De
la muerte ... a la vida
La Iglesia se adentra estos días
en la celebración de los misterios que nos dieron nueva vida: muerte
y resurrección de Jesús. Es el misterio pascual, los días
centrales para la vida de un cristiano, el paso del Señor salvando
y liberando.
Su paso tiene que ser también
el nuestro, de la muerte a la vida, del pecado a la gracia, del egoísmo
al amor.
Misión
de Cristo: misión de la parroquia
Este año toda la iglesia diocesana
se ha marcado, en su objetivo diocesano: “profundizar en la misión
de Jesucristo, para revitalizar la acción evangelizadora de nuestras
parroquias en comunión y corresponsabilidad”. Por eso el cursillo
de teología pastoral de este curso está dedicado a eso precisamente.
Será impartido por D. Joaquín Tapia, Vicario pastoral de
Salamanca y se llevará a cabo los días 20 y 21 en los salones
de Cáritas.
Es un cursillo para laicos, religiosas
y presbíteros. Más información en tu parroquia.
En
la paz del Señor
El pasado 28 de marzo falleció,
después de una larga enfermedad, el sacerdote D. Juan Antonio Oreja
González, que hasta ese momento presidía la comunidad de
Bañobárez.
Había nacido en Martiago
el 7 de mayo de 1942 y fue ordenado presbítero en 1968. Casi todo
su ministerio lo desarrolló en Bermellar, hasta 1997 en que pasó
a servir la comunidad de Bañobárez.
Las exequias se celebraron en la
catedral civitatense.
Carta
del Obispo
La Semana
Mayor del calendario cristiano
Queridos diocesanos:
Nos encontramos ya ante recuerdo
vivo de los acontecimientos centrales de nuestra fe: la pasión,
muerte y resurrección de nuestro Redentor. A estos acontecimientos
los llamamos el misterio pascual de N.S. Jesucristo. La Pascua es el culmen
y el centro del año litúrgico, la solemnidad hacia la que
convergen todos domingos y fiestas del calendario cristiano. Es a la vez
memoria y actualización, evocación y presencia, de unos hechos
históricos que poseen una energía divina extraordinaria,
capaz de transformar nuestras vidas. Vamos a celebrar que Jesús,
para cumplir su misión en la tierra, se entregó al Padre
en el amor: "Padre, a tus manos pongo mi espíritu" (Lc 23, 46).
Y el Padre acogió el sacrificio de Jesús y, resucitándolo
de la muerte al tercer día, reengendró a los creyentes "para
una esperanza viva, y una herencia incorruptible, inmaculada e inmarcesible"
(1 Pe 1,3-4).
Después del Domingo
de Ramos, en el que acogemos a Cristo como Rey de paz, nos centraremos
en el Triduo Pascual de Jesucristo muerto, sepultado y resucitado. El Triduo
se abre en la tarde del Jueves Santo, en el que se conmemora la Institución
de la Eucaristía. Antes de ofrecerse a sí mismo al Padre
en la cruz, Jesús, como había anunciado, anticipó
ese sacrificio en la Ultima Cena. Ahora se sigue ofreciendo como alimento
de vida en la Eucaristía. Y junto con ella nos dejó el mandamiento
del amor, el nuevo código que gobierna la comunidad de sus fieles.
El Viernes Santo evoca la dramática
pasión de Cristo, comenzada la víspera con la agonía
en el huerto de Getsemaní y que concluyó con su muerte en
la cruz. Es un día en el que se pone de manifiesto la misteriosa
confrontación entre el amor infinito de Dios y el pecado del hombre.
Ese día debemos compartir intensamente los sentimientos de Cristo
y acompañarle desde Getsemaní hasta la subida al Calvario.
Allí, junto con el apóstol Juan y con María Santísima
y las mujeres, miraremos al Crucificado recordando lo que Él mismo
dijo una vez: "Tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único,
para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga la vida
eterna" (Jn 3,l6).
Después vendrá la
espera de la resurrección, el silencio del Sábado Santo,
hasta que, en la gran Vigilia de la noche pascual se produzca una vez más
el estallido de la vida nueva, mediante los símbolos del fuego,
la luz, la palabra, el agua y los sacramentos del Bautismo y de la Eucaristía.
Jesucristo muerto y resucitado colma de alegría y de esperanza a
quienes se han esforzado en responder durante la Cuaresma a su llamada
de conversión y reconciliación.
