Desde
hoy día 11 Ciudad Rodrigo cuenta con su primera beata
María Nieves: ruega
por tu Diócesis
Este domingo día 11 pasará
a la historia de nuestra Diócesis como el día en que fue
beatificado por primera vez uno de sus hijos: María Nieves Crespo
López, junto a otros 233 mártires.
Sus vínculos con Ciudad Rodrigo,
aunque reducidos, son esenciales desde el punto de vista de la fe. Aquí
vio la luz y aquí nació a la vida nueva de Cristo por el
bautismo, entrando a formar parte de la Iglesia, en la actual parroquia
de El Sagrario. Aquí recibió la Iniciación Cristiana
completa: Confirmación y Eucaristía.
Esta beatificación es además
de un gran gozo, una invitación a seguir a Cristo por quien María
Nieves dio su vida.
BEATA MARÍA
NIEVES CRESPO LÓPEZ
-
Carmelita de la Caridad de Santa Joaquina
Vedruna
-
Nació en Ciudad Rodrigo el 17
de septiembre de 1897.
-
Bautizada el 25 del mismo mes en la
Capilla de Cerralbo.
-
Confirmada el 22 de septiembre de 1898.
-
Profesó en la Congregación
el 19 de marzo de 1930 en La Unión (Murcia).
-
Dio su vida por Jesucristo el 19 de
agosto de 1936 en Cullera (Valencia).
La
Diócesis tiene corazón... y un nuevo presbítero
Redacción
El 19 de marzo, Solemnidad de San
José, marca también la celebración del Día
del Seminario. Este año se ha escogido un lema que quiere
resaltar la relación de este con la Diócesis: “El Seminario,
corazón de la Diócesis”.
Dentro de esta conmemoración,
el domingo 18 a las 5,30 en la Catedral tendrá lugar la ordenación
de presbítero de José Juan Domínguez, quien en la
actualidad se encuentra en etapa de pastoral en el arciprestazgo de Águeda
y finalizando sus estudios en la Universidad Pontificia de Salamanca.
Al día siguiente, el nuevo
sacerdote presidirá la Eucaristía en el Seminario a las 12,00h.
Otros actos previstos con
motivo del Día del Seminario son: una vigilia de oración
el viernes 16 de marzo, a las 8 de la tarde en la Iglesia de San Cristóbal
y el martes 20 un encuentro con los párrocos de los seminaristas
que dará comienzo a las 11,30.
Carta
del Obispo
El Seminario,
corazón de la Diócesis de Ciudad Rodrigo
Queridos diocesanos:
La frase que resume el mensaje del
DIA DEL SEMINARIO de este año, puede parecer exagerada. Sin embargo
no lo es para quienes somos conscientes de lo que es el Seminario. El Seminario
es mucho más que un edificio venerable, aunque éste es necesario
como sede de la comunidad educativa, cristiana y sacerdotal que mora en
él.
Por eso importa mucho cuidar el
edificio del Seminario, para que sus instalaciones estén a la altura
de su función. En los últimos años la Diócesis
y nuestro Seminario han hecho una considerable inversión en recuperar
espacios, mejorar capillas, acondicionar salas de estudio, dormitorios,
habitaciones individuales, renovar la calefacción, etc. Cualquier
sacrificio es pequeño en comparación con los bienes que reporta
el Seminario.
Pero el Seminario representa además
el futuro de la Iglesia diocesana, dada la dependencia de ésta respecto
del ministerio sacerdotal. Esto es fácil de entender: si no hay
Seminario, nos quedaremos sin sacerdotes; si no hay sacerdotes no hay Eucaristía,
y si no hay Eucaristía no hay Iglesia.
La Diócesis entera ha de
amar el Seminario y preocuparse por todo lo que le concierne. Antes he
dicho que el Seminario es una comunidad educativa, cristiana y sacerdotal.
