C I R C U L A R                           

 CENTRO DE ESTUDIOS      JUDEO-CRISTIANOS                                                

 

 

  

 Nº 183  (Octubre 2009)

Paris acogió el primer Encuentro Judeo-Cristiano

entre altas jerarquías de la Iglesia Española y Francesa

Podemos clasificar como un hecho histórico este primer encuentro que tuvo lugar del  29 al 1 de Julio pasado en Paris, bajo el titulo “Los dilemas de la transmisión del Holocausto en el mundo contemporáneo”. Fue organizado por Casa Sefarad-Israel y contó con la colaboración de Yahad In-Unum y el Centro de Estudios Judeo-Cristianos.

El encuentro tenía como objetivo conocer a través de sus protagonistas el trabajo realizado durante estos años tanto por las autoridades como por la Iglesia francesa para fortalecer el dialogo con el judaísmo. Para ello, entre otros actos se visitó el Museo de Arte e Historia del Judaísmo y el Memorial de la Shoah, donde los participantes fueron acogidos cariñosamente por su Director Jacques Fredj y el Presidente del Memorial Eric de Rothschild. También se efectuó una visita al Colegio de los Bernardinos, Facultad católica inaugurada recientemente por Su Santidad el Papa donde se constató el gran trabajo que se realiza en dicho Centro en la enseñanza del Judaísmo. Está dirigido por Monseñor Jerome Beau, Obispo Auxiliar de Paris y el Padre Antoine Guggheneim, Coordinador del Centro de Investigación, allí reciben formación los Delegados Diocesanos a través de debates, investigación, y    cursos impartidos por Teólogos y Filósofos en los que colaboran también miembros de la congregación de Nuestra Señora de Sion.

Su Eminencia, el Cardenal Jean Pierre Ricard, Arzobispo de Burdeos y Vicepresidente del Consejo de Conferencias Episcopales de Europa, impartió una conferencia sobre “Iglesia  y Holocausto”, cuyo moderador de lujo fue el Padre Patrick Dubois que impartiría más tarde una ponencia sobre “Nuevos caminos para las relaciones judeocristianas después del Concilió Vaticano II: Memorias  y Reconciliación.”. También se visitó la sede del Consejo Representativo de las Instituciones Judías de Francia donde el Dr. Richard Prasquier tuvo palabras entrañables para “Los Justos Cristianos”.

Pero quizás el momento más emotivo de todas estas jornadas fue la ceremonia celebrada en la Cripta del Recuerdo del Memorial Cuadro de texto: Mons. Martínez Camino y el Padre Patrick Desboisde la Shoah, donde todas las confesiones religiosas presentes rindieron homenaje a las víctimas del Holocausto. El Rabino Baruj Garzón de Madrid pronunció un conmovedor Kadish en recuerdo de las víctimas y Monseñor Martínez Camino, Obispo Auxiliar de Madrid y Secretario General de la Conferencia Episcopal Española recordó emocionado las palabras que Benedicto XVI pronunció en Israel “¡Que los nombres de estas víctimas no perezcan jamás!”.

Asimismo asistieron entre otros participantes: Padre Abad Anselmo Álvarez, Prior de la Congregación Benedictina de la Abadía de la Santa Cruz del Escorial; Padre Fernando Millán, General de la Orden de los Carmelitas Calzados; Padre José Ramón Busto, Rector de la Universidad Pontificia de Comillas; Don Jaime Llenas y Don Manuel Sarrias, Teólogos representantes de la Iglesia Evangélica de España; Padre Donizeti Ribero, Superior de los Hermanos de Sion en Paris; Don José María Contreras, Director General de Asuntos Religiosos del Ministerio de Justicia; Don Diego Ojeda, Director General de Casa Sefarad-Israel; Doña Henar Corbi, Directora del Departamento de Holocausto y Antisemitismo de Casa Sefarad-Israel; Don Carlos García de Andoain, Asesor del Gabinete de la Vicepresidencia del Gobierno español en materia de política religiosa; Don Jorge Trias, abogado, escritor y ex diputado nacional; D. Jesús Pedroche, abogado, ex Presidente de la Asamblea de Madrid; Doña Eva Benatar, Delegada para el dialogo inter-religioso de la Federación de Comunidades Judías de España, así como representantes de la Universidad de Navarra, Universidad Complutense de Madrid, Universidad de Teología de Barcelona, etc.

