Número 46 
SUPLEMENTO DEL BOLETÍN OFICIAL
DEL OBISPADO DE CIUDAD RODRIGO

 
 
Cuaresma: camino hacia la libertad
Con el Miércoles de Ceniza comienza la Cuaresma, un camino de cuarenta días que nos llevará hasta la Pascua. Ante cualquier acontecimiento o encuentro con alguien importante necesitamos una preparación. Lo que esperamos en la Pascua es el "paso del Señor" salvando y liberando. El Señor trae la libertad y la gracia, una vida nueva. Para este encuentro hay que cambiar de mirada y de vida: es la conversión. La Cuaresma es el tiempo apropiado para ello. 

Misión en Fuenteguinaldo
El día 1 de marzo comienzan las misiones populares renovadas, en el arciprestazgo de Fuenteguinaldo . Durarán hasta el día 17. Se vienen preparando desde hace tiempo y con ellas se pretende renovar las parroquias desde el protagonismo de los laicos, hasta hacer de ellas auténticas comunidades de cristianos que asumen personalmente su fe y la viven en sus ambientes. Serán animadas por los misioneros redentoristas.

Nuevos retos para la "Iglesia en Castilla"
Del 5 al 7 de marzo va a tener lugar  el XX Encuentro de arciprestes de la Iglesia en Castilla que tradicionalmente se celebra en Villagarcía (Valladolid). El tema a tratar es en esta ocasión: "Retos pastorales de la nueva cultura emergente (Relectura desde esta tierra y desde este pueblo)". Los ponentes serán Joaquín Tapia y Raúl Berzosa. La dinámica del encuentro es el ver (chequeo a la realidad), juzgar (el deber ser: los principales retos de la nueva cultura) y actuar (pistas para el camino, urgencias, prioridades).
Con el nombre de "Iglesia en Castilla" se conoce la comunión y coordinación surgida en nuestra región del Duero desde hace más de 30 años. Lo que une sobre todo es responder a una situación bastante común en todas las Diócesis y un amor a nuestra tierra y a nuestra historia, desde donde se reconoce el paso de Dios.
Además de los arciprestes hay, a lo largo del año,  encuentros de obispos y de otros dinamismos pastorales como delegaciones, etc. 

Carta del Obispo

Queridos diocesanos:

 El día 28 de febrero es Miércoles de Ceniza. Comienza la Cuaresma, un periodo significativo de 40 días que nos conduce a la celebración de la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor, mediante una escucha más intensa de la Palabra divina proclamada en las lecturas de las Misas dominicales, mediante la oración, la limosna y la penitencia. La Cuaresma es un camino de renovación de la conciencia, de afirmación de actitudes básicas de la vida cristiana como la adoración a Dios, la conversión y la caridad. La Cuaresma invita a regresar a la casa paterna abandonada a causa del pecado, para encontrar en ella la reconciliación con Dios y con los hermanos.
Por todos estos motivos la Cuaresma viene a ser un estupendo programa de "formación permanente" para todos sobre la base de la Sagrada Escritura y de la liturgia de la Iglesia, a las que se unen las catequesis cuaresmales, las convivencias, las celebraciones penitenciales, los ejercicios de piedad, entre los que sobresale el Vía Crucis. A veces pensamos que la formación consiste solamente en aprender unos conocimientos. Y sin embargo la verdadera formación afecta a toda la persona, es decir, a la inteligencia, a la voluntad, a los sentimientos, a las actitudes fundamentales de la vida y a los valores.
El plan pastoral diocesano para estos tres años habla de formación permanente con talante misionero y de promoción del laicado. Es cierto y afecta a sacerdotes, religiosas y fieles laicos. En lo que se refiere a éstos "es indispensable llamar y preparar a los laicos para una mayor y más eficiente colaboración en la misión evangelizadora y pastoral de la Iglesia. Promover la formación de un laicado adulto ha de constituir una preocupación permanente de todos los responsables de la acción pastoral, tanto a nivel diocesano como arciprestal y parroquial". Pero esto no será realidad sin esa formación básica cristiana permanente, que se produce en la participación en los medios que la Iglesia despliega durante todo el año, pero especialmente en la Cuaresma. El ideal de toda formación consiste en "conformar" (dar forma) y "asimilar" (hacer semejante) a todos los bautizados a Jesucristo, el Maestro por excelencia, el modelo a imitar, el Hombre verdadero y perfecto.
Os invito, pues, a todos, a seguir este gran "programa" básico, general y extraordinariamente eficaz de vida cristiana que es la Cuaresma, seguro de que será muy beneficioso. Os invito también a leer y meditar el mensaje del Papa para la Cuaresma de este año. Lleva por título: "El único camino de la paz es el perdón". Esta es, según Juan Pablo II, la contribución específica que ofrecen los cristianos en la resolución de conflictos, no sólo en situaciones de violencia armada, sino también en las incomprensiones y litigios de la vida cotidiana. Se trata, en el fondo, de las palabras de Cristo: "Amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os odien". Feliz y santa Cuaresma. Con mi saludo y bendición.