Efectivamente está compuesta por un pequeño grupo de sacerdotes,
formadores y profesores, con los que colaboran varios seglares en tareas
de enseñanza, mantenimiento, cocina y limpieza, sin olvidar a los
padres y a los párrocos de los seminaristas. Yo mismo procuro seguir
día a día la marcha del Seminario. Y en el centro de esta
comunidad están los seminaristas, objeto de la dedicación,
los trabajos y los desvelos de todos.
Este año, como el pasado,
el Señor nos concede el regalo de un nuevo presbítero: José
Juan Domínguez Martín. Con él son tres los sacerdotes
ordenados en el arco de doce meses: Gabriel Ángel el 19 de marzo
de 2.000, Víctor el 5 de enero de 2.001, y ahora José Juan,
el 18 de marzo. A ellos se une Antonio, ordenado también por mí
el 14 de diciembre de 1.997. Los cuatro son el fruto principal de la perseverancia
de nuestro Seminario en su tarea primordial, siguiendo fielmente las orientaciones
de la Iglesia. Una perseverancia y una fidelidad que vienen de lejos y
que han forjado una tradición y una solera.
Por todo esto os pido a todos que
sigáis amando al Seminario, que os intereséis por él,
que le prestéis todo tipo de ayuda, espiritual, moral y económica.
Rezad por las vocaciones, reflexionad sobre la importancia del presbítero
en la comunidad cristiana y sed generosos con la posible llamada del Señor.
Hago esta petición sobre todo a los niños y a los jóvenes.
Porque ser sacerdote es una de las formas más completas de realización
personal que existen. Y de estar cerca de Jesucristo. Con mi saludo y bendición:
+ Julián, Obispo de Ciudad Rodrigo
Segundo
domingo de Cuaresma 11 de marzo
-
Gen 15,5-12.17-18
-
Flp. 3,17-4,1
-
Lc 9,28b-36
Casi sin darnos cuenta emerge,
en medio de nuestros días, el tiempo litúrgico de la Cuaresma.
Cuarenta días en que la Iglesia se prepara para la Pascua desde
la oración y una especial atención a las cosas del Padre.
En este domingo la liturgia nos
demuestra que a Dios no sólo se le busca con los ojos bajos y el
corazón encogido, a Dios también se le encuentra en lo más
alto de lo cotidiano de nuestros días. Como lo encontraron aquellos
tres discípulos que acompañaron a Jesús al monte
Tabor. Allí Jesús
deja a un lado la limitación humana de un cuerpo e irradia por todos
los cuatro costados, manifestando la gloria de Dios que es la gloria de
todos los que creemos en Él.
La conversión cristiana nunca
puede carecer de un toque de ilusión o, mejor dicho, de esperanza.
La esperanza de saber que lo más importante que nos da Jesús
- si lo aceptamos- es la luz que alumbra nuestros pasos y da visión
a cada una de las situaciones que afrontamos en el difícil vivir
en cristiano las veinticuatro horas del día .
María
Nieves Crespo López: la primera beata de nuestra Diócesis
¿Qué
nos dice hoy la beatificación de María Nieves?
Redacción
Es la primera vez que esto sucede
en nuestra pequeña Iglesia. Todos por eso estamos de enhorabuena,
de manera especial la comunidad parroquial de El Sagrario pues en su templo
ella nació a la fe, a la vida nueva de Cristo, en un lejano 25 de
septiembre de 1897. Comparten la alegría de manera especial sus
hermanas Carmelitas de la Caridad de Santa Joaquina Vedruna que trabajan,
viven y sueñan su tarea pastoral entre nosotros, en el arciprestazgo
de Águeda
Pero en primer lugar, ¿qué
es una beatificación? Nos dice Don Julián en la carta
pastoral que ha publicado con motivo de este acontecimiento: “la beatificación
de los fieles cristianos, hombres o mujeres, significa que son declarados
“bienaventurados”, es decir que están con toda certeza en la gloria
del cielo, y que no sólo son dignos de ser recordados por su testimonio
de santidad sino también que pueden ser invocados como intercesores
delante de Dios, y que sus vidas constituyen un ejemplo a imitar” .