Felicitamos a Casa Sefarad-Israel por el éxito de esta iniciativa que sirve para ampliar el conocimiento mutuo entre los responsables de la Iglesia y el Judaísmo.

El Papa asiste a un concierto en el aniversario de la II Guerra Mundial

El jueves 8 de octubre, en el Auditorio de Via della Conciliazione, en Roma, tuvo lugar un concierto titulado: "Jóvenes contra la guerra" (1939-2009), para conmemorar el 70 aniversario del estallido de la Segunda Guerra Mundial, al que asistió el Papa Benedicto XVI.

Actuó una orquesta compuesta por jóvenes músicos de diez naciones, fue organizado por el Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos y la Comisión para las Relaciones Religiosas con el Judaísmo, la embajada alemana ante la Santa Sede y el KulturForum Europeo de Mainau. El Comité Judío Internacional para las Consultas Interreligiosas aceptó patrocinar el evento, que ha sido financiado por diez entes alemanes e italianos.

      Por parte de la Santa Sede se ha anunciado que el Santo Padre visitará la tarde del domingo 17 de enero la Sinagoga de Roma para encontrar a la comunidad judía, con ocasión de la XXI Jornada para la profundización y el desarrollo del diálogo entre católicos y judíos, y de la Fiesta del "Mo' èd de Plomo, que coincide precisamente con esa fecha. Esta fiesta conmemora un evento milagroso acaecido en 1793, cuando los judíos del ghetto de Roma se libraron de un ataque de una parte del pueblo de Roma gracias a una tormenta, que logró apagar las llamas de la puerta del recinto que acababa de ser incendiada.

Judíos de tiempos de la guerra alaban a los italianos que les salvaron

      Un nuevo libro revela la verdadera magnitud de la cantidad de italianos normales, muchos de ellos sacerdotes y religiosas, que ayudaron a salvar judíos del Holocausto. Bajo el título It happened in Italy (“Sucedió en Italia”), la autora Elizabeth Bettina, una neoyorkina italiano-americana, recoge fascinantes testimonios de los supervivientes cuyas vidas fueron salvadas por italianos de toda condición.

Su búsqueda comenzó cuando, durante los viajes de verano a casa de su abuela, en una aldea remota en la campiña del sur de Italia, vio una foto de un rabino en una iglesia. Se enteró de que un cierto número de judíos de fuera de Italia había vivido en la zona y, habiendo crecido junto a muchos judíos americanos en Nueva York, sentía natural curiosidad por saber la razón. Más tarde, descubrió que el pueblo fue la ubicación de un campo de internamiento para los judíos durante la guerra, uno de los muchos que hubo en Italia.

Es interesante observar que la tasa de supervivencia de los judíos que vivía en Italia durante la guerra es una de las más altas de Europa, y que entre los italianos más heroicos estaba Giovanni Palatucci, que se estima que salvó unas 5.000 vidas judías. Pero a diferencia de Schindler, que sobrevivió a la guerra, Palatucci murió en Dachau, a la edad de 36 años.

Bettina destaca que no todos los italianos arriesgaron sus vidas para salvar a sus vecinos judíos, pero que la extensión del heroísmo, sin embargo fue impresionante. “No puedo decirle cuántas veces he oído: 'Todo el pueblo sabía que éramos judíos, y nadie nos denunció'”.

La política de Italia durante la guerra fue que a los judíos nacidos en el país se les permitió permanecer en sus propios hogares, mientras que fueron internados los que habían llegado antes de la guerra. Los campamentos, sin embargo, fueron en gran parte muy humanos: el libro muestra a judíos vestidos informalmente, sonriendo y tocando instrumentos musicales. No fue sino hasta que Italia se puso del lado de los aliados, hacia el final de la guerra, y Alemania invadió el país, cuando sus vidas estuvieron en peligro real.

