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HISTORIA
y ACTIVIDAD MISIONERA EN LA AMAZONIA PERUANA
Hasta
el año 1900 las misiones entre las tribus de la Selva Amazónica
estuvieron especialmente encomendadas al Colegio de Ocopa, de cuya
gigantesca obra evangelizadora, civilizadora y peruanizadora se consideró
sucesora la Provincia Misionera de San Francisco Solano. En este año la
Amazonía peruana fue dividida en varias Prefecturas Apostólicas, de
las cuales la más importante y extensa, era la de San Francisco Solano
del Ucayali, cuya atención debía estar al cargo de los Colegios
Misioneros del Perú. Al crearse en 1908 la nueva Provincia de San
Francisco Solano se le impusieron la atención a estas misiones. La
Prefectura fue elevada a la categoría de Vicariato Apostólico en 1925,
teniendo entonces una extensión de 213.000 kilómetros cuadrados, con
una población aproximada de 60.000 habitantes.
La Provincia ha cumplido y sigue cumpliendo religiosamente esta obra,
mandando muchos religiosos, que han llenado satisfactoriamente sus
deberes, gastando la vida y salud en tal grande ideal, de ordinario con
grandes privaciones y en los primeros lustros de este siglo con pobreza
y miseria, en climas insalubres y enervantes y con frecuencia a
distancias inmensas de todo centro civilizado.
Se ha realizado grandes exploraciones por todo el Vicariato, se han
fundado entorno a unos quince nuevos centros o residencias misionales
con sus capillas y casas, se han abierto y construidos escuelas que
dirigen los mismos religiosos, se han hecho centenares de kilómetros de
caminos de herradura y unos 100 kms. de buena carretera hacia y en la
selva, se han habilitado campos de aviación, se han levantado varios
centros médicos y postas médicas, se han escrito libros y folletos
etnográficos, lingüístícos, topográficos y misionales. Se han
establecidos diversas congregaciones de Misioneras que mantienen
escuelas, talleres, orfanatrofios, jardines de infancia y refectorios
escolares, etc. Presta ayuda muy eficaz a la misiones "La Unión
Misionera Franciscana", establecida en todos los conventos, que
ayuda con sus oraciones, propaganda y limosnas a la obra evangelizadora
de nuestros misioneros.
Mención
aparte merece el servicio que ha prestado y sigue prestando a la
Provincia y sus Misiones la Custodia Misionera de S. Francisco Solano en
España desde su fundación, cumpliendo así una de sus finalidades. Envío
de recursos monetarios por centenas
de miles de dólares en poco
tiempo que lleva de fundación.
Ha enviado: suscripciones de
revistas, decenas de miles;
búsqueda de servicios médicos
gratis, cuando no se dispuso de Seguro Misionero, como ahora;
medicinas compradas y
enviadas.Médicos,
ambulancias, clínicas, atención personal en casa y en las clínicas, a
toda hora.
Medicinas regaladas y
enviadas, incontables. Pago de viajes de toda índole y a
destinos varios, muchos.
Maquinaria pesada (coches, tractores, grupos electrógenos, serradoras,
electrodomésticos...).
De repuestos, los más inverosímiles y algunos buscados con lupa.
Maquinaria regalada y material para las mismas, no poca.
Libros enviados,
incontables. Ropa nueva y usada, gratis, a toneladas. Correo, teléfono,
fax, comida, habitación, paseos, información en su paso por la
Custodia,
papeleos,
oficinas, Ministerios, Consulados, estamentos eclesiales, empresas...
Del estado actual de nuestros dos Vicariatos
encomendados a la Provincia, desde la división del anterior Vicariato
en el año 1956, consulte
nuestras páginas:
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ACCION
En 1956 la Santa Sede dividía el extenso Vicariato del Ucayali en tres,
encomendando el de San Ramón y el de Requena a nuestra Provincia
Misionera de san Francisco Solano
La labor primordial a la que se dedican los religiosos de ambos
Vicariatos es naturalmente la sacerdotal. La verdad es que para el
misionero toda su labor diaria es labor religiosa, porque cuanto hace va
impregnado de la alegría de la entrega de su vocación al servicio de
la caridad. Caridad que se traduce también en la dedicación a la enseñanza
en los colegios y escuelas, generalmente regentados por ellos, como en
la asistencia sociall y humana al necesitado.
En ambos Vicariatos hay ciudades florecientes, pueblos y caseríos donde
la Iglesia vive joven o en etapa de desarrollo y donde la labor
misionera y religiosa encuentra su más amplia aplicación. En estos
lugares se desarrollan actividades propias de la pastoral parroquial:
enseñanza y profundización de la fe en Cristo, administración de los
sacramentos, despacho parroquial, asociaciones religiosas, clases de
religión, pastoral itinerante y visita domiciliaría. Dada la forma de
vida de la mayoría de las poblaciones de ambos Vicariatos, la pastoral
itinerante requiere la mayor atención. Giras misioneras de semanas y
meses, por todos los medios de locomoción, para llevar a los pobladores
la predicación de la palabra de Dios. Con todo, se han fundado nuevos
centros de misión, se han preocupado en construir nuevos y amplios
locales de enseñanza, hospitales e iglesias. Se han abierto caminos,
varios campos de aterrizaje en plena selva; se han escrito libros,
folletos y boletines para elevar el nivel de vida de los habitantes de
la selva. La asistencia sanitaria y social en los centros de misión y
caseríos merecería un apartado especial. Y esto no es sólo historia,
es la realidad actual
En todas estas tareas no han estado solos nuestros misioneros, han
tenido eficaces colaboradores de otras Provincias Franciscanas de España.
Es muy de agradecer. Y de no menos agradecimento es la ayuda eficadísima
y abnegada la religiosas de distintas congregaciones religiosas. Sin
olvidar escogidos y profesionales apóstoles seglares, que con su
dedicación esporádica a la misiones, son el mejor ejemplo de promoción
humana y cristiana
Desde hace años a los Vicariatos ha llegado la preocupación general de
la Iglesia en revisar y renovar los métodos misionales tradicionales,
en estudiar y defender más las culturas propias de los nativos. En esta
defensa de los nativos hay ejemplos heróicos contra el terrorismo del
Sendero Lumino. Es notable el esfuerzo que están poniendo para ponerse
en consonancia con las directrices del Concilio Vaticano 11.
Si
desea ayudar a nuestras Misiones, ingrese su aportación en esta cuenta:
Banco Santander Central Hispano. Titular:
Custodia Misionera de S. Francisco Solano. Nº de cuenta: 0049 2665 29
201 4000438. GRACIAS
Bibliografía
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