Número 49 
SUPLEMENTO DEL BOLETÍN OFICIAL
DEL OBISPADO DE CIUDAD RODRIGO

 
 

De la muerte ... a la vida

La Iglesia se adentra estos días en la celebración de los misterios que nos dieron nueva vida: muerte y resurrección de Jesús. Es el misterio pascual, los días centrales para la vida de un cristiano, el paso del Señor salvando y liberando.
Su paso tiene que ser también el nuestro, de la muerte a la vida, del pecado a la gracia, del egoísmo al amor.
 

Misión de Cristo: misión de la parroquia

Este año toda la iglesia diocesana se ha marcado, en su objetivo diocesano: “profundizar en la misión de Jesucristo, para revitalizar la acción evangelizadora de nuestras parroquias en comunión y corresponsabilidad”. Por eso el cursillo de teología pastoral de este curso está dedicado a eso precisamente. Será impartido por D. Joaquín Tapia, Vicario pastoral de Salamanca y se llevará a cabo los días 20 y 21 en los salones de Cáritas.
Es un cursillo para laicos, religiosas y presbíteros. Más información en tu parroquia.
 

En la paz del Señor

El pasado 28 de marzo falleció, después de una larga enfermedad, el sacerdote D. Juan Antonio Oreja González, que hasta ese momento presidía la comunidad de Bañobárez.
Había nacido en Martiago el 7 de mayo de 1942 y fue ordenado presbítero en 1968. Casi todo su ministerio lo desarrolló en Bermellar, hasta 1997 en que pasó a servir la comunidad de Bañobárez.
Las exequias se celebraron en la catedral civitatense.
 

Carta del Obispo
La Semana Mayor del calendario cristiano

Queridos diocesanos:

 Nos encontramos ya ante recuerdo vivo de los acontecimientos centrales de nuestra fe: la pasión, muerte y resurrección de nuestro Redentor. A estos acontecimientos los llamamos el misterio pascual de N.S. Jesucristo. La Pascua es el culmen y el centro del año litúrgico, la solemnidad hacia la que convergen todos domingos y fiestas del calendario cristiano. Es a la vez memoria y actualización, evocación y presencia, de unos hechos históricos que poseen una energía divina extraordinaria, capaz de transformar nuestras vidas. Vamos a celebrar que Jesús, para cumplir su misión en la tierra, se entregó al Padre en el amor: "Padre, a tus manos pongo mi espíritu" (Lc 23, 46). Y el Padre acogió el sacrificio de Jesús y, resucitándolo de la muerte al tercer día, reengendró a los creyentes "para una esperanza viva, y una herencia incorruptible, inmaculada e inmarcesible" (1 Pe 1,3-4).
 Después del Domingo de Ramos, en el que acogemos a Cristo como Rey de paz, nos centraremos en el Triduo Pascual de Jesucristo muerto, sepultado y resucitado. El Triduo se abre en la tarde del Jueves Santo, en el que se conmemora la Institución de la Eucaristía. Antes de ofrecerse a sí mismo al Padre en la cruz, Jesús, como había anunciado, anticipó ese sacrificio en la Ultima Cena. Ahora se sigue ofreciendo como alimento de vida en la Eucaristía. Y junto con ella nos dejó el mandamiento del amor, el nuevo código que gobierna la comunidad de sus fieles. 
El Viernes Santo evoca la dramática pasión de Cristo, comenzada la víspera con la agonía en el huerto de Getsemaní y que concluyó con su muerte en la cruz. Es un día en el que se pone de manifiesto la misteriosa confrontación entre el amor infinito de Dios y el pecado del hombre. Ese día debemos compartir intensamente los sentimientos de Cristo y acompañarle desde Getsemaní hasta la subida al Calvario. Allí, junto con el apóstol Juan y con María Santísima y las mujeres, miraremos al Crucificado recordando lo que Él mismo dijo una vez: "Tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga la vida eterna" (Jn 3,l6).
Después vendrá la espera de la resurrección, el silencio del Sábado Santo, hasta que, en la gran Vigilia de la noche pascual se produzca una vez más el estallido de la vida nueva, mediante los símbolos del fuego, la luz, la palabra, el agua y los sacramentos del Bautismo y de la Eucaristía. Jesucristo muerto y resucitado colma de alegría y de esperanza a quienes se han esforzado en responder durante la Cuaresma a su llamada de conversión y reconciliación.
"Velad y orad" (Mt 26,41): Con estas palabras el mismo Jesús invitó a los discípulos a acompañarle durante su agonía, su pasión, su muerte y su resurrección. Velemos y oremos para que nuestra adhesión a su voluntad sea pronta y definitiva; para que nuestros corazones sean capaces de imitar su gesto de amor universal y de servicio; para que estemos siempre dispuestos a seguirlo por los caminos de la fe y de la obediencia fiel a Dios.
Con estos sentimientos, os deseo una Semana verdaderamente Santa y una Pascua feliz y llena de alegría y de esperanza.