La autora explica que quienes salvaron judíos poniéndose en riesgo de perder la vida (pues sin duda habrían sido fusilados si hubieran sido descubiertos, de acuerdo con los supervivientes) se dividen en cinco grupos de personas: el primero, el italiano común y sencillo que se negaba a denunciarles a las autoridades o que los escondía. El segundo, el de el oficial de policía que avisaba el día antes de que tendría que arrestarles al día siguiente, dándoles así tiempo para buscar refugio. El tercero, el de la persona que trabajaba para las autoridades civiles y que proporcionaba documentos de identidad falsos. El cuarto era el sacerdote local o una monja que les daba refugio o les ayudaba expidiendo un certificado de bautismo falso.

“¿Tenían una orden oficial al respecto? No lo sé", dice, cuando se le pregunta si tal vez el papa Pío XII había ordenado salvar a los vecinos judíos. "Pero muchas personas que entrevisté me dijeron que había un sacerdote o una monja involucrado en ayudarles". Por último, estaban las personas que trabajaban en los campos de internamiento, y que trataban de hacer la vida lo más humana posible para ellos (tan humana que los internados eran libres de hacer lo que quisieran, por lo que muchos nunca llegaban a saber que esos campos existieran).

Pero lo que también añade interés a esta historia es que “It Happened in Italy" es el resultado de incontables coincidencias – de personas que de alguna manera providencial entraban en contacto con Bettina y le contaban notables historias llenas de puro agradecimiento a los italianos que les habían salvado – o a sus parientes cercanos – durante la guerra. Una serie de coincidencias posteriores también le permitió traer a un grupo de supervivientes al Vaticano para tener una audiencia especial con el Papa.

Sin embargo: ¿por qué han tardado tanto tiempo estos judíos en presentar y expresar su gratitud? Bettina cree que muchos supervivientes judíos estaban tan abrumados por lo que sucedió que en un principio sólo querían dejarlo atrás. Según ella, sólo cuando películas como "La Lista de Schindler" salió cuando estos empezaban a pensar: "¿Y yo y mi historia?" Otros creen que es porque muchos judíos no quieren que se asocie nada bueno con el Holocausto.

En una conferencia de prensa el mes pasado en Roma para lanzar el libro, el Embajador de Israel ante la Santa Sede, Mordechay Lewy, dijo que tampoco sabía el motivo, pero que tal vez todo lo que necesitaban era alguien como Elizabeth Bettina para exteriorizar su gratitud.

También dijo que estaba desconcertado por el caso de judíos italianos, que tienen sus raíces en Italia y también fueron salvados durante la guerra, y que "no siempre están muy interesados" en expresar su agradecimiento. Dijo que podría tener algo que ver con la historia de relaciones difíciles entre los judíos romanos y el Vaticano, pero destacó el “fenómeno muy extraño" de judíos que fueron escondidos en monasterios, y que sin embargo "todavía tienen expresiones muy anticlericales".

   Una de sus principales motivaciones de la autora para escribir este libro es que ella es consciente de que se está acabando el tiempo para contar este tipo de historias. "Todos han dicho que después de ellos, no queda nadie", estos son los últimos de aquella generación".     El objetivo del libro no era hacer que Italia parezca magnífica, sino mostrar que puede haber buenas personas que hacen lo correcto, y para transmitir una enseñanza importante: que si uno no es indiferente, las cosas pueden ser diferentes. "Algunos no eran indiferentes", dice ella. "Ellos ayudaron, y estas personas pudieron vivir". (Zenit)

La Iglesia alemana excomulgó al nacionalsocialismo

Michael Hesemann, colaborador de la Pave de Way Foundation (PTWF) descubrió que la archidiócesis de Maguncia en septiembre de 1930, tres años antes de que Adolf Hitler subiera al poder, condenó de forma pública al partido nazi.

En el documento publicado por el ordinario de Maguncia se decía: “prohibido a cualquier católico inscribirse en las filas del partido nacionalsocialista de Hitler”. “A los miembros del partido hitleriano no se les permitía tomar parte en grupo en funerales u otras celebraciones católicas similares. Mientras un católico estuviera inscrito en el Partido hitleriano no podía ser admitido a los sacramentos. Esta denuncia de la archidiócesis de Maguncia fue publicada en la primera página de L’Osservatore Romano en un artículo publicado el 11 de octubre de 1930.

