IGLESIA EN CIUDAD RODRIGO
Nº 56 Del 9 al 22 de septiembre
de 2001
Acontecimiento
cultural de primera magnitud
Presentada
la "Historia Civitatense"
El Claustro de la Catedral acogió
el pasado viernes un acontecimiento cultural de primera magnitud: la diócesis
de Ciudad Rodrigo, presentó la "Historia Civitatense", de Antonio
Sánchez Cabañas. Es la primera vez que se da a la imprenta
el manuscrito original del siglo XVII, que se conserva en la Universidad
de Salamanca. Esta edición ha contado con el patrocinio de Caja
Rural de Salamanca y la colaboración del Centro de Estudios Mirobrigenses.
El libro fue presentado por el profesor
Ángel Barrios García, que junto a Iñaki Martín
Viso, se han encargado del estudio introductorio y edición de la
obra.
NUESTRO
QUINCENAL CAMBIA DE NOMBRE
"Iglesia
en Ciudad Rodrigo"
Mons. Julián
López
De nuevo nuestro quincenal se pone
en marcha, pasados los meses del verano, aunque sin interrumpir del todo
su aparición, ya que sale a la calle con un número especial
el día 15 de agosto, con motivo del "Día de la Iglesia Diocesana"
y para saludar a los que han regresado a sus lugares de origen a causa
de las vacaciones.
Tal como se había anunciado
nuestro quincenal cambia de nombre a partir de este número, el 56.
Deja, por tanto de llamarse "COMUNIDAD", título del semanario de
la Diócesis de Salamanca que acogió a nuestro quincenal en
sus primeros 22 números, publicándose conjuntamente ambas
hojas. A partir del ejemplar que ahora llega a vuestras manos, amigos lectores,
nuestro quincenal se llama "Iglesia en Ciudad Rodrigo", mucho más
concreto al incorporar en el título mismo y no sólo en la
cabecera, la referencia al lugar en el que está situada nuestra
comunidad diocesana, es decir, "en Ciudad Rodrigo", la ciudad episcopal
y las comarcas que integran con ella el actual territorio de la Diócesis
Civitatense. Por cierto, "Iglesia en Ciudad Rodrigo" era el título
de un espacio semanal que nos brindó un diario de la capital salmantina
hace varios años, y que no llegó a hacerse realidad.
Al referirme al cambio de título
de nuestro quincenal, quiero renovar mi confianza y mi gratitud a todas
las personas que lo hacen posible, comenzando por la Delegación
diocesana de Comunicación Social. Al mismo tiempo deseo insistir
en la importancia que tiene contar con un medio impreso de aparición
periódica, en el que todos los fieles de cerca y de lejos encontrarán
las cartas del obispo a sus diocesanos, referencias a la actualidad eclesial,
información de instituciones, parroquias, comunidades religiosas,
movimientos apostólicos de la Diócesis, comentarios y notas
oficiales, sin que falten noticias de la vida de la Iglesia universal o
de la Iglesia en España.
Estamos en unos tiempos caracterizados,
en gran medida, por el fenómeno de las comunicaciones sociales.
Y es muy necesario que la Iglesia diocesana en este caso pueda disponer
de un medio propio para dar a conocer libremente y dentro del concierto
de opiniones, cada día más plural en nuestra sociedad, el
mensaje cristiano y nuestros puntos de vista acerca del hombre y del mundo.
Nuestro quincenal quiere ser, además de un reto que hemos aceptado,
un modo de anunciar el Evangelio.
Espero que el apoyo que se viene prestando a esta publicación por
parte de todos los fieles se incremente aún más, con
nuevas subscripciones o, al menos, dando a conocer la hoja
a otras personas después de haberla leído. Os saluda y bendice.
Carta
del Obispo
Anuncio
de la visita pastoral a la Diócesis
Queridos sacerdotes, religiosas,
seminaristas y fieles laicos:
Con alegría y con esperanza
renovada quiero comunicaros mi propósito de realizar con el favor
de Dios, por segunda vez, la Visita pastoral a toda la comunidad diocesana.
Aunque durante todo el año son innumerables las ocasiones de estar
presente en las parroquias y en otros lugares de la geografía diocesana,
sin embargo la Visita pastoral tiene un carácter más sistemático
y sosegado, ya que permite no solamente llegar a todas las personas e instituciones,
lugares y cosas que pertenecen a la Diócesis, sino también
tomar el pulso al estado espiritual y aun material de una comunidad local.