Domingo de Ramos. Cuaresma. 8 de Abril

El tiempo de manera, a veces inconsciente, camina lentamente y hace que sin darnos cuenta nuestro existir vaya entrando en etapas y experiencias nuevas. Y lo notamos ahora que la cuaresma, tiempo privilegiado para aunar esperanzas y renovar compromisos, deja el paso a la Semana Santa; días en los que tenemos la posibilidad de hacer nuestra la experiencia de dolor y de gloria que Jesús vivió.
El Domingo de Ramos es una misma celebración principio y fin de dos experiencias bien distintas: El triunfo, la emoción, el aplauso, el reconocimiento del pueblo a Jesús; y el suplicio, la amargura, la injusticia planificada y entretejida por parte de unos poderes que no contaban con Jesús para hacer el camino de la historia.
El Evangelio de Lucas nos muestra de una manera clarísima lo que significa para Dios y para los hombres esta espeluznante experiencia. Se trata de un acto de amor y solidaridad hacia el hombre, de un ejemplo de obediencia y humildad frente a las personas y de una estilo concreto de afrontar las situaciones de dolor, de injusticia o de muerte. Este estilo está marcado por la esperanza. Pues los cristianos siempre morimos para resucitar. Y sin muerte no hay resurrección, de eso que no nos quepa duda
 

Resumen de una entrevista al Sr. Obispo en varios medios informativos de Zamora y Toro.
"Que la Semana Santa sea testimonio de la fe cristiana”

Con motivo del Pregón de la Semana Santa en su pueblo natal, Toro (Zamora) el día 31 de marzo, varios medios publicaron unas declaraciones del Sr. Obispo de Ciudad Rodrigo, que por su interés extractamos:

P: ¿Le ilusiona pregonar la Semana Santa de su pueblo?
- Naturalmente. Supone para mí un reencuentro con ella después de muchos años. La Semana Santa es una importante manifestación religiosa y cultural -por este orden- y mi deseo es que sea transmitida a las nuevas generaciones conservando lo esencial, a saber, la fe cristiana, la piedad sincera, la sobriedad y una cierta elegancia, notas por otra parte de la genuina religiosidad castellana.

P:¿Qué es la Semana Santa?
- La Semana Santa es la evocación de los acontecimientos finales de la vida de Nuestro Señor Jesucristo, en el marco de un pueblo concreto. Es una herencia viva, demasiado rica para ser abarcada en su totalidad, ya que tan Semana Santa son las celebraciones litúrgicas del interior de las iglesias como las procesiones por las calles y plazas. Por otra parte cada generación tiene derecho a recrearla y a imprimir su propia huella, pero sin desnaturalizar ni rebajar la esencia de la celebración.

P: La Semana Santa tiene dos polos, el dolor de la Pasión y la alegría de la Resurrección: ¿con cuál nos quedamos?
- Es cierto, y durante muchos siglos ha primado la contemplación de la Pasión, al contrario de lo que ocurrió durante el primer milenio cristiano, cuando se veía incluso la Cruz iluminada por la Resurrección. Esos dos polos son como los dos centros de una elipse, inseparables uno del otro. Por otra parte el drama del Calvario encierra también una de las claves de nuestra propia existencia, en la que se entretejen la miseria y la grandeza, el rencor y el amor. Por la misericordia de Dios al final triunfa siempre el bien a pesar de nuestras limitaciones.

P: La religiosidad popular se centra en las procesiones mientras que la liturgia no parece suscitar interés.
- Siempre han sido más multitudinarias las procesiones que los actos de las iglesias. Aquellas son más espectaculares y emotivas. Los actos litúrgicos requieren un nivel más profundo de participación. Sin embargo son expresiones complementarias y se enriquecen mutuamente. Las procesiones salen de las iglesias y vuelven a ellas, que es como decir que brotan de la liturgia y, mediante la contemplación de la Pasión del Señor, conducen a una mayor vivencia de la fe. Yo desearía que no todo se redujera a lo que sucede en la calle y que los cofrades participaran también en los sacramentos de la Penitencia y de la Eucaristía. 