"Velad y orad" (Mt 26,41): Con estas
palabras el mismo Jesús invitó a los discípulos a
acompañarle durante su agonía, su pasión, su muerte
y su resurrección. Velemos y oremos para que nuestra adhesión
a su voluntad sea pronta y definitiva; para que nuestros corazones sean
capaces de imitar su gesto de amor universal y de servicio; para que estemos
siempre dispuestos a seguirlo por los caminos de la fe y de la obediencia
fiel a Dios.
Con estos sentimientos, os deseo
una Semana verdaderamente Santa y una Pascua feliz y llena de alegría
y de esperanza.
Domingo
de Ramos. Cuaresma. 8 de Abril
El tiempo de manera, a veces inconsciente,
camina lentamente y hace que sin darnos cuenta nuestro existir vaya entrando
en etapas y experiencias nuevas. Y lo notamos ahora que la cuaresma, tiempo
privilegiado para aunar esperanzas y renovar compromisos, deja el paso
a la Semana Santa; días en los que tenemos la posibilidad de hacer
nuestra la experiencia de dolor y de gloria que Jesús vivió.
El Domingo de Ramos es una misma
celebración principio y fin de dos experiencias bien distintas:
El triunfo, la emoción, el aplauso, el reconocimiento del pueblo
a Jesús; y el suplicio, la amargura, la injusticia planificada y
entretejida por parte de unos poderes que no contaban con Jesús
para hacer el camino de la historia.
El Evangelio de Lucas nos muestra
de una manera clarísima lo que significa para Dios y para los hombres
esta espeluznante experiencia. Se trata de un acto de amor y solidaridad
hacia el hombre, de un ejemplo de obediencia y humildad frente a las personas
y de una estilo concreto de afrontar las situaciones de dolor, de injusticia
o de muerte. Este estilo está marcado por la esperanza. Pues los
cristianos siempre morimos para resucitar. Y sin muerte no hay resurrección,
de eso que no nos quepa duda
Resumen
de una entrevista al Sr. Obispo en varios medios informativos de Zamora
y Toro.
"Que la
Semana Santa sea testimonio de la fe cristiana”
Con motivo del Pregón de la
Semana Santa en su pueblo natal, Toro (Zamora) el día 31 de marzo,
varios medios publicaron unas declaraciones del Sr. Obispo de Ciudad Rodrigo,
que por su interés extractamos:
P: ¿Le ilusiona pregonar
la Semana Santa de su pueblo?
- Naturalmente. Supone para mí
un reencuentro con ella después de muchos años. La Semana
Santa es una importante manifestación religiosa y cultural -por
este orden- y mi deseo es que sea transmitida a las nuevas generaciones
conservando lo esencial, a saber, la fe cristiana, la piedad sincera, la
sobriedad y una cierta elegancia, notas por otra parte de la genuina religiosidad
castellana.
P:¿Qué es la Semana
Santa?
- La Semana Santa es la evocación
de los acontecimientos finales de la vida de Nuestro Señor Jesucristo,
en el marco de un pueblo concreto. Es una herencia viva, demasiado rica
para ser abarcada en su totalidad, ya que tan Semana Santa son las celebraciones
litúrgicas del interior de las iglesias como las procesiones por
las calles y plazas. Por otra parte cada generación tiene derecho
a recrearla y a imprimir su propia huella, pero sin desnaturalizar ni rebajar
la esencia de la celebración.
P: La Semana Santa tiene dos polos,
el dolor de la Pasión y la alegría de la Resurrección:
¿con cuál nos quedamos?
- Es cierto, y durante muchos siglos
ha primado la contemplación de la Pasión, al contrario de
lo que ocurrió durante el primer milenio cristiano, cuando se veía
incluso la Cruz iluminada por la Resurrección. Esos dos polos son
como los dos centros de una elipse, inseparables uno del otro. Por otra
parte el drama del Calvario encierra también una de las claves de
nuestra propia existencia, en la que se entretejen la miseria y la grandeza,
el rencor y el amor. Por la misericordia de Dios al final triunfa siempre
el bien a pesar de nuestras limitaciones.
P: La religiosidad popular se
centra en las procesiones mientras que la liturgia no parece suscitar interés.
- Siempre han sido más multitudinarias
las procesiones que los actos de las iglesias. Aquellas son más
espectaculares y emotivas. Los actos litúrgicos requieren un nivel
más profundo de participación. Sin embargo son expresiones
complementarias y se enriquecen mutuamente. Las procesiones salen de las
iglesias y vuelven a ellas, que es como decir que brotan de la liturgia
y, mediante la contemplación de la Pasión del Señor,
conducen a una mayor vivencia de la fe. Yo desearía que no todo
se redujera a lo que sucede en la calle y que los cofrades participaran
también en los sacramentos de la Penitencia y de la Eucaristía.
