La Pascua de Jesús lo cambia todo porque nunca hubo cambio tan radical como el de la Resurrección de Jesús.
Y esto tiene que cambiarnos la vida a nosotros también. Nada puede seguir igual.
Que estos días vividos en fe y amistad nos recuerden siempre debemos vivir alegres porque Aquel que más nos ama ha muerto y resucitado por nosotros.
Que estos días brillen siempre en la noche gris, porque ahora mejor que nunca sabemos que Jesús resucitó y nuestra vida es color y alegría.
Día del libro 2009