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Nº 183 (Octubre 2009)
Paris acogió el primer Encuentro Judeo-Cristiano
entre altas jerarquías de
Podemos clasificar como un hecho histórico este primer encuentro que tuvo lugar del 29 al 1 de Julio pasado en Paris, bajo el titulo “Los dilemas de la transmisión del Holocausto en el mundo contemporáneo”. Fue organizado por Casa Sefarad-Israel y contó con la colaboración de Yahad In-Unum y el Centro de Estudios Judeo-Cristianos.
El encuentro tenía como objetivo conocer
a través de sus protagonistas el trabajo realizado durante estos años tanto por
las au
toridades como por
Su Eminencia, el Cardenal Jean Pierre Ricard, Arzobispo de Burdeos y Vicepresidente del Consejo de Conferencias Episcopales de Europa, impartió una conferencia sobre “Iglesia y Holocausto”, cuyo moderador de lujo fue el Padre Patrick Dubois que impartiría más tarde una ponencia sobre “Nuevos caminos para las relaciones judeocristianas después del Concilió Vaticano II: Memorias y Reconciliación.”. También se visitó la sede del Consejo Representativo de las Instituciones Judías de Francia donde el Dr. Richard Prasquier tuvo palabras entrañables para “Los Justos Cristianos”.
Pero quizás el momento más emotivo de
todas estas jornadas fue la ceremonia celebrada en
de
Asimismo asistieron entre otros
participantes: Padre Abad Anselmo Álvarez, Prior de
Felicitamos a Casa Sefarad-Israel por el
éxito de esta iniciativa que sirve para ampliar el conocimiento mutuo entre los
responsables de
El Papa asiste
a un concierto en el aniversario de
El
jueves 8 de octubre, en el Auditorio de Via della Conciliazione, en Roma, tuvo
lugar un concierto titulado: "Jóvenes contra la guerra" (1939-2009),
para conmemorar el 70 aniversario del estallido de
Actuó
una orquesta compuesta por jóvenes músicos de diez naciones, fue organizado por
el Pontificio Consejo para
Por parte de
Judíos de tiempos de la guerra alaban a los italianos que les salvaron
Un nuevo libro revela la verdadera magnitud de la cantidad de italianos normales, muchos de ellos sacerdotes y religiosas, que ayudaron a salvar judíos del Holocausto. Bajo el título It happened in Italy (“Sucedió en Italia”), la autora Elizabeth Bettina, una neoyorkina italiano-americana, recoge fascinantes testimonios de los supervivientes cuyas vidas fueron salvadas por italianos de toda condición.
Su búsqueda comenzó cuando, durante los viajes de verano a casa de su abuela, en una aldea remota en la campiña del sur de Italia, vio una foto de un rabino en una iglesia. Se enteró de que un cierto número de judíos de fuera de Italia había vivido en la zona y, habiendo crecido junto a muchos judíos americanos en Nueva York, sentía natural curiosidad por saber la razón. Más tarde, descubrió que el pueblo fue la ubicación de un campo de internamiento para los judíos durante la guerra, uno de los muchos que hubo en Italia.
Es interesante observar que la tasa de supervivencia de los judíos que vivía en Italia durante la guerra es una de las más altas de Europa, y que entre los italianos más heroicos estaba Giovanni Palatucci, que se estima que salvó unas 5.000 vidas judías. Pero a diferencia de Schindler, que sobrevivió a la guerra, Palatucci murió en Dachau, a la edad de 36 años.
Bettina destaca que no todos los italianos arriesgaron sus vidas para salvar a sus vecinos judíos, pero que la extensión del heroísmo, sin embargo fue impresionante. “No puedo decirle cuántas veces he oído: 'Todo el pueblo sabía que éramos judíos, y nadie nos denunció'”.
La política de Italia durante la guerra fue que a los judíos nacidos en el país se les permitió permanecer en sus propios hogares, mientras que fueron internados los que habían llegado antes de la guerra. Los campamentos, sin embargo, fueron en gran parte muy humanos: el libro muestra a judíos vestidos informalmente, sonriendo y tocando instrumentos musicales. No fue sino hasta que Italia se puso del lado de los aliados, hacia el final de la guerra, y Alemania invadió el país, cuando sus vidas estuvieron en peligro real.