Octavo domingo. Tiempo ordinario. 25 de febrero 
Sir. 27,5-8 1Cor. 15,54-58 Lc6,39-45 
Sabemos sobradamente que la palabra de Dios siempre necesita una disposición concreta para acogerla: un corazón dispuesto y humilde que reciba de buena voluntad lo que Dios quiera sembrar en él.
Ese talante interior se manifiesta en unos ojos bien abiertos, que
contemplan asombrados la vida de Jesús: su forma de actuar, de
relacionarse con los que le rodean;  su forma de vivir acompañando  a tantas personas en el tortuoso, y casi nunca fácil,  camino de la vida.
Hoy no nos hace falta abrir los ojos ante esta maravillosa pagina
evangélica , nos basta con tener oídos de discípulo. Como Dios quiere.
Todos los oídos están poco abiertos ante la infinita sabiduría de la PALABRA de este Domingo, por eso es palabra de Dios.
Hoy Jesús nos va invitando, sin reproche,  a guiar a los hermanos desde la lucidez; no desde la ceguera, pues caerán los dos al hoyo. De la misma manera el Señor nos invita a conocernos a nosotros mismos y poner remedio, si lo tienen, a nuestras faltas, antes de querer arreglarle la vida a los hermanos.
Igualmente  escuchamos hoy que la Bondad o la maldad de las personas cristalizan en "los frutos", en  la manera de proceder que cada uno tengamos. Porque el corazón no puede guardarse nada, todo lo exterioriza   no    sólo en los hechos sino también en las palabras.  Porque la palabra del hombre descubre su corazón.
 

