UN IDEAL EN LA VIDA

 

Un ideal grande:

es un don,

es amado como un tesoro,

es una búsqueda con todas la fuerzas,

es una realización amorosa.

 

Es una exigencia en tu vida y en la de todo hombre:

realizarte como persona humana, 

desarrollar tus capacidades,

ser útil a ti mismo y para la sociedad,

darte por una causa digna y grande,

luchar por la implantación de los valores del Reino de Dios ,

seguir más de cerca las huellas de Jesús,

 luchar por los valores que no pasan,  

y también podría ser:

seguir a Jesús más de cerca tras las huellas de Francisco .

 

En tu mente y en tu corazón pueden estar rondando estos ideales 

 

No dejes que el materialismo, el hedonismo, el consumismo, la comodidad, los afanes de riqueza, poder y gloria ahoguen en tu corazón tan grandes y nobles ideales. Todo esto llenará tu estómago, tu vanidad, tu orgullo, tu libreta de ahorro, pero tu corazón quedará vacío de sus exigencia de amor y verdad, que son las únicas que pueden hacerte feliz. Y la fuente de la felicidad es Cristo

 

¡No dejes morir tu ideal!

 

Para recibir la llamada de Dios a la vida religiosa y/o sacerdotal no hay que espera que Dios hable de otro modo que con los signos de los tiempos y con las llamadas y pensamientos de nuestra inteligencia y sentimientos de nuestro corazón que Dios pone en cada uno, porque Dios es más íntimo a mi propia intimidad que yo mismo

 

TUS  PLANES:

    ¿ responden a lo que tú realmente quieres ?

  ¿ te llevan a tener más que a ser ?

  ¿ dan una satisfacción apenas temporal ?

  ¿ realizan tus anhelos más profundos ?

  ¿ apuntan un camino de esperanza, justicia y verdad ?

  ¿ te hacen girar en torno a ti mismo, prescindiendo de los demás ?

  ¿ comprometen tu vida con el Evangelio ?

  ¿ sintonizan con el amor de Dios ?

  ¿ construyen fraternidad en paz y justicia ?

   

¿Responden a los ideales que puedan hacerte feliz?

 

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