P: Algunos piensan que la Semana Santa ha adoptado un carácter demasiado folclórico en detrimento del religioso. ¿Qué opina usted?
- Hemos asistido a un momento de fuerte cambio sociocultural. Lo que todos deseamos es que la Semana Santa sea efectivamente un testimonio de la fe cristiana que se ha hecho expresión cultural de nuestro pueblo. Esto es la misión de la Iglesia a través de los consiliarios y capellanes de las cofradías asesorando a los responsables de las cofradías. Porque no debe olvidarse que éstas son en primer término asociaciones de fieles cristianos, no sociedades con otros fines. Por eso la promoción turística la deben hacer entidades e instituciones como las delegaciones de cultura, etc., aunque las cofradías colaboren facilitando datos. Estas tienen otra finalidad. 

P: ¿Cuál cree que debe ser la relación entre Iglesia y cofradías?
- La misma que entre una madre y sus hijas, porque las cofradías son asociaciones de fieles y por tanto Iglesia, y así deben sentirse sus miembros. Es hora de superar viejos conflictos de competencias y de otro tipo, y procurar todos, clérigos y laicos, que las cofradías sean cauces de participación en la vida de la comunidad cristiana. En este sentido habría que copiar lo que se hace ya en muchos lugares en esta dirección de cara a la formación de los cofrades y de sus dirigentes.

P: ¿Qué piensa de la creación de nuevas cofradías para potenciar la Semana Santa?
- Con toda franqueza no soy partidario de que haya muchas cofradías y que las mismas personas estén inscritas en casi todas. Creo más bien que es conveniente que se potencien las que hay. No es más bella una Semana Santa por el aumento cuantitativo de procesiones, sino por la conjunción de varios factores: religiosidad, silencio, sobriedad, buen gusto y señorío, características por otra parte del alma castellana. No es bueno copiar formas externas de otras latitudes. 
 

Escándalos no empañan la entrega de más de un millón de religiosos.
 

ROMA, ZENIT.- Los superiores generales de la congregaciones masculinas y femeninas de la Iglesia también han tomado posición sobre el tema de los abusos sexuales sufridos por religiosas particularmente en África. 
Después de que la Santa Sede informara con un comunicado emitido por Joaquín Navarro-Valls que ya se están tomando medidas para evitar que se repitan estos tristes hechos, un comunicado conjunto de la Unión de Superiores Generales y de la Unión Internacional de las Superioras Generales confirma que se trata de un "problema conocido" y que ya se han adoptado medidas "concretas". 
Ahora bien, el comunicado, distribuido por la Sala de Prensa de la Santa Sede, invita a ver en su justa medida este fenómeno, pues en el mundo hay un millón de religiosas y unos 200 mil religiosos. 
"La vida consagrada quiere transmitir esperanza a un mundo dividido por las guerras, los nacionalismos, tantas formas de injusticia de los individuos y las estructuras", recuerda el documento. En esta labor, al menos seiscientos religiosos han perdido la vida en los últimos diez años de manera sangrienta, según revelaba ayer la agencia Fides. 
"Reafirmamos, por tanto, en plena sintonía con el director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Joaquín Navarro-Valls, que "algunas situaciones negativas no pueden hacer olvidar la fidelidad a menudo heroica de la inmensa mayoría de los religiosos, religiosas y sacerdotes"", concluye el documento. 
 

Viernes Santo: colecta en favor de Tierra Santa.

CIUDAD DEL VATICANO, ZENIT.- El próximo Viernes Santo se llevará a cabo en diócesis de todo el mundo la Colecta Pontificia por los Santos Lugares, que busca favorecer a "los hermanos de Jerusalén que viven en la pobreza". 
La iniciativa, propuesta por la Congregación vaticana para las Iglesias Orientales y la Custodia Franciscana de Tierra Santa, apunta a recordar que es necesario conservar los santuarios de Tierra Santa, "fuente de alegría para todos los peregrinos que los visitan y esperanza para los cristianos locales que les dan vida". 
Tras destacar la "escasa presencia de cristianos en la cuna del cristianismo" --actualmente quedan 175.000 entre cinco millones de judíos y tres millones de musulmanes--, los organizadores de la colecta reiteran en un mensaje enviado con este motivo que "la Tierra Santa necesita del apoyo de los fieles para mantener dignamente los santuarios evangélicos, acoger a los peregrinos de todo el mundo y sostener a la comunidad cristiana con las obras pastorales, asistenciales, educativas y sociales que la permitan subsistir y ser fermento de esperanza y reconciliación entre los pueblos". 
 
