionar, de responder al presente y preguntarse por el futuro. Comunidad solidaria con las situaciones de carencia e injusticia de nuestro mundo. Y una comunidad que trabaja por construir  su pro­pia coherencia como camino educativo para todos/as.

 

PROTECCIÓN SOCIAL

 


El proyecto Compañía de María no queda solo en la persona sino que tiene una marcada proyección social. Proyección que lo lleva a entender la educación como "bien público" y a asumir, en consecuencia, las responsa­bilidades que se derivan: bien para todos/as sin exclu­sión, bien adaptado a la realidad, bien de calidad, bien aberto a las esigencias del futuro, "bien público" realizado en un horizonte de gratuidad.

 

Los recursos económicos que conlleva la acción educativa serán objeto de previsión de acuerdo con las situa­ciones de cada tiempo y tendrán la importancia que merecen, pero no es aí solo donde se juega el horizonte de lo gratuito. Está en lo más hondo del ser educador. Esta gratuidad significa, por encima da su acepción puramente material, la hondura gozosa de la donación educativa, sin la recompensa de lo útil y lo inmediato. Educar tiene connotaciones de entrega, de desinterés personal, inversión a fondo perdido, a largo plazo. Lo que entendemos por educar solo puede hacerse gratuitamente.

 

IDENTIDAD

Una persona, María, mujer unificada, novedad radical, Mujer Nueva, da nombre propio e identidad al proyecto Compañía de María. En su persona el proceso educativo se encuentra su referente fundamental. Educador/a y educando/a fueron convocados/as para contemplarla como la utopía de lo que están llamados/as a ser en su camino de crecimiento.


Volver