La autora explica que quienes salvaron judíos poniéndose en riesgo de perder la vida (pues sin duda habrían sido fusilados si hubieran sido descubiertos, de acuerdo con los supervivientes) se dividen en cinco grupos de personas: el primero, el italiano común y sencillo que se negaba a denunciarles a las autoridades o que los escondía. El segundo, el de el oficial de policía que avisaba el día antes de que tendría que arrestarles al día siguiente, dándoles así tiempo para buscar refugio. El tercero, el de la persona que trabajaba para las autoridades civiles y que proporcionaba documentos de identidad falsos. El cuarto era el sacerdote local o una monja que les daba refugio o les ayudaba expidiendo un certificado de bautismo falso.
“¿Tenían una orden oficial al respecto? No lo sé", dice, cuando se le pregunta si tal vez el papa Pío XII había ordenado salvar a los vecinos judíos. "Pero muchas personas que entrevisté me dijeron que había un sacerdote o una monja involucrado en ayudarles". Por último, estaban las personas que trabajaban en los campos de internamiento, y que trataban de hacer la vida lo más humana posible para ellos (tan humana que los internados eran libres de hacer lo que quisieran, por lo que muchos nunca llegaban a saber que esos campos existieran).
Pero lo que también añade interés a esta historia es que “It Happened in Italy" es el resultado de incontables coincidencias – de personas que de alguna manera providencial entraban en contacto con Bettina y le contaban notables historias llenas de puro agradecimiento a los italianos que les habían salvado – o a sus parientes cercanos – durante la guerra. Una serie de coincidencias posteriores también le permitió traer a un grupo de supervivientes al Vaticano para tener una audiencia especial con el Papa.
Sin
embargo: ¿por qué han tardado tanto tiempo estos judíos en presentar y expresar
su gratitud? Bettina cree que muchos supervivientes judíos estaban tan
abrumados por lo que sucedió que en un principio sólo querían dejarlo atrás.
Según ella, sólo cuando películas como "
En una
conferencia de prensa el mes pasado en Roma para lanzar el libro, el Embajador
de Israel ante
También dijo que estaba desconcertado por el caso de judíos italianos, que tienen sus raíces en Italia y también fueron salvados durante la guerra, y que "no siempre están muy interesados" en expresar su agradecimiento. Dijo que podría tener algo que ver con la historia de relaciones difíciles entre los judíos romanos y el Vaticano, pero destacó el “fenómeno muy extraño" de judíos que fueron escondidos en monasterios, y que sin embargo "todavía tienen expresiones muy anticlericales".
Una de sus principales motivaciones de la autora para escribir este libro es que ella es consciente de que se está acabando el tiempo para contar este tipo de historias. "Todos han dicho que después de ellos, no queda nadie", estos son los últimos de aquella generación". El objetivo del libro no era hacer que Italia parezca magnífica, sino mostrar que puede haber buenas personas que hacen lo correcto, y para transmitir una enseñanza importante: que si uno no es indiferente, las cosas pueden ser diferentes. "Algunos no eran indiferentes", dice ella. "Ellos ayudaron, y estas personas pudieron vivir". (Zenit)
Michael
Hesemann, colaborador de
En el documento publicado por el ordinario de Maguncia se decía: “prohibido a cualquier católico inscribirse en las filas del partido nacionalsocialista de Hitler”. “A los miembros del partido hitleriano no se les permitía tomar parte en grupo en funerales u otras celebraciones católicas similares. Mientras un católico estuviera inscrito en el Partido hitleriano no podía ser admitido a los sacramentos. Esta denuncia de la archidiócesis de Maguncia fue publicada en la primera página de L’Osservatore Romano en un artículo publicado el 11 de octubre de 1930.
En 1931 fue la diócesis de Munich la que confirmó la incompatibilidad de la fe católica con el partido nazi. Después siguieron las diócesis de Colonia, Parderborn y las de las provincias de Renania denunciaron la ideología nazi, prohibiendo de modo público cualquier contacto con los nazis.