El Obispo tiene la obligación
de visitar la Diócesis cada año, total o parcialmente, de
modo que al menos cada cinco años visite la Diócesis entera
(CDC c. 396). Se trata por tanto de una función ordinaria del ministerio
episcopal, que comprende una serie de actos y de encuentros orientados
a poner de relieve la realidad de la Iglesia particular presidida por el
Obispo, sucesor de los Apóstoles y vínculo de comunión
de la porción del pueblo de Dios que le ha sido confiada con la
Iglesia santa y universal y con el Sucesor de Pedro, el Santo Padre Juan
Pablo II, y en el seno de la propia comunidad diocesana. Por eso entre
todos los actos sobresale la celebración eucarística que
tiene carácter de Misa estacional, es decir, de principal manifestación
de la Iglesia (cf. SC 42).
Conservo un gratísimo recuerdo
de la anterior Visita, que me dio la oportunidad de conocer mucho mejor
a los hermanos presbíteros, a las religiosas, a los laicos que colaboran
en las distintas actividades de las parroquias, a los enfermos y a bastantes
fieles. Mi deseo es seguir un calendario y un programa semejantes al de
hace cinco años. Por eso empezaré, D.m., por el Arciprestazgo
de la Ribera el día 15 de septiembre próximo.
Los motivos, los fines, el estilo
que deseamos y el desarrollo de los actos de la Visita pastoral van a ser
los mismos de entonces. Podéis leer el anuncio de la primera visita
publicado en el Boletín Oficial del Obispado de julio-agosto de
1996, pp. 339-347. En este sentido deseo realizar la Visita acompañado
por todos los presbíteros del arciprestazgo, actuando el arcipreste
como secretario. Esto nos permitirá también tomar conciencia
de la situación global de cada zona y estudiar conjuntamente las
previsiones de futuro, especialmente en cuanto a la organización
pastoral de las parroquias y a la distribución de los agentes de
pastoral.
Desde este momento os pido que recéis
por el fruto de la Visita pastoral. Encomiendo especialmente esta intención
a las comunidades contemplativas de la Diócesis y a los enfermos.
Que la Santísima Virgen María, San Isidoro de Sevilla, la
Beata María Nieves Crespo López y los Santos Patronos de
cada lugar intercedan ante el Señor por nuestra Diócesis.
Con mi saludo y bendición
Vigésimo
tercer domingo
Tiempo
Ordinario 9 de septiembre de 2001
Después del descanso del verano,
volvemos a la normalidad y lo hacemos intentando mantener el ritmo quincenal
de reflexión de la palabra de Dios. Por que lo importante en estas
cosas de Dios es hacer todo lo que esté en nuestras manos por mantener
un ritmo de comunicación con El.
En esta semana abrimos nuestros
oídos a las palabras de Jesús escuchando una Invitación
suya. Cuanto le gusta a Jesús invitar a las personas; abrir puertas,
romper silenciosos hielos, allanar caminos.
Jesús siempre invita, nunca
fuerza ni compromete. Jesús quiere que le sigamos con la mayor de
las libertades, pues sólo lo que hacemos con libertad podrá
ser autentico y El sólo quiere lo autentico. Jesús sabe muy
bien, y nosotros también, que dar el paso de seguirle no es algo
superficial o momentáneo en una persona. Seguir a Jesús es
entrar en un estilo de vida con una gran dosis de exigencia.
Seguir a Jesús exige en principio,
quererle por encima de todo, hacer pasar por El todo lo que conforma nuestra
vida. El verdadero seguimiento no permite hacer a varias caras según
las necesidades del momento.
Otra exigencia clara es coger la
Cruz, pero no como un objeto decorativo sino como un espíritu de
vida que hace que no escapemos del sacrificio que significa ser los últimos
y los servidores de los demás, tratándolos como hermanos
y no como rivales
Ejercicios
Espirituales para presbíteros
Redacción
Alrededor de cuarenta presbíteros
han realizado en el Seminario diocesano durante esta semana los Ejercicios
Espirituales. Comenzaron el lunes a las 12 de la mañana y se han
desarrollado hasta el sábado.
