CÁRITAS EN LA IGLESIA DIOCESANA

 Cáritas es una organización de la Iglesia al servicio de los más pobres promoviendo la justicia.
 La razón última de la existencia de Cáritas es su expresión del amor preferencial de Dios por los pobres. Cáritas surge en la Iglesia del encuentro de dos motivaciones:

  • La histórica: Hay Cáritas junto a los pobres y personas que sufren.
  • La teológica: Hay Cáritas, ante todo, porque el Espíritu del Padre, que ungió al Hijo para anunciar el Evangelio a los pobres, sigue suscitando en la Iglesia el amor a los pobres.

  •     La Iglesia está dotada de distintos ministerios con múltiples funciones, todos necesarios y complementarios, para cumplir la misión por la que existe: evangelizar.
    En la Iglesia, comunión de carismas y comunidad misionera, Cáritas es promovida, erigida y animada por los obispos para cumplir el misterio de la caridad que a ellos les corresponde.
        El ministerio de la caridad se integra en la Iglesia particular y en cada una de las comunidades como elemento fundamental de su vida y misión. Ninguna comunidad realiza integramente su misión si no anuncia el Evangelio, si no celebra la fe y ora, si no sirve con amor a los hermanos más necesitados.
        Palabra, liturgia y caridad no son acciones yuxtapuestas. Entre ellas existen vínculos profundos de modo que ninguna de estas tres acciones debe caminar por su cuenta con criterios excluyentes. Cáritas es, pues, instrumento que pone en movimiento la corriente del servicio caritativo, expresión del amor de la Iglesia, la cual arranca del Cuerpo de Cristo y acaba en Cristo mismo; ya que el hermano es lugar teológico del encuentro con Dios y en especial lo es el hermano pobre.
        La referencia eclesial de Cáritas ha de ser su realización en la Iglesia particular. Es en cada diócesis, en comunión con el obispo y pastor, donde Cáritas encuentra su lugar dentro de la Iglesia, actuando como elemento dinámico e integrador en la pastoral de conjunto. Por ello, Cáritas no es en la diócesis una organización carismática optativa que, desde fuera, se pone a su servicio; ni una sucursal de una organización supradiocesana. Es, más bien, un ministerio pastoral con el que el Obispo promueve y garantiza autorizadamente la responsabilidad de su Iglesia particular en la promoción, armonización y actualización de una dimensión irrenunciable de la Iglesia que preside: la Acción Sociocaritativa, como parte esencial de la acción evangelizadora junto al Ministerio de la Palabra y la Acción Litúrgica.


    LO QUE HACE CÁRITAS
     
     

    Cáritas Diocesana a través de sus programas y teniendo muy presente el papel de los voluntarios, que en definitiva hacen posible la acción, intenta, mediante la formación y la promoción, la solución de problemas que pueden llevar a personas y colectivos a situaciones difíciles.
    El programa de ACOGIDA Y ASISTENCIA se concibe desde una triple perspectiva: atención, acogida y asesoramiento. Una vez cubiertas las necesidades más básicas de la vida cotidiana: escuchamos, motivamos, acompañamos, derivamos... 
     

    Ante el desarraigo social de los TRANSEÚNTES Y COLECTIVOS SIN TECHO, Cáritas se esfuerza en ofrecer una acogida cálida y humana, huyendo del paternalismo.
     

    El trabajo con FAMILIAS da respuesta a los problemas que se plantean y afectan a la familia global o individualmente; además de atender sus necesidades socioeconómicas, se intenta mejorar las relaciones entre sus miembros.


    La INFANCIA y la JUVENTUD preocupan a Cáritas que trabaja desde la prevención; intenta crear espacios de ocio y tiempo libre, donde fomentar la creatividad y la participación; preocupados por las altas tasas de fracaso escolar, se ofrece apoyprevencióno para aquellos escolares que lo necesiten.
     
    Cáritas considera que la DROGODEPENDENCIA es un problema con solución. Acoge, orienta y deriva al drogodependiente y a su familia hacia los recursos de instituciones públicas o privadas que se adapten a su situación personal y familiar.
     
     

    Consciente de que el VOLUNTARIADO es dinamizador y animador de la comunidad, Cáritas da prioridad a la FORMACIÓN, capacitando a los voluntarios para afrontar los retos planteados por las nuevas situaciones de pobreza y marginación social. Reto que debe comenzar en las mismas parroquias, de ahí la necesidad de formación del voluntariado para la creación y desarrollo de las CÁRITAS PARROQUIALES.
     
     

    Cáritas se ocupa también de las necesidades de los MAYORES con el objetivo de hacer más agradable su ancianidad, prestándoles apoyo en sus necesidades más urgentes, promoviendo una mejor calidad de vida y posibilitando la participación del anciano en su entorno.

    Muchos son los acontecimientos vividos a nivel internacional que han servido para decirnos que también lejos de nosotros hay necesidades. Solucionar, en la medida de lo posible, estas situaciones es también labor de solidaridad que Cáritas canaliza a través de su programa de COOPERACIÓN INTERNACIONAL.

    Además de ser voz de los que no la tienen, Cáritas se preocupa por sensibilizar y para ello la COMUNICACIÓN es fundamental. Potencia campañas educativas para escolares y campañas de sensibilización dirigidas a toda la sociedad. Participa en los medios de comunicación mediante la denuncia y la información de situaciones de injusticia y pobreza.



     
     
    Memoria 1.999

     
    LA GENEROSIDAD
    se ha hecho realidad en: 
    Campañas
    5.655.387
    Donativos
    7.209.817
    Intituciones
    17.784.114
    Mayores
    7.495.240
    Otros
    1.276.364
    HA BENEFICIADO
    a diversos colectivos:
  • Atención a la familia
  • Infancia-Juventud
  • Drogodependencia
  • Mayores
  • Atención Primaria
  • Colectivos sin techo
  • Cooperación Internacional
  • ........
  • Los números dicen muy poco cuando se miran al margen de todo lo que se encierra en ellos.

    Cáritas, todos los años, cuantifica todo su hacer y aprovecha el Día de Caridad para informar en qué se ha concentrado tanta generosidad por parte de aquellos que viendo las necesidades y problemas comparten sus bienes con los más necesitados.

    Estos números quieren responder a la solución de múltiples problemas que se dan en nuestro entorno: problemas de marginación, acogida y asistencia, trabajo con familias, infancia y juventud, drogodependientes, transeúntes, mayores...

    Muchos son los que se benefician del trabajo de Cáritas en nuestra Diócesis y también de otros países pobres mediante programas de cooperación internacional con otras Cáritas.

    Desde Cáritas, queremos agradecer la colaboración de todos aquellos que han hecho posible todo esto e invitar a que todos se sientan solidarios a la hora de ayudar a los más necesitados.