 

Nuestras Parroquias: San Andrés
Belleza e historia en extramuros

Rebeca Jerez
 Al hablar de la parroquia de San Andrés, es inevitable detenerse en su centro, su corazón parroquial: un templo construido en el siglo XII, del que únicamente se conservan las portadas. Destruida en los siglos XV-XVI, fue reedificada en su totalidad en el siglo XVII y ha sido restaurada y ampliada en diversas ocasiones durante el siglo XX. El templo es, pues, de gran importancia dentro de la belleza monumental de Ciudad Rodrigo y uno de los escasos monumentos artísticos que pueden ser visitados en extramuros. Cuenta, además, con un retablo mayor barroco de gran calidad artística, realizado en el siglo XVIII. 
 El párroco de San Andrés es, desde septiembre de 1997, Celso Martín Santos. La parroquia cuenta con más de 2800 feligreses e incluye la zona delimitada por el lado izquierdo de la calle Santa Clara, el barrio de la avenida de Salamanca hasta la carretera de Lumbrales y la Avenida de España desde el número 2 hasta el 22. 
Unos 160 niños, desde 1º de Primaria a 3º de la ESO, acuden a catequesis impartidas por 18 catequistas. 27 de estos niños realizarán su Primera Comunión el domingo 27 de Mayo y el 3 de Junio. Además, 17 jóvenes se preparan para recibir la Confirmación. Por otro lado, existe un grupo de jóvenes, dirigido por la monitoria Concha Martín, que se reúne todos los viernes y organiza diversas actividades a lo largo del año. Por ejemplo, el fin de semana pasado, tuvieron una jornada de convivencia en Villar de Yeltes. La mayor parte de los miembros de este grupo pertenecen, además, al coro que anima y dinamiza la misa de 11:30. A este coro se añade, uno de adultos que ensaya los viernes y los sábados y participa en la misa dominical de la una de la tarde. 
 Además del templo, hay dos salones en el ábside de la iglesia y otro salón que tiene su entrada por la calle S. Isidoro. Estos salones son lugar de reunión para varios grupos diocesanos. El Grupo Carismático se reúne los lunes, Frater también organiza sus encuentros en esta parroquia, al igual que un grupo de teología. 
 Es muy destacable, la celebración de la Virgen de la Peña de Francia, San Isidro y San Antón. Las cofradías celebran estas festividades con gran solemnidad y tradición. La imagen de la Peña de Francia que alberga la parroquia fue bendecida en el Santuario de la Peña y entronizada en la parroquia.

Nuestra gente
"La prevención se inicia en la educación en valores"

Antonio Risueño
Juan Luis es padre de seis hijos, tiene 50 años, es medico rural. Su preocupación por la educación de los niños y jóvenes en general le hacen afrontar la vida de una manera especial.
Desde hace muchos años preside la junta directiva de padres del colegio de las Teresianas en Ciudad Rodrigo.

P: Juan Luis ¿ El ser presidente del APA de un colegio de monjas te hace afrontar la realidad desde un talante concreto?
R: Si, desde un talante creyente y muy preocupado de todo aquello que pueda ser educativo y formativo para nuestros hijos. Eso sí sin considerarme modelo de nada.

P: Por cierto la semana pasada has sido noticia en Ciudad Rodrigo y la comarca .
R: Si te refieres al curso de Prevención de drogodependencias, no se trata de una cosa mía pues se debe al trabajo de toda la junta directiva. Pues aunque soy yo el que más aparece, el trabajo de mis compañeros es valiosísimo e imprescindible.

P: ¿Crees que estas jornadas han abierto horizontes a los padres y madres que han participado?
R: Indudablemente se abren horizontes de educación y a la hora de afrontar problemas. Lo que me preocupa es que el porcentaje de participación es muy bajo, apenas representamos el diez por ciento de los padres del colegio. Me da pena que sea tanta la gente que se quede sin esta información tan valiosa.

P: ¿Qué conclusiones habéis sacado de estas jornadas?
R: Pues que la prevención se inicia en la educación en valores dentro de la familia en un primer momento y en la acción conjunta padres- educadores en un segundo momento.