LA IGLESIA ANTE EL "PACTO ANTITERRORISTA".
-Nota del Comité Ejecutivo de la Conferencia Episcopal Española-
La Conferencia Episcopal Española no se ha adherido formalmente al "Acuerdo por las libertades y contra el terrorismo" pactado por el Partido Popular y el Partido Socialista y firmado el 8 de diciembre de 2000. Este hecho ha sido interpretado en los últimos días en el sentido de que la Iglesia no está claramente en contra del terrorismo. Se ha insinuado también que su posición, supuestamente ambigua o tibia en este punto, debilita la lucha del Estado y de la sociedad contra el problema más grave de nuestra convivencia en paz y libertad. Ante estas gravísimas imputaciones, queremos manifestar lo siguiente: 
Ninguna persona informada puede argumentar con buena fe que la Jerarquía de la Iglesia no haya condenado con todo rigor, claridad y unanimidad el terrorismo en numerosísimas ocasiones. Así se hizo desde los primeros asesinatos de ETA, antes incluso de la promulgación de la Constitución en 1978, y así se ha venido haciendo cada vez que el terror de ETA atenta sistemática y criminalmente contra la vida y la libertad de los españoles. 
En solemnes actos institucionales, la Conferencia Episcopal ha dejado oír su voz de modo inequívoco. Recordamos a modo de ejemplo la última intervención de su Presidente:
"El fenómeno del terrorismo es, sin duda alguna, nuestro más grave problema; atenta vilmente contra el más sagrado e inviolable de los derechos de la persona humana: el derecho a la vida; contra la verdad y la libertad de las personas y de los grupos y, por tanto, contra los fundamentos de la convivencia social. El terrorismo es la mayor de las negaciones de la justicia y de la caridad: una gravísima inmoralidad. No admite cobertura ideológica alguna." (Discurso de Apertura de la LXXV Asamblea Plenaria. Noviembre de 2000).
2. Nadie nos ha pedido formalmente que suscribamos el Acuerdo mencionado. Con buen criterio, no se nos ha puesto en la coyuntura de tener que responder. Pero ante insinuaciones o peticiones indirectas de diversa procedencia, los Obispos deliberamos en su momento sobre esta eventualidad, llegando a la conclusión de que la Iglesia no debe tomar parte activa en las legítimas iniciativas que competen a los actores de la vida política, como son, en este caso, los partidos.
3. Es misión ineludible de la Iglesia la predicación del Evangelio y de las exigencias morales que de él se derivan, que van mucho más allá en sus contenidos que las que se recogen en dicho Acuerdo. Esta predicación se realiza de muchos modos, entre ellos, las declaraciones y exhortaciones públicas como aquéllas a las que nos hemos referido. Pero también la oración pública y litúrgica, la educación de las personas y, en particular, la formación de las conciencias, son modos de expresión de la obra evangelizadora de la Iglesia. 
La evangelización tiene, sin duda ninguna, implicaciones y consecuencias políticas, pero no es una actividad política. La Iglesia anunciará siempre el Evangelio, aunque ello le acarree incomprensiones e incluso ataques. Pero la política en sentido estricto no es competencia de la Iglesia en cuanto tal. De acuerdo con el Concilio Vaticano II, es necesario distinguir con nitidez "entre aquello que los fieles cristianos hacen, individual o colectivamente, en su nombre en cuanto ciudadanos, guiados por la conciencia cristiana, y lo que hacen en nombre de la Iglesia juntamente con sus Pastores." (Gaudium et spes 76) 
4. El hecho de no prestar su adhesión formal a un acuerdo legítimo, que puede favorecer la cooperación entre los actores de la vida política, no significa que la Conferencia Episcopal sea neutral o se despreocupe del gravísimo problema del terrorismo. Muy por el contrario, pensamos que manteniéndonos en el ámbito de nuestra misión es como mejor podemos contribuir a la erradicación del terrorismo y de sus causas. La Iglesia, actuando como tal, salvaguarda la dignidad de la persona humana y contribuye a la justa convivencia social, ofreciendo una aportación insustituible y peculiar. 
Por eso, reclamamos la libertad y el respeto necesarios para que la Iglesia se exprese con los gestos y palabras que le son propios. Así cumple mejor su misión específica.
5. Reconocemos que, ante la dramática realidad del terrorismo y ante la amenaza inmediata que sufren muchos ciudadanos, y aun toda la sociedad, no es fácil explicar y comprender la distinción entre la misión de la Iglesia y la actividad política. Sin embargo, esto no justifica las acusaciones absolutamente injustas y desproporcionadas vertidas en estos días contra la Conferencia Episcopal y contra la Iglesia. Quienes programan y divulgan tales versiones de los hechos deberían saber que por ese camino no se contribuye a desenmascarar las raíces morales e ideológicas del horrible pecado del terrorismo. Por el contrario, se debilita de modo absurdo la resistencia espiritual y social contra el mismo. El escándalo injustificado tiene su precio.
6. Una vez más, invitamos a las comunidades cristianas a la acogida y al servicio fraterno de todas las víctimas del terrorismo, a las que debemos todo nuestro afecto y toda la ayuda que nos demanda la caridad de Cristo. Les invitamos también a la plegaria pública y privada por la paz y el final del terrorismo. Porque creemos firmemente en el poder de la oración, encomendamos a Jesucristo, Señor de la Historia, que escruta las verdaderas intenciones de los corazones, la conversión de los terroristas y la paz y libertad de nuestro pueblo.
Madrid, 20 de febrero de 2001 
 

