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Un
ideal grande: es
un don, es
amado como un tesoro, es
una búsqueda con todas la fuerzas, es
una realización amorosa. realizarte como persona humana, desarrollar
tus capacidades, ser
útil a ti mismo y para la sociedad, darte
por una causa digna y grande, luchar
por la implantación de los valores del Reino de Dios , seguir
más de cerca las huellas de Jesús, luchar
por los valores que no pasan, y también podría ser: seguir
a Jesús más de cerca tras las huellas de Francisco .
No
dejes que el materialismo, el hedonismo, el consumismo, la comodidad,
los afanes de riqueza, poder y gloria ahoguen en tu corazón tan grandes
y nobles ideales. Todo esto llenará tu estómago, tu vanidad, tu
orgullo, tu libreta de ahorro, pero tu corazón quedará vacío de sus
exigencia de amor y verdad, que son las únicas que pueden hacerte
feliz. Y la fuente de la felicidad es Cristo ¡No
dejes morir tu ideal! Para
recibir la llamada de Dios a la vida religiosa y/o sacerdotal no hay que
espera que Dios hable de otro modo que con los signos de los tiempos y
con las llamadas y pensamientos de nuestra inteligencia y sentimientos
de nuestro corazón que Dios pone en cada uno, porque Dios es más íntimo
a mi propia intimidad que yo mismo TUS
PLANES: ¿Responden
a los ideales que puedan hacerte feliz?
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