P: ¿ Imagino que ahora continuéis trabajando en esta línea?
P: Si, además de las actividades cotidianas que organiza el APA, en un futuro ahondaremos en el problema de las toxicomanías; o en otro problema que veamos que afecta al formación de nuestros hijos.
 

Celebraciones en la Catedral

  • DOMINGO DE RAMOS  Procesión y Eucaristía 10,30 de la mañana.
  • LUNES SANTO: Celebración de la Penitencia presidida por D. Julián López a las 8 de la tarde.
  • MARTES SANTO: Misa Crismal, a las 11 de la mañana.
  • JUEVES SANTO: Laudes, a las 10,30 de la mañana.
  • Misa de la Cena del Señor, a las 6 de la tarde.
  • VIERNES SANTO: Laudes a las 10,30 de la mañana.
  • Vía Crucis, a continuación de la procesión del Encuentro.
  • Acción Litúrgica de la Pasión del Señor a las 5 de la tarde.
  • SÁBADO SANTO: Laudes y Acto mariano, a las 10,30 de la mañana.
  • VIGILIA PASCUAL, a las 11 de la noche.
  • DOMINGO DE PASCUA DE RESURRECCIÓN: Solemne Pontifical y Bendición Papal a las 12 del mediodía por Mon. Julián López.


Poemas para orar

¡Ahí lo tenéis
Cristo en cruz,
brazos abiertos,
cuerpo en carne,
rostro de Dios!
¡Ahí lo tenéis
Cristo elevado en debilidad,
Para levantar del polvo
a los maltratados de la vida
y curar las heridas de la injusticia!
¡Ahí lo tenéis
Cristo del Consuelo,
para posar la mano de Dios,
sobre todos los pobres,
que no abren la boca
y repartir sin medida!
¡Ahí lo tenéis,
es nuestro Señor y nuestro Dios,
ninguna cruz será maldita,
sus brazos abiertos para amar,
han sembrado la esperanza,
en los surcos de la vida.

Conoce a ..... 
Misioneras del Buen Pastor

Nos piden que nos presentemos: quiénes somos, qué hacemos. En el recuerdo se aviva aquello del evangelio de Jn1, 35-39: "Maestro, ¿dónde vives?", sin confundir ni mucho menos nuestras personas con la del Maestro, pero sí conscientes y deseosas de que nuestra vida sea un pequeño signo del seguimiento que iniciamos ya hace tiempo, como Andrés y Juan.
La comunidad surgió en torno a la labor asistencial que realizaba María Fernanda en su casa ampliada y transformada en residencia para acoger a los ancianos. Con el tiempo llegarían Fe y Ester. Las tres, junto con quienes nos ayudan en nuestra tarea intentamos acompañar la vida de los mayores a nosotros confiados.
Formamos una asociación privada de fieles, con aprobación diocesana del año 88.
Somos una comunidad de tres personas que queremos encarnar en nuestra vida con su forma y estilo algunos valores evangélicos:

  1. Vivir en gratuidad. Por ellos optamos por vivir y permanecer en Casillas, para acompañar la vida de los que ya poco pueden aportar a la sociedad. Estas personas se encontraban muy solas, abandonadas, faltas de ternura, cuidados y atención. Para ellos es traumático tener que abandonar sus paisajes de toda la vida, sus amigos, conocidos, su pueblo y costumbres, para ir a lugares muy lejanos. Seguir en Casillas es una apuesta por el valor evangélico de lo pequeño, frágil, abandonado, intentando acogerlo y cuidarlo.
  2. Compartir nuestra vida con los mayores: su sencillez, su sufrimiento, la oración de unos por otros y con otros; suplir, de algún modo, la pérdida de familia y casa.
  3. Dejarnos evangelizar por su vida es: valorar sus entregas y sacrificios, sus silencios y ejemplos, sus sufrimientos y aceptaciones.
  4. Aportar esperanza en situaciones y lugares que se ven teñidos por el dolor y la angustia.
Nos insertamos en la vida de la Iglesia desde tres aspectos: la casa abierta para aquellos sacerdotes y cualquier persona que desee o necesite descansar y rezar. Nuestra casa y comunidad están abiertas para los que quieran acercarse como voluntarios a compartir y colaborar en nuestra vida y misión. Nuestros proyectos están abiertos a los nuevos horizontes que se vislumbran en nuestra Iglesia diocesana, estando disponibles.