Indignados por la excomunión emitida por
En agosto de 1932,
Los documentos encontrados por PTWF son de notable importancia, muestran las
condenas de
Descubren una calle de 2000 años que conducía al Templo de Jerusalén
Se trata de una sección de una calle
pavimentada con baldosas de piedra de diferente tamaño, al sur del santuario,
en dirección a la piscina de Siloé, en una zona conocida como
La existencia de este camino era
conocida desde hacía más de cien años. La sección hallada en la actualidad se
ubica a unos
El arqueólogo Ronny Reich, responsable de las excavaciones, cree que durante este período "los peregrinos comenzarían su ascenso al santuario desde aquí. Se trata del extremo más meridional del camino, del cual una sección ya fue descubierta junto al muro occidental del Monte del Templo".
La sección de la calle fue construida
según las pautas arquitectónicas de la época, y alternaba baldosas anchas y
angostas.
Seminario para profesores de España en el Memorial
y Centro Educativo Casa de
Casa Sefarad-Israel organizó un seminario
para profesores, en el Memorial y Centro Educativo Casa de
Marina Lara y Daniel Querub asistieron
al seminario en representación del Centro de Estudios Judeo-Cristianos. El
objetivo del curso era aprender los métodos alemanes de enseñanza de
A través de charlas de expertos,
talleres entre los participantes, estudios en el Centro Anna Frank y una visita
al Campo de Concentración de Sachsenhausen, se ofreció una idea global de los
objetivos. Quizás la parte más interesante vino cuando se estudió más
detenidamente el trato del pasado nazi en Alemania desde el fin de
Encuentran por casualidad un fragmento del Codex Sinaiticu
Un fragmento del texto bíblico considerado el segundo más antiguo del mundo, el Codex Sinaiticus, fue encontrado por casualidad, en el mes de septiembre en el monasterio de Santa Catalina, a los pies del Monte Sinaí (Egipto).
El autor del hallazgo, el estudiante griego de 30 años Nikolas Sarris, encontró el fragmento mientras investigaba en el monasterio, para sus estudios de doctorado, en obras manuscritas del siglo XVIII.
Sarris
fue uno de los encargados de la edición on-line del Codex Sinaiticus, puesta en marcha el pasado mes de julio, por iniciativa de
Esto le permitió reconocer en seguida el origen del fragmento, por el tipo de letras y la altura de las columnas. La parte hallada correspondería al inicio del libro de Josué, hallazgo que fue confirmado por el padre Justin, bibliotecario del monasterio.
El fragmento se encontró en la encuadernación del volumen, y según el padre Justin es posible que haya más, aunque de momento el monasterio no cuenta con los medios tecnológicos necesarios para la investigación.
El Codex es una Biblia manuscrita, realizada entre los años 330 y 350, según la tradición, a petición del emperador Constantino. Se considera el segundo texto más antiguo del mundo, después del "Codex Vaticanus".
Sus fragmentos se hallan divididos en varias bibliotecas del mundo, después de que el teólogo alemán Constantin Von Tischendorf se llevara del monasterio un fragmento de 43 páginas, después divididos, por avatares históricos, entre Londres, San Petersburgo y Leipzig.
Cuento Jasídico
Una historia ejemplar para estos días de Reflexión, Mejoramiento y Cambio: El anciano baal tokea de la pequeña sinagoga del shtetl ya no podía tocar más el shofar. Sus pulmones carecían de la fuerza que lo habían caracterizado por décadas. Había que buscar un reemplazante para tocar el shofar en las Altas Fiestas del pueblo de Israel.