P: Algunos piensan que la Semana
Santa ha adoptado un carácter demasiado folclórico en detrimento
del religioso. ¿Qué opina usted?
- Hemos asistido a un momento de
fuerte cambio sociocultural. Lo que todos deseamos es que la Semana Santa
sea efectivamente un testimonio de la fe cristiana que se ha hecho expresión
cultural de nuestro pueblo. Esto es la misión de la Iglesia a través
de los consiliarios y capellanes de las cofradías asesorando a los
responsables de las cofradías. Porque no debe olvidarse que éstas
son en primer término asociaciones de fieles cristianos, no sociedades
con otros fines. Por eso la promoción turística la deben
hacer entidades e instituciones como las delegaciones de cultura, etc.,
aunque las cofradías colaboren facilitando datos. Estas tienen otra
finalidad.
P: ¿Cuál cree que
debe ser la relación entre Iglesia y cofradías?
- La misma que entre una madre y
sus hijas, porque las cofradías son asociaciones de fieles y por
tanto Iglesia, y así deben sentirse sus miembros. Es hora de superar
viejos conflictos de competencias y de otro tipo, y procurar todos, clérigos
y laicos, que las cofradías sean cauces de participación
en la vida de la comunidad cristiana. En este sentido habría que
copiar lo que se hace ya en muchos lugares en esta dirección de
cara a la formación de los cofrades y de sus dirigentes.
P: ¿Qué piensa de
la creación de nuevas cofradías para potenciar la Semana
Santa?
- Con toda franqueza no soy partidario
de que haya muchas cofradías y que las mismas personas estén
inscritas en casi todas. Creo más bien que es conveniente que se
potencien las que hay. No es más bella una Semana Santa por el aumento
cuantitativo de procesiones, sino por la conjunción de varios factores:
religiosidad, silencio, sobriedad, buen gusto y señorío,
características por otra parte del alma castellana. No es bueno
copiar formas externas de otras latitudes.
Escándalos
no empañan la entrega de más de un millón de religiosos.
ROMA, ZENIT.- Los superiores generales
de la congregaciones masculinas y femeninas de la Iglesia también
han tomado posición sobre el tema de los abusos sexuales sufridos
por religiosas particularmente en África.
Después de que la Santa Sede
informara con un comunicado emitido por Joaquín Navarro-Valls que
ya se están tomando medidas para evitar que se repitan estos tristes
hechos, un comunicado conjunto de la Unión de Superiores Generales
y de la Unión Internacional de las Superioras Generales confirma
que se trata de un "problema conocido" y que ya se han adoptado medidas
"concretas".
Ahora bien, el comunicado, distribuido
por la Sala de Prensa de la Santa Sede, invita a ver en su justa medida
este fenómeno, pues en el mundo hay un millón de religiosas
y unos 200 mil religiosos.
"La vida consagrada quiere transmitir
esperanza a un mundo dividido por las guerras, los nacionalismos, tantas
formas de injusticia de los individuos y las estructuras", recuerda el
documento. En esta labor, al menos seiscientos religiosos han perdido la
vida en los últimos diez años de manera sangrienta, según
revelaba ayer la agencia Fides.
"Reafirmamos, por tanto, en plena
sintonía con el director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede,
Joaquín Navarro-Valls, que "algunas situaciones negativas no pueden
hacer olvidar la fidelidad a menudo heroica de la inmensa mayoría
de los religiosos, religiosas y sacerdotes"", concluye el documento.
Viernes
Santo: colecta en favor de Tierra Santa.
CIUDAD DEL VATICANO, ZENIT.- El próximo
Viernes Santo se llevará a cabo en diócesis de todo el mundo
la Colecta Pontificia por los Santos Lugares, que busca favorecer a "los
hermanos de Jerusalén que viven en la pobreza".
La iniciativa, propuesta por la
Congregación vaticana para las Iglesias Orientales y la Custodia
Franciscana de Tierra Santa, apunta a recordar que es necesario conservar
los santuarios de Tierra Santa, "fuente de alegría para todos los
peregrinos que los visitan y esperanza para los cristianos locales que
les dan vida".