Han sido impartidos por el presbítero
diocesano de Ávila D. Luis María Martín, hasta ahora
diréctor espiritual del Teologado de Ávila (donde se hallan
nuestros seminaristas mayores). Luis Maria Martín es además
miembro destacado de la Asociación de Sacerdotes del Prado.
Esta tanda, junto con la realizada
en Julio, son organizadas por la Vicaría del Clero y tratan de ofrecer
a los sacerdotes diocesanos unos necesarios días de oración
y retiro.
Racismo
y nacionalismo agresivo amenazas para la humanidad
Palabras
del Papa ante la Cumbre de la ONU
CASTEL GANDOLFO, ZENIT.-
El racismo, el nacionalismo agresivo,
la violencia étnica, constituyen, según Juan Pablo II, un
atentado contra la familia humana y una grave ofensa contra Dios.
El Papa hizo pública su condena
el pasado día 26, en su encuentro con varios miles de peregrinos
en el patio de la residencia pontificia de Castel Gandolfo, para movilizar
a la comunidad internacional de cara a la Conferencia mundial de las Naciones
Unidas contra la discriminación racial, que se celebra de 31 de
agosto al 7 de septiembre en Durban, Sudáfrica.
"También en esa sede la Iglesia
elevará con vigor su voz en defensa de los derechos fundamentales
del hombre, arraigados en su dignidad de ser creado a imagen y semejanza
de Dios", prometió el obispo de Roma.
Una amenaza siempre actual
"En estas últimas décadas
--añadió--, caracterizadas por el desarrollo de la globalización
y marcadas por el resurgimiento preocupante de nacionalismos agresivos,
de violencia étnica e incluso por fenómenos de discriminación
racial, con frecuencia la dignidad humana ha sido seriamente amenazada".
Por este motivo, continuó
diciendo, "toda conciencia recta no puede dejar de condenar decididamente
el racismo en todo corazón o sede en que se anide".
"Por desgracia --aclaró--,
emerge con formas siempre nuevas e inesperadas, ofendiendo y degradando
a la familia humana. El racismo es un pecado que constituye una grave ofensa
contra Dios".
Cultura de la acogida
Juan Pablo II invitó a la
comunidad internacional a "contraponer el racismo con una cultura de recíproca
acogida, reconociendo en todo hombre y mujer a un hermano o hermana con
quien hay que recorrer los caminos de la solidaridad y de la paz".
"La Iglesia pretende continuar con
su esfuerzo en este ámbito y pide a todos los creyentes su propia
contribución responsable de conversión del corazón,
de sensibilización y de formación", concluyó el Papa.
"Para alcanzar este objetivo, en primer lugar se necesita la oración",
aclaró.
Con este motivo, el mismo pontífice
anunció que el Consejo Pontificio para la Justicia y la Paz, organismo
de la Santa Sede, ha elaborado una nueva edición del documento publicado
a petición suya en 1988, titulado "La Iglesia ante el racismo. Por
una sociedad más fraterna".
Líderes
religiosos por la paz
XV edición
de los encuentros lanzados por Juan Pablo II en Asís (1986)
BARCELONA, ZENIT.
El lema de las jornadas ha
sido "Las fronteras del diálogo: religiones y civilizaciones en
el nuevo siglo" y ha pretendido ser un lugar de encuentro de representantes
de todas las religiones del mundo y dirigentes políticos con el
fin de abrir puertas a la paz, en virtud del diálogo entre todos.
La iniciativa da continuidad todos
los años a la Jornada de Oración por la Paz, en la que Juan
Pablo II congregó en Asís, en 1986, a los líderes
mundiales de las diferentes religiones.
La inauguración oficial del
encuentro tuvo lugar en la tarde del domingo pasado en el Gran Teatre del
Liceu, bajo la presidencia del cardenal vasco-francés, Roger Etchegaray,
en representación de la Santa Sede.
Las mesas redondas, en las que participaron
más de 130 ponentes, y en particular la oración y la procesión
de paz conclusivas, se han encargado de subrayar que las religiones
son un instrumento decisivo para apagar el odio, prevenir los conflictos
y ayudar a resolverlos.
En la celebración eucarística,
se dio la palabra al arzobispo metropolita de Tirana y de todos los albaneses,
Anastasius, de la Iglesia ortodoxa, quien comentó las frases centrales
del Evangelio recogido por la liturgia de este domingo: "Todo el que se
ensalce, será humillado; y el que se humille, será ensalzado".