"Se trata de una etapa en la evolución de la ciencia"
Habla sobre el genoma humano el Presidente de la Asociación italiana de médicos católicos

ROMA, ZENIT
 Medios de comunicación de los cinco continentes han dado la noticia como uno de los avances científicos más grandes de la historia: el mapa del genoma humano ha sido concluido y está al acceso de todos en Internet. 
La noticia ha suscitado gran entusiasmo, aunque no han faltado voces que han denunciado el peligro de que gracias a estas informaciones y con las nuevas tecnologías sea más fácil manipular al hombre en laboratorio. Algunos componen incluso escenarios apocalípticos. 
Para comprender mejor algunas de las implicaciones de la decodificación del genoma humano, hemos entrevistado al profesor Domenico Di Virgilio, presidente de la Asociación Italiana de Médicos Católicos. 
Etapa nueva
P: ¿es tan importante como dicen este «descubrimiento»? 
R: Ante todo tenemos que aclarar que se trata sólo de una etapa en la evolución de la ciencia. Aunque ciertamente se trata de una etapa muy importante, entusiasmante y cansada. Ahora bien, la meta no está tan cercana, o al menos todavía no se ha alcanzado. El haber codificado el genoma humano es algo importantísimo, pero el hecho de que los genes sean mucho menos numerosos de lo que se esperaba es un dato nuevo. Hay que recordar que los genes componen las proteínas, que tienen una gran influencia en la salud y en la posible enfermedad. Las proteínas producidas por estos 30 mil genes son millones y no son totalmente conocidas. Por tanto, se calcula que harán falta entre 20 y 30 años de trabajo por parte de la investigación para que se puedan decodificar todas las proteínas producidas. 
P: El recuento final de los genes (algo más de 30 mil) es muy inferior a los cálculos previos, que hace apenas un año oscilaban entre 80 mil o incluso 120 mil. ¿Se trata de una sorpresa? 
R: La ciencia está también hecha de sorpresas. Basta pensar en el hecho de que muchos descubrimientos han tenido lugar casi por casualidad. Ahora bien, desde nuestra perspectiva de católicos, esto no modifica el proyecto divino sobre un organismo, como es el humano, admirable síntesis de tantos factores que dan como resultado la persona humana. 
Fe que estimula a la ciencia
P: Algunos científicos atacan a la Iglesia de ir contra el progreso. 
R: Eso es totalmente falso! Muchos investigadores son católicos y están trabajando por «leer» en los escondites que todavía nos depara la naturaleza informaciones que Dios no ha querido esconder a los hombres. Al contrario, nos ha dado la capacidad para descubrirlas con nuestra libertad y nuestras capacidades. De modo que para nosotros, los católicos, la fe no frena la ciencia, sino que la estimula. Algo muy diferente es la posición en relación con una ciencia sin ningún tipo de frenos, que no está al servicio del hombre. 

Determinismo genético
P: Algunos afirman que este descubrimiento ha puesto punto final al «determinismo genético». ¿A qué se refieren? 
R: Es un punto final, pues algunos creían que todo estaba determinado por nuestros genes y por nuestro código genético. De este modo, cualquier patología y cualquier característica somática individual se debía exclusivamente a los genes. Pero en realidad no es así, y lo sabemos desde hace tiempo. Por ejemplo, el impacto ambiental tiene mucha influencia en la modificación de ciertas tendencias genéticas. Algunas enfermedades, como diabetes, son la manifestación más clara de la relación que existe entre predisposición genética e impacto ambiental, que puede modificar a la primera. De aquí se deriva, por tanto, el valor del respeto de la naturaleza y la responsabilidad de la ciencia a la hora de modificar o manipular el ambiente. 
 