Tras destacar la "escasa presencia
de cristianos en la cuna del cristianismo" --actualmente quedan 175.000
entre cinco millones de judíos y tres millones de musulmanes--,
los organizadores de la colecta reiteran en un mensaje enviado con este
motivo que "la Tierra Santa necesita del apoyo de los fieles para mantener
dignamente los santuarios evangélicos, acoger a los peregrinos de
todo el mundo y sostener a la comunidad cristiana con las obras pastorales,
asistenciales, educativas y sociales que la permitan subsistir y ser fermento
de esperanza y reconciliación entre los pueblos".
Nuestras
Parroquias: San Andrés
Belleza
e historia en extramuros
Rebeca Jerez
Al hablar de la parroquia
de San Andrés, es inevitable detenerse en su centro, su corazón
parroquial: un templo construido en el siglo XII, del que únicamente
se conservan las portadas. Destruida en los siglos XV-XVI, fue reedificada
en su totalidad en el siglo XVII y ha sido restaurada y ampliada en diversas
ocasiones durante el siglo XX. El templo es, pues, de gran importancia
dentro de la belleza monumental de Ciudad Rodrigo y uno de los escasos
monumentos artísticos que pueden ser visitados en extramuros. Cuenta,
además, con un retablo mayor barroco de gran calidad artística,
realizado en el siglo XVIII.
El párroco de San Andrés
es, desde septiembre de 1997, Celso Martín Santos. La parroquia
cuenta con más de 2800 feligreses e incluye la zona delimitada por
el lado izquierdo de la calle Santa Clara, el barrio de la avenida de Salamanca
hasta la carretera de Lumbrales y la Avenida de España desde el
número 2 hasta el 22.
Unos 160 niños, desde 1º
de Primaria a 3º de la ESO, acuden a catequesis impartidas por 18
catequistas. 27 de estos niños realizarán su Primera Comunión
el domingo 27 de Mayo y el 3 de Junio. Además, 17 jóvenes
se preparan para recibir la Confirmación. Por otro lado, existe
un grupo de jóvenes, dirigido por la monitoria Concha Martín,
que se reúne todos los viernes y organiza diversas actividades a
lo largo del año. Por ejemplo, el fin de semana pasado, tuvieron
una jornada de convivencia en Villar de Yeltes. La mayor parte de los miembros
de este grupo pertenecen, además, al coro que anima y dinamiza la
misa de 11:30. A este coro se añade, uno de adultos que ensaya los
viernes y los sábados y participa en la misa dominical de la una
de la tarde.
Además del templo,
hay dos salones en el ábside de la iglesia y otro salón que
tiene su entrada por la calle S. Isidoro. Estos salones son lugar de reunión
para varios grupos diocesanos. El Grupo Carismático se reúne
los lunes, Frater también organiza sus encuentros en esta parroquia,
al igual que un grupo de teología.
Es muy destacable, la celebración
de la Virgen de la Peña de Francia, San Isidro y San Antón.
Las cofradías celebran estas festividades con gran solemnidad y
tradición. La imagen de la Peña de Francia que alberga la
parroquia fue bendecida en el Santuario de la Peña y entronizada
en la parroquia.
Nuestra
gente
"La prevención
se inicia en la educación en valores"
Antonio Risueño
Juan Luis es padre de seis hijos,
tiene 50 años, es medico rural. Su preocupación por la educación
de los niños y jóvenes en general le hacen afrontar la vida
de una manera especial.
Desde hace muchos años preside
la junta directiva de padres del colegio de las Teresianas en Ciudad Rodrigo.
P: Juan Luis ¿ El ser presidente
del APA de un colegio de monjas te hace afrontar la realidad desde un talante
concreto?
R: Si, desde un talante creyente
y muy preocupado de todo aquello que pueda ser educativo y formativo para
nuestros hijos. Eso sí sin considerarme modelo de nada.
P: Por cierto la semana pasada
has sido noticia en Ciudad Rodrigo y la comarca .
R: Si te refieres al curso de Prevención
de drogodependencias, no se trata de una cosa mía pues se debe al
trabajo de toda la junta directiva. Pues aunque soy yo el que más
aparece, el trabajo de mis compañeros es valiosísimo e imprescindible.
P: ¿Crees que estas jornadas
han abierto horizontes a los padres y madres que han participado?
R: Indudablemente se abren horizontes
de educación y a la hora de afrontar problemas. Lo que me preocupa
es que el porcentaje de participación es muy bajo, apenas representamos
el diez por ciento de los padres del colegio. Me da pena que sea tanta
la gente que se quede sin esta información tan valiosa.
P: ¿Qué conclusiones
habéis sacado de estas jornadas?
R: Pues que la prevención
se inicia en la educación en valores dentro de la familia en un
primer momento y en la acción conjunta padres- educadores en un
segundo momento.
