CONVENTO DE LOS DESCALZOS (Lima)

Sta. María de los Angeles

   

Historia

Se fundó este convento, como casa de recolección, en 1595 por el santo hermano Fr. Andrés Corso y fue su primer Guardián San Francisco Solano, donde vivió varios años. Florecieron después allí varones eminentísimos. El prestigio de sus religiosos hizo que en los años de la Independencia del Perú quedara excluido de la ley de conventos que dejó vacíos tantos conventos supresos que dejó vacíos tantos conventos

Desde entonces fue perdiendo poco a poco su personal, hasta que a1 comenzar la segunda mitad del siglo XIX se le dio nueva vida, más intensa y gloriosa que la anterior, con la fundación en 1853, por los Misioneros de Ocopa, del Colegio Apostólico de Propaganda FIDE, a instancias empeñosas del Sr. Arzobispo y de lo más florido de la sociedad limeña. Sus frailes colmaron las esperanzas de los que se habían empeñado en su fundación. A los pocos años decía Mons. Tovar, Arzobispo de Lima: " Dudo que en el mundo haya un convento en donde se junten a la vez un sabio como el P. Gual, un santo como el P. Masiá y un orador como el P. Cortés, como hoy se hallan reunidos en el de los Descalzos de Lima. Testimonio corroborado con este otro, escrito en un libro conventual por el R. P. Gimeno, definidor general y Visitador de la orden en América el año 1900: " Dudo que en esta fecha y en toda la Orden haya un convento más numeroso, más observante, y de más actividad apostólica que el de los Descalzos de Lima.

Actualmente conserva su antigua prestancia y actividad apostólica. Es la casa Central y Curia de la Provincia y en 1942 fue sede de la delegación general de la América Sur. Ha sido hasta hace poco Casa de Noviciado, cuyo claustro ha sido convertido en Casa "Centro Misional" de nuestros dos Vicariatos. 

Casa de Ejercicios Espirituales

En su recinto se halla la famosa Casa de ejercicios de S. Francisco Solano, construída en 1774 y celebrada por los cursos de ejercicios anuales que en ella se practican por el clero y el pueblo. Actualmente, renovada y puesta al día, se emplea para toda clase de actividades pastorales, no dando abasto los días del año para satisfacer las demandas que se hacen para su utilización.

Misiones populares

Sus actividades apostólicas principales han sido siempre: sus famosos cursos de misiones en las iglesias y barrios populares de la capital y en años sucesivos en las ciudades y pueblos del interior de la nación; cursos de ejercicios espirituales al clero, a los diversos monasterios de religiosas, a congregaciones de religiosos y religiosas, en visitas a las Hermandades de la Orden Franciscana Seglar, en colegios, hospitales, cuarteles, escuelas militares, cárceles, dirección de catequesis infantiles y juveniles, y de varias asociaciones religiosas establecidas en su iglesia. últimamente se construyó un salón Auditórium para diversas actividades y proyección de medios audiovisuales. Desde el año 1974, el convento de los Descalzos ha sido erigido en sede de la Parroquia Nuestra Angeles, desmembrada de nuestra Parroquia de Francisco Solano. 

Centro Médico

Preocupados por las necesidades de muchos feligreses necesitados han construido un moderno Centro Médico, al que acuden de todas partes de Lima en demanda de servicios gratuitos. Está muy bien montado y atendido por prestigiosos médicos y enfermeras. 

Un mesón ayuda a financiar algunos gastos. Es reconocido en Lima los miles de pobres que acuden al convento el día 3 de agosto ( día de la Porciúncula) para tener una comida completa. Hay otras muchas actividades pastorales y sociales  

Estructura del convento

Este es el viejo Convento de los Descalzos de Lima, un oasis de retiro y espiritualidad, de ciencia y acción apostólica de casi cuatro siglos. Sus paredes sobrias de adobe y quincha, sus corredores largos y silenciosos, sus capillas e iglesia que elevan hacia Dios, sus celdas pobres, sus valiosos lienzos coloniales, techos de madera, con sus linternas o ventanas teatinas, su arquitectura, todo nos habla de austeridad, vida espiritual, estudio y meditación y luego proyección social y religiosa a todo lo largo y ancho de la patria"