Nuestras parroquias: El Sagrario
Feligreses colaboradores y solidarios
Rebeca Jerez
La parroquia "El Sagrario" está situada en la Capilla de Cerralbo en Ciudad Rodrigo. Esta Capilla era propiedad de la familia Cerralbo, quien la entregó a la diócesis en el año 1889, momento en que el obispo Mazarrasa hizo reconstruir la cúpula y comenzó a funcionar como parroquia. El edificio data de 1585 y es de estilo herreriano. La capilla ha sido restaurada, recientemente, con una inversión de 49 millones de pesetas, 38 aportados por la Junta de Castilla y León y 11 entregados por la propia parroquia.  El sacerdote Ángel Martín Carballo es párroco de "El Sagrario" desde  el 22 de septiembre de 1991. La parroquia cuenta con unos 1400 feligreses, cifra que fluctúa a lo largo del año, debido a que muchos son personas que vienen durante un tiempo a trabajar a Ciudad Rodrigo desde otras localidades y luego se marchan. La parroquia se extiende desde la mitad de la C/ Madrid y la Plaza Mayor, a la colonia de Los Almendros, ya en extramuros, y hasta un lado de la Avenida Portugal y de la Avenida de España. Prácticamente, limita con todas las parroquias de Ciudad Rodrigo.  En esta iglesia, hay misas dominicales a las 11:00, a las 13:00 y a las 18:30.  
Solidaridad
 Los feligreses son participativos, colaboradores y solidarios. En los dos últimos meses, con motivo de las diversas campañas llevadas a cabo, se han recaudado 900.000 Pts. Hay, además, diversos grupos parroquiales. Existen siete asambleas fruto de las misiones llevadas a cabo el año pasado. Una de ellas, la más numerosa, tiene lugar todos los martes en la propia iglesia y el resto se celebran en casas particulares. Todos los jueves, hay una hora de oración ante el Santísimo, a la que acuden unas 40 personas. La parroquia cuenta con unos 150 niños, de los cuales más de ochenta proceden de la zona del centro comercial. Quince personas se encargan de impartirles catequesis semanalmente. 16 de estos niños se están preparando para recibir su Primera Comunión durante este curso. Hubo un grupo de jóvenes, aunque ya no existe, "aunque no por falta de ganas", según comenta el párroco. 
 El Sagrario es una parroquia con carácter especial. Debido a la belleza artística de la capilla, son muchas las personas de fuera que acuden a casarse a esta iglesia o a celebrar otros sacramentos. El año pasado, hubo 39 bodas y 13 bautizos. 
 Esta iglesia es la sede dela cofradía de la Oración del Huerto. Debido a su denominación, la fiesta principal de la parroquia es la Sacramental, que se celebra con gran solemnidad
 

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"El cristianismo individualmente no existe"
Antonio Risueño

Ella de Peñaparda, él de Salamanca, su casa está en Robleda donde trabajan, viven y sueñan. Ahora estrenan matrimonio y por ello una nueva y enorme sonrisa.
P: Contadme ¿os sentís Iglesia?
R: Sí, somos iglesia en comunidad, porque el cristianismo individualmente no existe. Somos y vivimos en cristiano gracias a la comunidad.
P:¿ Cómo os sentís en la Iglesia?
R: Somos parte activa intentando comprometernos a tope en la Iglesia del medio rural, que es donde vivimos.
P: Ese compromiso, ¿cómo se concreta?
R- (Alicia) Soy catequista de adolescentes en Peñaparda. Y los dos participamos en el catecumenado de adultos en Robleda. También colaboramos en todo lo que sea necesario con la fraternidad pastoral del Águeda.
P: Esto de puertas adentro. Pero ¿cómo es vuestro ser de cristianos en este mundo que nos toca vivir?
R: Es una opción de vida que quiere hacerse verdad en nuestra apuesta por el pueblo, cuando lo que está de moda es vivir en la ciudad. Estamos empeñados en los pueblos y su desarrollo: la creación de asociaciones  y la participación activa en todo.
P: Vuestra condición de joven matrimonio cristiano ¿qué supone para vosotros?
R: La fe y el compromiso cristiano nos dan una plenitud e integridad a nuestra vida en común que de otra manera no tendríamos. Para nosotros es fundamental el plantearnos todo desde el Evangelio. Este es un estilo de vida que nos da libertad.