P: ¿ Imagino que ahora
continuéis trabajando en esta línea?
P: Si, además de las actividades
cotidianas que organiza el APA, en un futuro ahondaremos en el problema
de las toxicomanías; o en otro problema que veamos que afecta al
formación de nuestros hijos.
Celebraciones
en la Catedral
-
DOMINGO DE RAMOS Procesión
y Eucaristía 10,30 de la mañana.
-
LUNES SANTO: Celebración de la
Penitencia presidida por D. Julián López a las 8 de la tarde.
-
MARTES SANTO: Misa Crismal, a las 11
de la mañana.
-
JUEVES SANTO: Laudes, a las 10,30 de
la mañana.
-
Misa de la Cena del Señor, a
las 6 de la tarde.
-
VIERNES SANTO: Laudes a las 10,30 de
la mañana.
-
Vía Crucis, a continuación
de la procesión del Encuentro.
-
Acción Litúrgica de la
Pasión del Señor a las 5 de la tarde.
-
SÁBADO SANTO: Laudes y Acto mariano,
a las 10,30 de la mañana.
-
VIGILIA PASCUAL, a las 11 de la noche.
-
DOMINGO DE PASCUA DE RESURRECCIÓN:
Solemne Pontifical y Bendición Papal a las 12 del mediodía
por Mon. Julián López.
Poemas
para orar
¡Ahí lo tenéis
Cristo en cruz,
brazos abiertos,
cuerpo en carne,
rostro de Dios!
¡Ahí lo tenéis
Cristo elevado en debilidad,
Para levantar del polvo
a los maltratados de la vida
y curar las heridas de la injusticia!
¡Ahí lo tenéis
Cristo del Consuelo,
para posar la mano de Dios,
sobre todos los pobres,
que no abren la boca
y repartir sin medida!
¡Ahí lo tenéis,
es nuestro Señor y nuestro
Dios,
ninguna cruz será maldita,
sus brazos abiertos para amar,
han sembrado la esperanza,
en los surcos de la vida.
Conoce
a .....
Misioneras
del Buen Pastor
Nos piden que nos presentemos: quiénes
somos, qué hacemos. En el recuerdo se aviva aquello del evangelio
de Jn1, 35-39: "Maestro, ¿dónde vives?", sin confundir ni
mucho menos nuestras personas con la del Maestro, pero sí conscientes
y deseosas de que nuestra vida sea un pequeño signo del seguimiento
que iniciamos ya hace tiempo, como Andrés y Juan.
La comunidad surgió en torno
a la labor asistencial que realizaba María Fernanda en su casa ampliada
y transformada en residencia para acoger a los ancianos. Con el tiempo
llegarían Fe y Ester. Las tres, junto con quienes nos ayudan en
nuestra tarea intentamos acompañar la vida de los mayores a nosotros
confiados.
Formamos una asociación privada
de fieles, con aprobación diocesana del año 88.
Somos una comunidad de tres personas
que queremos encarnar en nuestra vida con su forma y estilo algunos valores
evangélicos:
-
Vivir en gratuidad. Por ellos optamos
por vivir y permanecer en Casillas, para acompañar la vida de los
que ya poco pueden aportar a la sociedad. Estas personas se encontraban
muy solas, abandonadas, faltas de ternura, cuidados y atención.
Para ellos es traumático tener que abandonar sus paisajes de toda
la vida, sus amigos, conocidos, su pueblo y costumbres, para ir a lugares
muy lejanos. Seguir en Casillas es una apuesta por el valor evangélico
de lo pequeño, frágil, abandonado, intentando acogerlo y
cuidarlo.
-
Compartir nuestra vida con los mayores:
su sencillez, su sufrimiento, la oración de unos por otros y con
otros; suplir, de algún modo, la pérdida de familia y casa.
-
Dejarnos evangelizar por su vida es:
valorar sus entregas y sacrificios, sus silencios y ejemplos, sus sufrimientos
y aceptaciones.
-
Aportar esperanza en situaciones y lugares
que se ven teñidos por el dolor y la angustia.
Nos insertamos en la vida de la Iglesia
desde tres aspectos: la casa abierta para aquellos sacerdotes y cualquier
persona que desee o necesite descansar y rezar. Nuestra casa y comunidad
están abiertas para los que quieran acercarse como voluntarios a
compartir y colaborar en nuestra vida y misión. Nuestros proyectos
están abiertos a los nuevos horizontes que se vislumbran en nuestra
Iglesia diocesana, estando disponibles.
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