Cuatro candidatos accedieron al llamado. Ingresó primero quien se mostraba más ansioso por ser escogido para ese gran honor. Procedió inmediatamente a tocar el shofar, ante la atenta escucha del rabino de la comunidad. Impecable: el sonido fue absolutamente correcto. El rav le dirigió, seguidamente, una pregunta sencilla al candidato, que lo dejó perplejo: "¿En qué pensabas mientras que tocabas el shofar?". El hombre respondió: "Rabi: cuando toco el shofar yo me transporto en el tiempo. Me siento un testigo del atamiento de Itsjak. Imagino que Avraham mismo me entrega el cuerno del carnero sacrificado en lugar de su hijo, y, entonces, saco las notas que corresponden…"
El rabino ingresó al segundo aspirante. Lo conocía bien: era un alumno
muy estudioso del judaísmo, padre de hijos pequeños. El alumno tocó el shofar
sin errores. El rabino le preguntó: "¿En qué piensas cuando tocas el
shofar?". El joven, de inmediato, comenzó a recitar las halajot (leyes)
propias del toque del shofar: el tiempo que cada nota debía durar, las
proporciones entra
Ingresó el tercer candidato. Era evidente su emoción. Sudando y tembloroso, susurró unos versículos para que Dios se apiadara de él. Luego de tocar con mucho sentimiento y propiedad, fue su turno de contestar la pregunta del rabino. "¿En qué pensé mientras que tocaba el shofar? En realidad, Rabi, me sentí como el Cohén Gadol – el Sumo Sacerdote – al ingresar al Kódesh HaKodashim – el lugar más sagrado del Gran Templo -. Al sonar las tekiot, espero que Dios perdone mis faltas y las de nuestro pueblo. Anhelo que el grito del shofar sea como el humo y el incienso que llegaban al trono celestial".
Fue el turno del último candidato. No era otro que Mordejái, el pobre carpintero del pueblo. Mordejái procedió a tocar el instrumento que convoca al pueblo de Israel. Lo hizo muy bien, con un timbre fuerte y claro. El rabino reiteró, por última ocasión, su interrogante. "Rabino, no entiendo lo que me pregunta… ¿Qué quiere decir con qué pienso al tocar el shofar?". El rabino lo tranquilizó: "No te incomodes. Sólo deseo saber qué pasó por tu mente cuando tocaste el shofar".
Mordejái, sonrojado, le confesó al rabino en voz baja: "Usted sabe, rabino, que yo soy un hombre simple. Pensé…", con evidente vergüenza –: "Pensé en mis cuatro hijas, todas solteras y en edad de casarse, y le rogué a Dios que les depare buenos maridos. No me importa que sean ricos; sólo que sean buenos judíos, compresivos y amorosos con ellas. También pensé en Rivka, mi mujer, que está algo débil de salud, y en mi hijo Moishe, que llegará a Bar-Mitsvá en unos meses. Y también…"- prosiguió el carpintero, ahora claramente conturbado – "le pedí a Dios que este año no me enferme ni que se me rompa ninguna herramienta, ya que no puedo ausentarme de mi trabajo…".
Mordejái, culminadas sus palabras, no se atrevió siquiera a mirar al rabino. Cabizbajo, permaneció en silencio esperando alguna señal del maestro del shtetl. El rabi, secándose sus lágrimas, se aproximó al carpintero, lo besó y abrazó, y le dijo con voz tierna y conmovida: "Ya nuestro shtetl consiguió un nuevo baal tokea. Gracias por ti hoy mi maestro, Mordejái, y por devolvernos la pureza del sonido del shofar".
La razón de la elección de Mordejái, el carpintero, aparece con una vigorosa evidencia: él recurrió a la ayuda divina en temas en los que él podía ser "socio" de nuestro Creador. Mordejái se preocupó de quienes debían captar su atención – sus hijas; su hijo casi Bar-Mitzvá; la salud de su mujer; su propia salud y su parnasá, su manutención.
Quiera Dios que retornemos a nuestras familias, reubicándolas en el centro indiscutible de nuestras existencias. Quiera Dios que las notas del Shofar nos recuerden la sociedad que mantenemos con nuestro Creador en la búsqueda de un mundo mejor para los nuestros y para todos.
NOTICIAS
Baleares. El Instituto Relaciones Culturales
Baleares-Israel en colaboración con
Madrid. El Centro Ecuménico “Misioneras de
INFORMACIÓN DEL CENTRO
Apertura de Curso. El jueves 29 de octubre, a las 8 de la
tarde, tendrá lugar
Curso. “Historia del Pueblo Judío e Historia de
Israel” Durante este año se
estudiará
El programa del curso completo se puede encontrar en www3.planalfa.es/cejc
Hebreo. Los cursos de hebreo han dado comienzo el pasado día 5 de octubre, los alumnos están repartidos en cuatro niveles y las clases se imparten los lunes y martes
Si hay personas interesadas en comenzar estos cursos pueden dirigirse al Centro y consultar si aún hay plazas libres.