Solidaridad con El Salvador y la India
Celso Martín
La Fundación "Hospital de la Pasión" de Ciudad Rodrigo, sensibilizada ante los graves desastres ocasionados por los terremotos en El Salvador y en La India, ha hecho llegar a Cáritas Diocesana de Ciudad Rodrigo la cantidad de un millón de pesetas para paliar en lo posible las muchas necesidades surgidas en ambos países.
Como delegado de Cáritas agradezco a mis hermanos de patronato este gesto de solidaridad, así como la confianza depositada en la propia Cáritas. Aprovecho para informar que Cáritas diocesana de Ciudad Rodrigo, por sus medios de cooperación internacional, ha enviado ya a ambos países la cantidad de 5.277.330 pesetas.
Seguimos animando a ser sensibles ante los problemas surgidos y agradecemos tanta generosidad demostrada.
 

Rincón para la poesía

¡Es hermoso ayunar para ti, Dios, vida nuestra,
y dejar que el hambre profundice en nosotros el deseo de un mayor amor!

Siguiendo a Jesús iremos al desierto, y de nuestro despojo de cada día renacerá una humanidad nueva, fruto de la gracia y la pobreza.

Bendito seas por la mesa del pan partido, donde son reconciliados los que se dan a ti sin reservas.
Y bendito sea el día en que tu Iglesia conozca con qué ternura la amas mientras camina por los duros senderos de la cruz.
(M. Bastin-G. Pinckers-M)
 
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Religiosas trinitarias de Vilvestre

Somos una pequeña Comunidad de cinco religiosas, pertenecientes al Instituto de la Santísima Trinidad, fundada en Valencia el año 1885; por ello se nos suele conocer como trinitarias de Valencia, para diferenciarnos de otras, con el mismo espíritu       de la Orden Trinitaria aunque de distintos fundadores. Somos cerca de trescientas distribuidas en pequeñas comunidades en España. Además tenemos casas en Madagascar (África), Argentina, Colombia, Bolivia, Puerto Rico y Austria.
Nuestro Carisma fundamental es el de la Orden de la Santísima Trinidad, que consiste en una experiencia de amor trinitario, que se traduce en una actitud dinámica de servicio, reflejado en las obras de amor redentor y expresado por una especial vivencia del Misterio de amor de Dios Trinidad, aplicando esta vivencia en obras de caridad hacia los pobres. Dentro de este Carisma asumimos catequesis, educación cristiana de niños y juventud, pobres e indigentes, y el cuidado de los enfermos.
En fidelidad al Carisma respondemos a las necesidades de los hombres según los signos de los tiempos, y por ello, actualmente hemos extendido nuestra misión a los drogadictos, transeúntes y los ancianos, más en concreto, en dos Residencias: una en Algorta (Bilbao) y otra en Vilvestre.
Nuestra labor aquí consiste en prestar toda clase de atención y cuidados que el ser humano requiere cuando envejece o queda incapacitado: higiene, cuidados sanitarios, etc. Acompañarlos, procurando vivan entre sí como una verdadera y gran familia. Esta misión la vemos como presencia de la Iglesia en la sociedad ante necesidades no cubiertas, y quisiéramos conseguir que los ancianos descubran el amor de Dios trinitario que no abandona a sus hijos.
Llevamos en Vilvestre desde el año 1983, en la Residencia de "San Sebastián", dirigida y administrada por el Párroco, ya que es una residencia parroquial. Estamos muy contentas porque el trabajo es gratificante y, además, se puede hacer mucho bien. Somos ya un poco mayores y, la pena es que no haya repuesto.
Pedimos a Dios que surjan cada día más vocaciones para atender tantas necesidades de este tipo; y le damos gracias por habernos traído a este  bello rincón, y a esta, ya querida, Diócesis de Ciudad Rodrigo, donde podemos hacer tanto por nuestros queridos ancianos que viven tan abandonados.
Agradecemos a COMUNIDAD el que nos brinde esta oportunidad de darnos a conocer.