Un diálogo, aquí,
en Barcelona promovido por ilustres testigos, entre los que se encuentra
el rabino jefe de Israel, Meir Lau; el cardenal alemán Walter Kasper,
presidente del Consejo Pontificio para la Unidad de los Cristianos; el
obispo ortodoxo Innokentij del patriarcado de Moscú; el prefecto
de la Congregación vaticana para las Iglesias Orientales, Ignace
Moussa I Daoud; y el abad del Monasterio de Montserrat, Josep Maria Soler.
Nuestras
parroquias: Espeja
Un pueblo
con savia joven
Ana Isabel Lucas
Entre el Campo de Azaba y el de Argañán
se encuentra situada la localidad de Espeja. Su nombre se atribuye a la
expresión antigua de "espejar", es decir, escombrar, en contraposición
a la espesura de los montes que la rodean. A principios de siglo, cuentan
las crónicas que era un gran vergel en el que se producían
"cebollas muy gordas". Contó con una tahona para la elaboración
de pan, obleas y barquillos y un almacén de maderas y sal. Tuvo
un papel destacado en la Guerra de la Independencia, período en
el que se destruyó la ermita de San Cristóbal.
Iglesia parroquial
La iglesia parroquial está
dedicada a San Lino, que además es el patrón del pueblo.
Fue realizada en la segunda mitad del S. XVI, la mayor parte, aunque de
esta época sólo se conserva el cuerpo de la torre. El resto
del edificio es de construcción moderna ya que sufrió una
profunda transformación en 1973. Actualmente está en un estado
de conservación excelente. En el año 99 se hicieron arreglos,
principalmente en la Sacristía, sobre todo de electricidad, megafonía,
pintura, etc. Desde septiembre de 2000 el Párroco es D. Tomás
Muñoz Porras, que el verano pasado llevó a cabo la construcción
del Centro Parroquial con la colaboración desinteresada de todos
los vecinos del pueblo. Ahora se va a realizar la segunda fase de las obras
del Centro. En el presbiterio se encuentran unas magníficas pinturas
realizadas a finales de los años 70 por Jerónimo Prieto.
Todos los domingos, a las 12'30
se celebra la Misa Dominical, aunque también hay celebración
los martes, jueves y sábados a las 7 de la tarde en invierno y a
las 7'30 en verano.
Junta y Consejo parroquial
A pesar de que sólo son 290
habitantes, la Iglesia cuenta con una Junta Económica formada por
2 personas y un Consejo Parroquial con 6 miembros. Además existen
grupos de Catequesis, con 16 niños y 7 de postconfirmación,
debido a los matrimonios jóvenes que residen en el pueblo. Por eso
este años se han celebrado 4 bautizos y 2 comuniones.
La fiesta principal se celebran
los días 23 y 24 de septiembre en honor a San Lino, con Misa solemne,
procesión por las calles del pueblo y ofrenda, además de
otros actos como toros y verbenas. Desde hace algunos años también
se realiza una pequeña fiesta en verano en honor al Santo Cristo,
sobre todo para que puedan disfrutar las personas que vuelven al pueblo
en los meses de verano.
Nuestra
gente
"Veo a
la Iglesia en lucha"
Antonio Risueño
Ester Martín Vicente es religiosa
dominica. Ella forma parte de esa nuestra gente que viviendo lejos de nosotros
no pierde sus raíces y su pueblo sigue siendo punto de referencia.
Tiene 58 años y ha dejado su vida en lugares tan variopintos como
Portugal, Valladolid, Roma, Madrid...
P: ¿ A que has dedicado
tu vida?
R: A muchas cosas, mi primera misión
fue atender a hijos de madres solteras y de padres tuberculosos. También
he trabajado con ancianos. Ahora trabajo con universitarias.
P: ¿Cómo te encuentras
en tu pueblo?
R: Muy bien, es una alegría
compartir vida y fe con la gente con la que creciste.
P: ¿Qué es lo que
más estimas de la comunidad cristiana de tu pueblo?
R: Encontrarme con las tradiciones.
Ver como se respeta el domingo. También el entusiasmo de la gente
mayor por mantener su Fe.
P: ¿Qué es lo que
te gustaría que fuera de otra manera?
R: Aquí y en todos los sitios
me gustaría que se recuperara el valor de la familia.y que la juventud
llenara todos sus vacíos.