      En 1931 fue la diócesis de Munich la que confirmó la incompatibilidad de la fe católica con el partido nazi. Después siguieron las diócesis de Colonia, Parderborn y las de las provincias de Renania denunciaron la ideología nazi, prohibiendo de modo público cualquier contacto con los nazis.

      Indignados por la excomunión emitida por la Iglesia católica, los nazis enviaron a Hermann Göring a Roma con la petición de audiencia al Secretario de Estado Eugenio Pacelli. El 30 de abril de 1931 el cardenal Pacelli rechazó encontrarse con Göring que fue recibido por el subsecretario.

      En agosto de 1932, la Iglesia católica excomulgó a todos los dirigentes del partido nazi. Entre los principios anticristianos denunciados como herejes, la Iglesia católica alemana mencionaba explícitamente las teorías raciales y el racismo. En ese mismo año, la Conferencia Episcopal alemana publicó un documento prohibiendo a los católicos ser miembros del partido nacionalsocialista, quien desobedeciera sería inmediatamente excomulgado.

      Los documentos encontrados por PTWF son de notable importancia, muestran las condenas de la Iglesia al ser consciente de la peligrosidad de la ideología del partido nacionalsocialista. Toda la información en:  www.ptwf.org                                 (Zenit)

Descubren una calle de 2000 años que conducía al Templo de Jerusalén

Se trata de una sección de una calle pavimentada con baldosas de piedra de diferente tamaño, al sur del santuario, en dirección a la piscina de Siloé, en una zona conocida como la Ciudad de David y aledaña a la actual ciudad antigua de Jerusalén.

La existencia de este camino era conocida desde hacía más de cien años. La sección hallada en la actualidad se ubica a unos 550 metros al sur del "Monte del Templo", la explanada donde hoy se erigen las mezquitas de Al-Aksa y de Omar. Los arqueólogos creen que el sendero era una vía pública central de la antigua Jerusalén, que ascendía desde la esquina noroeste de la piscina de Siloé hacia la parte norte del santuario judío.

El arqueólogo Ronny Reich, responsable de las excavaciones, cree que durante este período "los peregrinos comenzarían su ascenso al santuario desde aquí. Se trata del extremo más meridional del camino, del cual una sección ya fue descubierta junto al muro occidental del Monte del Templo".

La sección de la calle fue construida según las pautas arquitectónicas de la época, y alternaba baldosas anchas y angostas. La Autoridad de Antigüedades de Israel continuará sus investigaciones para determinar qué relación había entre la sección descubierta, otros tramos del camino y un canal de drenaje o desagüe encontrado en la misma zona hace dos años.

Seminario para profesores de España en el Memorial

y Centro Educativo Casa de la Conferencia de Wannsee

Casa Sefarad-Israel organizó un seminario para profesores, en el Memorial y Centro Educativo Casa de la Conferencia de Wannsee entre el 24 y 28 de agosto pasado. La sede escogida es especialmente simbólica ya que ahí se reunió por primera vez un grupo de representantes civiles, policiales y militares del gobierno de la Alemania nazi y que tuvo como tema central la "Solución Final del Problema Judío". Se celebró en Wannsee, a las afueras de Berlín, el 20 de enero de 1942.

Marina Lara y Daniel Querub asistieron al seminario en representación del Centro de Estudios Judeo-Cristianos. El objetivo del curso era aprender los métodos alemanes de enseñanza de la Shoah en este marco incomparable.

A través de charlas de expertos, talleres entre los participantes, estudios en el Centro Anna Frank y una visita al Campo de Concentración de Sachsenhausen, se ofreció una idea global de los objetivos. Quizás la parte más interesante vino cuando se estudió más detenidamente el trato del pasado nazi en Alemania desde el fin de la II Guerra Mundial. De hecho se pidió a Casa Sefarad-Israel continuar con este tema de tanta relevancia puesto que Alemania, a diferencia de otros países, asumió su responsabilidad en lo sucedido.

Encuentran por casualidad un fragmento del Codex Sinaiticu

Un fragmento del texto bíblico considerado el segundo más antiguo del mundo, el Codex Sinaiticus, fue encontrado por casualidad, en el mes de septiembre en el monasterio de Santa Catalina, a los pies del Monte Sinaí (Egipto).