Hay que decir que se trata de la
primera ceremonia de beatificación que celebrará Juan Pablo
II en el tercer milenio y será la de mayor número de la historia
de la Iglesia. Son 233 mártires de la persecución religiosa
española del siglo pasado. Se trata de seglares, religiosos y sacerdotes
que entregaron sus vidas por Dios, a quienes el pueblo comenzó a
llamarles mártires porque no tuvieron ninguna implicación
política ni hicieron guerra contra nadie, simplemente murieron martirizados
por vivir su fe. ¿Qué nos dice hoy a nosotros, cristianos
del siglo XXI, esta beatificación? y más en concreto,
¿qué nos dice a esta pequeña iglesia de Ciudad Rodrigo
el que uno de sus hijos sea declarado bienaventurado?
Ante todo nos debería
interpelar a todos, en especial a los y las jóvenes de hoy. María
Nieves tiene una respuesta para ellos, los que buscan aventuras fuertes
de entrega y generosidad. Nos ha de animar este acontecimiento
a seguir entregando la vida porque "quien pierde la vida por mí
y por el Evangelio la salvará", en definitiva a ser seguidores y
testigos de ese Jesús que enamoró a María Nieves.
Acción de gracias
El jueves 15, a las 7,30 de la tarde
se celebrará una Eucaristía en acción de gracias en
la Catedral por el don de esta, la primera beata de nuestra historia. Con
este motivo se suspenderán las misas vespertinas en la ciudad.
Las
Edades, en el 2006
Las Edades del Hombre, se celebrarán
en Ciudad Rodrigo en el 2006, según anunció el lunes la Fundación
encargada de este magno proyecto cultural y evangelizador.
La de Ciudad Rodrigo será
la última del presente ciclo,(en el 2003 será Segovia quien
la acoja y en el 2004 Ávila), teniendo así carácter
de culmen de todas las celebradas anteriormente.
Sin duda, será este un acontecimiento
que marcará nuestra historia diocesana, desde el punto de
vista de la evangelización y de la promoción de nuestra
tierra.
“La
caridad no toma en cuenta el mal”
Extracto del Mensaje del Papa
para la Cuaresma 2001
1. "Mirad que subimos a Jerusalén"
. Mediante estas palabras el Señor invita a los discípulos
a recorrer junto a Él el camino que partiendo de Galilea conduce
hasta el lugar donde se consumará su misión redentora. Este
camino a Jerusalén, que los Evangelistas presentan como la culminación
del itinerario terreno de Jesús, constituye el modelo de vida del
cristiano, comprometido a seguir al Maestro en la vía de la Cruz.
Cristo, también, dirige esta misma invitación de "subir a
Jerusalén" a los hombres y mujeres de hoy. Y lo hace con particular
fuerza en este tiempo de Cuaresma, favorable para convertirse y encontrar
la plena comunión con Él, participando íntimamente
en el misterio de su muerte y resurrección. Por tanto, la Cuaresma
representa para los creyentes la ocasión propicia para una profunda
revisión de vida. En el mundo contemporáneo, junto a generosos
testigos del Evangelio, no faltan bautizados que, frente a la exigente
llamada para emprender la "subida a Jerusalén", adoptan una posición
de sorda resistencia y, a veces, también de abierta rebelión.
Son situaciones en las que la experiencia de la oración se vive
de manera bastante superficial, de modo que la palabra de Dios no incide
sobre la existencia. Muchos consideran insignificante el mismo Sacramento
de la Penitencia y la Celebración eucarística del domingo
simplemente un deber que hay que cumplir.
¿Cómo acoger la llamada
a la conversión que Jesús nos dirige también en esta
Cuaresma? ¿Cómo llevar a cabo un serio cambio de vida? Es
necesario, ante todo, abrir el corazón a los conmovedores mensajes
de la liturgia. El periodo que prepara la Pascua representa un providencial
don del Señor y una preciosa posibilidad de acercarse a Él,
entrando en uno mismo y poniéndose a la escucha de sus sugerencias
interiores.