Biblioteca  

RESEÑA HISTORICA

               Dada la antigüedad e importancia que siempre tuvo este convento, es natural que con el tiempo se fuera formando una apreciable biblioteca. No olvidemos que este convento no sufrió supresiones, como sucedió con otros conventos. En la época colonial hubo en él cátedra de estudios de teología y filosofía, y después fue la casa central de las autoridades superiores de la Comisaría General de los franciscanos en el Perú. En este convento vivieron religiosos sumamente cultos y preparados, que llegaron a escribir y publicar valiosas obras. Por citar algunos nombres, de sus claustros salieron ilustres franciscanos, como el poeta P. Juan José de Peralta; abnegados misioneros, como los religiosos Jerónimo Jiménez, José Amich, Juan de la Marca, Fernando de San José y otros; oradores sagrados, como el P. Luis Rodríguez Tena, Juan de Marimón, Juan de Zulaica, Esteban Pérez, Lorenzo Madariaga, Francisco Aramburu; polemistas e historiadores, como los Padres Juan José Matraya y Ricci, Pedro Gual, Leonardo Cortés, Bernardino González y Bernandino Izaguirre; cultos obispos franciscanos, como Francisco de Sales Arrieta, Alfonso Sardinas, José Ma. Masiá, Juan Estévanez Seminario, Francisco Solano Risco, José Ma. Yerovi, Buenaventura Uriarte, Luis Arroyo, Luis Maestu, Leonardo Rodríguez Ballón, Cardenal Juan Landázuri y Odorico Sáiz.

Sólo así pudo crecer su biblioteca y conservarse bien surtida y ordenada. Sin embargo, no sé qué crédito se pueda dar a la noticia que nos proporciona el historiador Pablo Macera al hablar de la escasez de papel en los últimos años de la colonia: “Muchas bibliotecas fueron despojadas de sus libros para obtener envoltura y papel de despacho que compraban las pulperías y casas de comercio. Todavía a principios del siglo XIX eran frecuentes estos hechos, pues los redactores de El Investigador (no. 25,4 de agosto de 1814) después de denunciar el asalto cometido contra la biblioteca franciscana de los Descalzos, acusaban explícitamente en otro de sus números a los cajoneros de Ribera de fomentar y de apoyar estos robos.

Con todo, el número de sus volúmenes fue aumentando con el tiempo y a mediados del siglo XIX contaba con unos 6,000 volúmenes, como nos dice su cronista el P. Juan C. Puig. Se procuraba nombrar de bibliotecario a un religioso cuidadoso y amante de los libros; ya en un capítulo anterior dimos los nombres de quienes ocuparon este cargo en el tiempo que fue Colegio de Misioneros. Debió mantenerse ordenada y holgada hasta las dos primeras décadas del siglo XX. Pero ya en 1928 el Padre Joaquín Iturralde se lamentaba de que esta biblioteca estuviera completamente llena y al parecer por ello no se conseguían más libros. Lo malo fue que ni entonces ni después se buscaron soluciones. A pesar de esto, la biblioteca siguió en aumento, más por la incorporación de los libros de los religiosos fallecidos que por otra causa.

Hasta la década de 1970 se mantuvo más o menos ordenada, de suerte que se podían encontrar los libros según los catálogos que tenía; pero después manos inexpertas trastocaron los libros y hoy han quedado en un depósito desordenado. Todavía se conservan hasta tres catálogos: uno de 1895, otro de 1914 y un tercero de 1935, más un fichero de autores y de títulos. La estantería es de madera, de dos pisos, que le dan una hermosa presentación.

                 Pese a todo es todavía una respetable biblioteca, siendo especialmente rica en las secciones de Sagrada Escritura, Teología Ascética, Oratoria Sagrada e Historia eclesiástica y franciscana. Hacia 1964 la distribución de materias y el número de volúmenes era la siguiente: Patrología (300 vol.), Sagrada Escritura (180), Apologética (605), Derecho Canónico (825), Moral (550), Derecho civil (505), Historia eclesiástica (435), Historia universal (670), Filosofía (535), Ciencias naturales (350), Predicables (1380), Liturgia y música (125), Comentarios (310), Miscelánea (60), repetidos y sin catalogar (1500).