P: ¿Cómo ves ahora
la Iglesia?
R: La veo en lucha aunque
no esté en un momento muy floreciente.
P: ¿Cuál es el mayor
reto de los cristianos?
R: El mayor reto es el amor y llenar
los vacíos de la vida con la Fe.
Ciudad
Rodrigo celebra a la Virgen de la Peña.
La devoción de los civitatenses
a la Virgen de la Peña de Francia es más que conocida. Este
sábado fueron muchos los diocesanos que se acercaron hasta el Santuario
de la Virgen morena para celebra su fiesta.
De manera especial es la parroquia
de San Andrés de Ciudad Rodrigo la que se vuelca con la Virgen de
la Peña, no en vano en el interior de su templo parroquial se venera
una imagen de la misma, entronizada en el año 1941 y tiene su sede
una cofradía dedicada a esta advocación mariana. Los cofrades
este año, volvieron a cumplir con la tradición al peregrinar
al Santuario. Fue el pasado domingo, día 2. Alrededor de 200 personas
se desplazaron hasta allí en autobuses y coches particulares .
Gran solemnidad revistió
también la Eucaristía del día 8 con la posterior procesión
por las calles de dicha parroquia.
Para este martes a las 7,15 de la
tarde está previsto un funeral por los cofrades difuntos.
Poemas
para orar
¡TIERRA!
Saludo al sol,
y me despido de las estrellas
y con los pies,
Acaricio a la Madre Tierra.
Reverencia a las montañas,
un abrazo a los árboles,
y un beso a las piedras.
Me despiertan los pájaros,
y el perfume de las flores.
Me gusta el calor de la tierra,
me gusta el frescor de la tierra.
¡Madre Tierra!
¡Eres un paraíso!
Mi cuerpo te agradece
tu gran belleza.
Que los hombres te amen,
que los hombres te respeten.
Porque eres el altar
sobre el que ofrecemos
a Dios la vida plena.
(Ángel Luis)
Conoce
a
Grupo teresiano
de oración
Este grupo comenzó hace tiempo,
hace casi 20 años. Siempre ha estado vinculado a la Compañía
Santa Teresa de Jesús y dirigido por una de la Hermanas teresianas.
En la actualidad es la Hna Mª Concepción García Setién
la encargada del grupo.
Es un grupo de iniciación
a la oración. Se trata de aprender a orar. Por eso antes de cada
oración propiamente dicha hay un tiempo de pedagogía dedicada
a ello , siguiendo las pautas de Santa Teresa,
Sobre todo se trata de transmitir
la idea de que orar es posible, que es algo que puede hacerlo cualquiera.
Es más fácil de lo que parece. Es una consecuencia lógica
de creer.
Para orar sólo hace falta
como decía la Santa "amar y costumbre". "porque no está la
cosa en pensar mucho sino en amar mucho" (Moradas, IV, 1,7).
Por eso la oración está
basada en una experiencia de amistad, siguiendo la conocida definición
de la santa abulense: "no es otra cosa, oración mental, sino tratar
de amistad, estando muchas veces, tratando a solas, con quien sabemos nos
ama" (Vida, 8,5).
La Santa, para ello, "procuraba
representar a Cristo dentro de mí" (Vida, 9,4). Y allí encontraba
luz "para entender verdades" (Fundaciones 10, 13) "porque es allí
donde el Señor enseña a quien se quiere dar a ser enseñado".
El orante comienza a ver verdades
y luego continuará descubriendo su mundo interior "quien ora descubre
que hay otra cosa más preciosa sin ninguna comparación dentro
de nosotros que lo que vemos por fuera" (Cuentas de Conciencia, 1,5) "y
un interior no vacío sino habitado por un Dios que quiere entablar
relaciones de amistad". Por fin la oración descubre la verdad de
nuestra propia vida.
Las características de esta
oración son: cristocéntrica, basada en la Palabra de Dios.
Así el "diálogo de amistad se transforma en una conversación
interior con el Cristo del Evangelio". Es una oración apostólica
porque se transforma en plegaria por la Iglesia y por los hombres y desemboca
en una preocupación por los "negocios de Dios". Ha de reflejarse
en la propia vida, ha de llevar a la acción comprometida "Obras
quiere el Señor" que decía Santa Teresa en Moradas, V,3.
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