ESFUERZO ESPIRITUAL
2. Hay cristianos que creen poder
prescindir de dicho constante esfuerzo espiritual, porque no advierten
la urgencia de confrontarse con la verdad del Evangelio. Ellos intentan
vaciar y convertir en inocuas, para que no turben su manera da vivir, palabras
como: "Amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os odien" Tales
palabras, para estas personas, resultan difíciles de aceptar y de
traducir en coherentes comportamientos de vida. De hecho, son palabras
que, si tomadas en serio, obligan a una radical conversión. En cambio,
cuando se está ofendido y herido, se está tentado a ceder
a los mecanismos psicológicos de la autocompasión y de la
revancha, ignorando la invitación de Jesús a amar al propio
enemigo. Sin embargo, los sucesos humanos de cada día sacan a la
luz, con gran evidencia, cómo el perdón y la reconciliación
son imprescindibles para llevar a cabo una real renovación personal
y social. Esto vale en las relaciones interpersonales, pero también
en las relaciones entre las comunidades y entre las naciones.
3. Los numerosos y trágicos
conflictos que atenazan a la humanidad, tal vez causados también
por malentendidas cuestiones religiosas, han hecho que profundos fosos
de odio y de violencia surgieran entre pueblos y pueblos. En algunas ocasiones,
esto se ha producido entre grupos y fracciones de una misma nación.
De hecho, a veces asistimos con doloroso sentido de impotencia, al reflorecer
de conflictos que creíamos definitivamente superados y se tiene
la impresión que algunos pueblos viven atrapados en una espiral
de imparable violencia, que continuará a cosechar víctimas
y víctimas, sin una concreta perspectiva de solución. Y los
auspicios de paz, que se elevan de todas las partes del mundo, resultan
ineficaces: el compromiso necesario para encaminar la concordia deseada
no logra afianzarse.
Frente a este inquietante escenario,
los cristianos no pueden permanecer indiferentes...
EL PERDÓN, CAMINO DE LA PAZ
4. El único camino de la
paz es el perdón. Aceptar y ofrecer el perdón hace posible
una nueva cualidad de relaciones entre los hombres, interrumpe la espiral
de odio y de venganza, y rompe las cadenas del mal que atenazan el corazón
de los contrincantes. Para las naciones en busca de reconciliación
y para cuantos esperan una coexistencia pacífica entre los individuos
y pueblos, no hay más camino que éste: el perdón recibido
y ofrecido.... Amar a quien nos ha ofendido desarma al adversario y puede
incluso transformar un campo de batalla en un lugar de solidaria cooperación.
Éste es un desafío
que concierne a cada individuo, pero también a las comunidades,
a los pueblos y a la entera humanidad. Afecta, de manera especial, a las
familias. No es fácil convertirse al perdón y a la reconciliación.
Reconciliarse puede resultar problemático cuando en el origen se
encuentra una culpa propia. Si en cambio la culpa es del otro, reconciliarse
puede incluso ser visto como una irrazonable humillación. Para dar
semejante paso es necesario un camino interior de conversión; se
precisa el coraje de la humilde obediencia al mandato de Jesús.
Su palabra no deja lugar a dudas: no sólo quien provoca la enemistad,
sino también quien la padece debe buscar la reconciliación.
El cristiano debe hacer la paz aún cuando se sienta víctima
de aquel que le ha ofendido y golpeado injustamente. El Señor mismo
ha obrado así. Él espera que el discípulo le siga,
cooperando de tal manera a la redención del hermano...
5. "La caridad no toma en cuenta
el mal". En esta expresión de la primera Epístola a los Corintios,
el apóstol Pablo recuerda que el perdón es una de las formas
más elevadas del ejercicio de la caridad. El periodo cuaresmal representa
un tiempo propicio para profundizar mejor sobre la importancia de esta
verdad. Mediante el Sacramento de la reconciliación, el Padre nos
concede en Cristo su perdón y esto nos empuja a vivir en la caridad,
considerando al otro no como un enemigo, sino como un hermano...