                 En la actualidad el total de sus volúmenes, con los libros incorporados en los últimos años y ubicados en dos locales, debe llegar a los 14.000. Aquí  podríamos señalar seguramente muchas obras en particular, pero solamente mencionamos de unas cuantas, así como varias ediciones de la Biblia: una de 1534, impresa en París y otras de 1570 y de 1581, con hermosos grabados; las obras de San Juan Crisóstomo (París, 1534) y de San Eulogio de Córdoba (Alcalá de Henares, 1574); de Dionisio el Cartujano: Enarratio in evangelium (París, 1542); dos libros que pertenecieron al hermano Jerónimo Jiménez cuado era estudiante de la Universidad de San Marcos y luego intrépido misionero y mártir de las misiones; uno es el incunable europeo”Questiones sobre los universales de Porfirio” (1499), de Juan Duns Escoto, y otro la obra del jesuita Antonio Rubio, Poeticarum institutionum liber (México, 1605). No faltan obras literarias importantes, como las de Santa Teresa de Jesús, Diego de Hojeda, Francisco de Avila, Ludolfo Cartujano, el Inca Gracilaso de la Vega, Juan de Solórzano Pereira y otros cronistas coloniales. Entre las grandes colecciones está la Patrología Latina y griega de Migne, muy utilizada por el P. Pedro Gual. Es igualmente rica en geografía e historia, sobre todo franciscana, pues cuenta con las Crónicas generales de Francisco Gonzaga, que utilizó el P. Córdova Salinas y la de Waddingo. Entre las Crónicas de Mendoza y Buenaventura Salinas y Córdova. Y así podríamos alargar la lista, pero no lo creemos necesario.

La Biblioteca fue catalogada entre el 2003 y 2004 por el P. Julián Heras, con la colaboración en los programas informáticos de la Srta. Sadith Castañeda. 

Este Catálogo abarca solamente los libros de la parte antigua de la biblioteca.

 Centro misional

  En local moderno funciona el Centro Msional San Francisco Solano para atención y servicios de nuestros misioneros de la selva peruana. Y en una de las dos plantas la enfermería para los religiosos enfermos  

Museo

El Convento de los Descalzos que es un patrimonio artístico y cultural de Lima y el Perú guarda con reverente unción en todos sus diversos compartimientos verdaderas joyas del arte pictórico de otras épocas

Enfermería

Posee una enfermería bien dotada, para la atención y cuidado de los religiosos ancianos y enfermos de la Provincia

Cementerio

En el mismo recinto conventual y en un lugar recogido y aislado hay un local destinado  a cementerio para los religiosos fallecidos de la Provincia

------------------

Direcciones

Convento

PP. Descalzos (Rimac)

Apartado 278

Teléfono: 4813433

Fax: 3824068  

Lima 100

-----------------------------

Centro Misional  

PP. Descalzos

C/. Manco Capac 202‑A.  

Apartado 278

Lima 100

Teléfono: 4818182

Fax: 3818354

E-Mail: cmisionalsfs@terra.com.pe

--------------------

Centro Médico  

P. Descalzos

C/. Manco Capac 202‑A  

Apartado 278

Lima 100

Teléfono: 4812270  

-----------------------------

Casa de Retiro  

PP. Descalzos

C/. Manco Capac 202‑A  

Apartado 278

Lima 100

Teléfono: 4830330  

-----------------------------

Museo

Apartado 278

Lima 100

PP. Descalzos

C/. Manco Capac 202‑A

Teléfono: 4810441  

---------------------------------------

Instituto "Cardenal Landázuri"

PP. Descalzos (Rimac)

Apartado 278

Lima 100

E-mail: infralan@correo.dnet.com.pe

Nota: Para telefonear y mandar fax desde Europa, poner los prefijos, 00 51 1

       

Parroquia de S. Francisco Solano del Rimac

Como en los últimos decenios la población de las inmediaciones del Convento de los Descalzos tuvo enorme crecimiento con nuevas urbanizaciones, el cardenal Guevara se vio obligado a crear una nueva parroquia con el título de S. Francisco Solano, encargándola a los PP. del Convento de los Descalzos. Los locales fueron mejorando según iban aumentando las necesidades y demandas de los feligreses. Según crecían los barrios tuvieron que construirse algunas capillas dando origen así a posteriores parroquias desmembradas de la esta parroquia principal. En ellas iban realizándose múltiples actividades, religiosas, culturales, sociales y caritativas

La parroquia pasó a manos del Arzobispado el año 1999, siendo su último párroco el P. Vitoriano Hernando. A él y tantos párrocos y cooperadores que entregaron sus mejores años, un merecido aplauso humano, el agradecimiento de los feligreses y la recompensa de lo alto