El autor del hallazgo, el estudiante griego de 30 años Nikolas Sarris, encontró el fragmento mientras investigaba en el monasterio, para sus estudios de doctorado, en obras manuscritas del siglo XVIII.

 Sarris fue uno de los encargados de la edición on-line del Codex Sinaiticus, puesta en marcha el pasado mes de julio, por iniciativa de la Biblioteca Británica, la Biblioteca Universitaria de Leipzig y la Biblioteca Nacional de Rusia, así como del arzobispo ortodoxo del Sinaí, Damianos, y abad del Monasterio de Santa Catalina.

Esto le permitió reconocer en seguida el origen del fragmento, por el tipo de letras y la altura de las columnas. La parte hallada correspondería al inicio del libro de Josué, hallazgo que fue confirmado por el padre Justin, bibliotecario del monasterio.

El fragmento se encontró en la encuadernación del volumen, y según el padre Justin es posible que haya más, aunque de momento el monasterio no cuenta con los medios tecnológicos necesarios para la investigación.

El Codex es una Biblia manuscrita, realizada entre los años 330 y 350, según la tradición, a petición del emperador Constantino. Se considera el segundo texto más antiguo del mundo, después del "Codex Vaticanus".

Sus fragmentos se hallan divididos en varias bibliotecas del mundo, después de que el teólogo alemán Constantin Von Tischendorf se llevara del monasterio un fragmento de 43 páginas, después divididos, por avatares históricos, entre Londres, San Petersburgo y Leipzig.

Cuento Jasídico

Una historia ejemplar para estos días de Reflexión, Mejoramiento y Cambio: El anciano baal tokea de la pequeña sinagoga del shtetl  ya no podía tocar más el shofar. Sus pulmones carecían de la fuerza que lo habían caracterizado por décadas. Había que buscar un reemplazante para tocar el shofar en las Altas Fiestas del pueblo de Israel. 

Cuatro candidatos accedieron al llamado. Ingresó primero quien se mostraba más ansioso por ser escogido para ese gran honor. Procedió inmediatamente a tocar el shofar, ante la atenta escucha del rabino de la comunidad. Impecable: el sonido fue absolutamente correcto. El rav le dirigió, seguidamente, una pregunta sencilla al candidato, que lo dejó perplejo: "¿En qué pensabas mientras que tocabas el shofar?". El hombre respondió: "Rabi: cuando toco el shofar yo me transporto en el tiempo. Me siento un testigo del atamiento de Itsjak. Imagino que Avraham mismo me entrega el cuerno del carnero sacrificado en lugar de su hijo, y, entonces, saco las notas que corresponden…"

      El rabino ingresó al segundo aspirante. Lo conocía bien: era un alumno muy estudioso del judaísmo, padre de hijos pequeños. El alumno tocó el shofar sin errores. El rabino le preguntó: "¿En qué piensas cuando tocas el shofar?". El joven, de inmediato, comenzó a recitar las halajot (leyes) propias del toque del shofar: el tiempo que cada nota debía durar, las proporciones entra la Tekiá , los Shvarim y la Truá. "¿Todos esos cálculos realizas cuando tocas el shofar?", preguntó extrañado el rabino. El joven asintió con un vehemente "Sí".

Ingresó el tercer candidato. Era evidente su emoción. Sudando y tembloroso, susurró unos versículos para que Dios se apiadara de él. Luego de tocar con mucho sentimiento y propiedad, fue su turno de contestar la pregunta del rabino. "¿En qué pensé mientras que tocaba el shofar? En realidad, Rabi, me sentí como el Cohén Gadol – el Sumo Sacerdote – al ingresar al Kódesh HaKodashim – el lugar más sagrado del Gran Templo -. Al sonar las tekiot, espero que Dios perdone mis faltas y las de nuestro pueblo. Anhelo que el grito del shofar sea como el humo y el incienso que llegaban al trono celestial".

Fue el turno del último candidato. No era otro que Mordejái, el pobre carpintero del pueblo. Mordejái procedió a tocar el instrumento que convoca al pueblo de Israel. Lo hizo muy bien, con un timbre fuerte y claro. El rabino reiteró, por última ocasión, su interrogante. "Rabino, no entiendo lo que me pregunta… ¿Qué quiere decir con qué pienso al tocar el shofar?". El rabino lo tranquilizó: "No te incomodes. Sólo deseo saber qué pasó por tu mente cuando tocaste el shofar".