Nuestras
parroquias: El Salvador
La alegría
de un nacimiento
La esperanza que conlleva una buena
noticia es un resquicio de luz. Todo ello tiene un sinónimo y si,
además, coincide con el año Jubilar, no puede tener otro
significado: Salvación. Y si se trata de dar nombre a una nueva
parroquia, esta ha de estar dedicada al nacimiento de Jesucristo, debe
llamarse El Salvador.
Precisamente, con este nombre,
nace el 6 de Agosto de 1999. Situada en Ciudad Rodrigo, su ámbito
parroquial incluye los barrios de San Pelayo, Las Canteras y Santa Ana.
En total, unos 1650 habitantes. Andrés Bajo y Fernando Sánchez
Tendero son los párrocos de esta comunidad. Además, ambos
cuentan con una vicaría, imparten clases en el Seminario y colaboran
con el arciprestazgo del Águeda.
La parroquia de “El Salvador” surge
como una necesidad ante la expansión poblacional de la zona. Los
propios vecinos solicitan, en principio, un centro religioso. Tras un acuerdo
entre el Obispado y el Ayuntamiento, que cede los terrenos, se logra la
construcción de un centro parroquial y el proyecto de un templo.
Para la Diócesis, ha supuesto un esfuerzo económico importante,
ya que el centro parroquial ha costado 32 millones de pesetas. Veinte millones
han sido aportados por el Obispado y el resto correrá a cargo de
la propia comunidad parroquial. El centro parroquial fue inaugurado el
15 de noviembre del 2000. La construcción del templo es el próximo
objetivo a realizar, aunque según comenta uno de los párrocos,
“en principio, no hay prisa ni medios económicos, es mucho más
importante crear comunidad cristiana en torno a lo que ya se tiene”.
Crear comunidad
Con el objetivo de crear comunidad,
existe una actividad constante. Se celebra misa dominical en dos lugares:
la capilla del Colegio de la Providencia (12:30 h.) y el centro parroquial
(11:30 h.). Se está haciendo, además, hincapié en
la formación de adultos. En estos momentos, hay varios grupos en
funcionamiento, resultado de las misiones del 2000. Es importante la corresponsabilidad
de los laicos: consejo parroquial, consejo económico, grupo de catequistas...
Quince personas dan catequesis a unos 120 niños entre 7 y 16 años.
Veinte pequeños se preparan para recibir este curso la Primera Comunión.
. Hay un apoyo importante por parte de las dos comunidades de religiosas
integradas: Misioneras de la Providencia y Teresianas.
En cuanto al futuro parroquial,
Fernando Sánchez afirma que“se busca que haya un grupo de personas
responsables con la comunidad cristiana, que el día de mañana
puedan ser referencia de los demás, aunque sean pocos”.
Nuestra
gente
"El Evangelio
no tiene puertas"
Antonio Risueño
Jaime ha pasado gran parte de su
vida en Madrid, donde se hizo como persona y optó en su camino de
fe. Hace algún tiempo volvió a Puebla de Azaba, su pueblo.
Allí vive como uno más: tiene ganado y comparte su vida con
los que le rodean, sin perder para nada su condición de seguidor
de Jesucristo.
P: ¿Cómo te sientes
en la Iglesia, Jaime?
R: Me siento comprometido, pues
he pertenecido toda mi vida a un movimiento cristiano de base y la fe en
Jesucristo ha marcado mi vida.
P: ¿Ahora en el pueblo
cómo concretas ese compromiso?
R: Colaborando en el pueblo en lo
que se pueda necesitar de mí. Y en la parroquia ayudo en la catequesis,
en la preparación de la liturgia o acompañando al sacerdote.
P: ¿Se puede ser ganadero
y a la vez cristiano comprometido?
R: Claro que sí, el Evangelio
no tiene puertas, la Iglesia esta abierta a todos.
P: ¿Qué te ha dado
la Iglesia ?
R: El testimonio de muchos hombres
y mujeres que me llevaron a Jesús y a comprometerme con Él.
