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TOMA UNA LLAVE Y ABRE |
"Hay más felicidad en dar que en recibir" (Hch. 20, 35) |
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Llaves verdaderas o falsas de la puerta de la felicidad |
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Francisco
de Asís había caído enfermo en la guerra contra la ciudad rival
de Perusa, pero no escarmentaba. Es verdad que su corazón estaba buscando
algo nuevo, pero seguía soñando con ser armado caballero. Un día, un
noble de Asís, decidió reclutar un ejército y marchar hacia Apulia, en
el sur de Italia. Quería unirse a Gualterio de Brienne, el jefe de los ejércitos
del Papa para luchar contra las tropas del Emperador. Todos los trobadores
cantaban por las plazas historias maravillosas del tal Gualterio, por lo
que Francisco decidió alistarse. Sus padres le compraron un caballo, una
armadura, una lanza y se marchó a la guerra. De todos los caminos
marchaban jóvenes acompañados de sus escuderos. En el camino, Francisco
pensaba en la casa de su padre convertida en un palacio, repleto de las
armas y trofeos que él iba a conseguir luchando. LLegaron a la ciudad de Espoleto, dejaron los caballos y descansaron bajo las estrellas.
En un sueño Jesús le habló:"Francisco, ¿ quién te puede ayudar más
el Señor o el siervo?. "El Señor"- respondió Francisco
sin dudar. Jesús le preguntó: -"por qué sirves al criado y no al
Dueño?" -"Señor", exclamó Francisco que se había
dado cuenta de que era Jesús y le preguntó: -"¿ qué quieres que
haga?"Jesús le contestó: -"Vuelve a la tierra en que naciste,
allí te diré lo que has de hacer". |
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