Mordejái, sonrojado, le confesó al rabino en voz baja: "Usted sabe, rabino, que yo soy un hombre simple. Pensé…", con evidente vergüenza –: "Pensé en mis cuatro hijas, todas solteras y en edad de casarse, y le rogué a Dios que les depare buenos maridos. No me importa que sean ricos; sólo que sean buenos judíos, compresivos y amorosos con ellas. También pensé en Rivka, mi mujer, que está algo débil de salud, y en mi hijo Moishe, que llegará a Bar-Mitsvá en unos meses. Y también…"- prosiguió el carpintero, ahora claramente conturbado – "le pedí a Dios que este año no me enferme ni que se me rompa ninguna herramienta, ya que no puedo ausentarme de mi trabajo…".

Mordejái, culminadas sus palabras, no se atrevió siquiera a mirar al rabino. Cabizbajo, permaneció en silencio esperando alguna señal del maestro del shtetl. El rabi, secándose sus lágrimas, se aproximó al carpintero, lo besó y abrazó, y le dijo con voz tierna y conmovida: "Ya nuestro shtetl consiguió un nuevo baal tokea. Gracias por ti hoy mi maestro, Mordejái, y por devolvernos la pureza del sonido del shofar". 

La razón de la elección de Mordejái, el carpintero, aparece con una vigorosa evidencia: él recurrió a la ayuda divina en temas en los que él podía ser "socio" de nuestro Creador. Mordejái se preocupó de quienes debían captar su atención – sus hijas; su hijo casi Bar-Mitzvá; la salud de su mujer; su propia salud y su parnasá, su manutención.

Quiera Dios que retornemos a nuestras familias, reubicándolas en el centro indiscutible de nuestras existencias. Quiera Dios que las notas del Shofar nos recuerden la sociedad que mantenemos con nuestro Creador en la búsqueda de un mundo mejor para los nuestros y para todos.  

NOTICIAS

Baleares. El Instituto Relaciones Culturales Baleares-Israel en colaboración con la UNED organiza el Ciclo de Conferencias sobre Cuatro sabios sefardíes de la España Medieval: Filosofía, Cábala y Literatura. Los profesores que intervendrán de la UNED, CSIC y Universidad Complutense expondrán diferentes aspectos de los sabios: Ibn Gabiron, Abrahan ibn Ezra, Abraham Abulafia y Sem Tob de Carrión. El curso se impartirá los días 20 y 27 de octubre, 3 y 10 de noviembre.

Madrid. El Centro Ecuménico “Misioneras de la Unidadabrió el Curso de Formación Bíblico-Ecuménica el pasado día 19 de octubre, con la intervención de D. Alfredo Abad, Pastor de la Iglesia Evangélica Española con la conferencia: “Edimburgo: primeros pasos nuevos horizontes”. Presidió el acto Monseñor Martínez Camino, Obispo Auxiliar de Madrid.

INFORMACIÓN DEL CENTRO

Apertura de Curso. El jueves 29 de octubre, a las 8 de la tarde, tendrá lugar la Conferencia de Apertura con el tema “Tres Culturas en los Reinos de Castilla y León: realidad o utopía”, a cargo del Dr. Carlos Carrete Larrondo. Presidirá el acto, Monseñor Isaías Barroso Nieto, Prelado de Honor de Su Santidad, Director del CEJC.

Curso. “Historia del Pueblo Judío e Historia de Israel” Durante este año se estudiará la Historia de Israel desde sus orígenes hasta la presencia judía en la literatura del Siglo de Oro Español, impartida por profesores del CEJC, y de las Universidades de Comillas y Complutense. Esperamos que dado el interés del curso, muchos amigos y socios puedan asistir; para formalizar la matricula pueden ponerse en contacto con el Centro.

El programa del curso completo se puede encontrar en www3.planalfa.es/cejc

Hebreo. Los cursos de hebreo han dado comienzo el pasado día 5 de octubre, los alumnos están repartidos en cuatro niveles y las clases se imparten los lunes y martes

Si hay personas interesadas en comenzar estos cursos pueden dirigirse al Centro y consultar si aún hay plazas libres.