P: ¿Qué echas de
menos de tu Iglesia de Madrid?
R: Faltan testigos, personas de
a pie que vivan la fe al descubierto.
P: ¿Qué te ha dado
esta Iglesia rural en la que vives ahora?
R: Sencillez y apertura. Las personas
somos mucho más abiertas unas con otras.
Reconocimiento
al grupo "Manantial"
Redacción
El grupo Manantial quiere compartir
con todos los civitatenses la concesión del premio Internacional
que otorga la revista Mundo Teatre de Barcelona en su IX edición.
La citada revista pertenece a la Associació Cultural Taller de Teatre
Sant Jordi de Barcelona. En la presente edición había más
de cien agrupaciones que optaban a este reconocimiento.
El premio al grupo reconoce la trayectoria
de estos 6 años consecutivos trabajando con un grupo de jóvenes
de distintos puntos de la Diócesis, que viven y expresan su fe de
forma plástica en nuestras plazas y calles.
El grupo ha empezado ya a reunirse.
Oración, formación y ensayo son los tres momentos claves
de estos encuentros .
El 22 de abril una representación
del grupo se desplazará a la ciudad condal para recibir el galardón.
Plantando
semillas
(ante el
día del Seminario)
Juan Carlos Sánchez
“Plantando semillas
en un corazón,
germinan canciones
de amor y de vida.
Plantando semillas
en los corazones
se hacen apóstoles.
Yo a la madrugada
he plantado un huerto
con cada llamada,
y al caer la tarde
he visto echar raíces
en el corazón.
Despuntando el alba
he soñado amores,
y he regado el campo
con las ilusiones
de mi inquieta alma.
Plantando semillas
en un corazón
nacen esperanzas
de entrega y de vida...”
Conoce
a...
Misioneras
de la Providencia
La congregación Misioneras
de la Providencia surge a mediados del siglo XX (1950-1953), fundada por
el sacerdote salmantino D. Joaquín Alonso Hernández. Entre
sus actividades apostólicas, una iba a tocar directamente su corazón:
es nombrado capellán de la Prisión provincial. Allí
conoce de cerca muchos problemas humanos... junto a los reclusos reconoce
que la falta de educación religiosa es con mucha frecuencia el origen
del deterioro humano de aquellas personas.
Siempre cerca de los niños
y jóvenes, percibe los grandes problemas que rodean su formación.
Dios se sirve para sembrar en su alma una nueva inquietud: extender el
mensaje del amor y la Providencia del Padre a este mundo materialista.
Proclamar con la vida que “El secreto
de la felicidad es la confianza en Dios”.
El apostolado de las Misioneras
es tan amplio como amplia y universal es la caridad: labor pastoral, Enseñanza,
Residencias, Misiones, trabajo con obreras...
Consciente D. Joaquín de
que no habrá verdadera renovación del espíritu cristiano
sin una sólida formación de los niños y jóvenes,
pide a sus misioneras se entreguen, con todo su esfuerzo, a procurársela.
Con esta ilusión llegamos
a Ciudad Rodrigo en agosto de 1968 para empezar ese mismo curso en una
casa de la calle Madrid que muy pronto quedó pequeña. Pasamos
a la Avda. Agustín de Foxá con un colegio mixto concertado,
donde se imparte Educación infantil, Educación Primaria y
provisionalmente Primer Ciclo de ESO, ofreciendo también el servicio
de comedor.
Aspiramos a conseguir de nuestros
alumnos:
-Una educación en la fe,
que oriente sus vidas.
-Una apertura a los demás
que le lleve a la solidaridad.
-Una libertad responsable, que les
empuje a la superación.
-Un amplio desarrollo de su capacidad
intelectual.
El Colegio, está abierto
a todos sin discriminación alguna. Se intenta educar en y para la
felicidad. Se cultiva un clima de sinceridad y colaboración, de
alegría y confianza.
Pero si algo caracteriza a las Misioneras
y a su labor apostólica es la confianza ilimitada en Dios y el amor
a la Santísima Virgen. |