Los
jóvenes, con Cristo joven
Oración
joven en Lumbrales
El
próximo sábado, día 1 de diciembre, víspera
del primer domingo de Adviento, va a tener lugar en Lumbrales la llamada
"oración joven" correspondiente a este trimestre.
Será una tarde de reflexión y oración preparada
por los mismos jóvenes de la parroquia de Lumbrales. Girará
en torno a tres interrogantes: ¿qué espera el mundo?,
¿qué espera la Iglesia?, ¿qué esperas
tú? Esta acción entra dentro de las programadas por
el Secretariado Diocesano para la Adolescencia y la Juventud las cuales
tienen como objetivo apoyar e impulsar la pastoral juvenil en los
arciprestazgos. Se espera que no sea una acción puntual sino
que sea el inicio de un trabajo continuado con jóvenes de la
zona.
Carta del Obispo
Adviento 2001:
la esperanza a pesar de todo
Queridos
diocesanos:
¡Qué lejano resulta ya el Gran Jubileo del año
2000! Parecía que se abría entonces una nueva era de
reconciliación y de paz como fruto de la gozosa celebración
del bimilenario del Nacimiento de Jesucristo. Pero apenas estrenado
el siglo XXI, el 11 de septiembre pasado echó por tierra las
esperanzas de los creyentes y de muchísimos hombres y mujeres
de buena voluntad. Esta fecha quedará marcada para siempre
como una gran hecatombe, el sacrificio insensato de verdugos y víctimas
en el ataque a los símbolos del capitalismo (las torres gemelas
de Nueva York) y del poderío militar (el Pentágono).
El ataque ha desencadenado a su vez una respuesta "larga, global
y arrolladora" que involucra a casi todos los países del
mundo y cuyo desenlace aún está por ver. El panorama
es sombrío y los temores están más que justificados.
De ahora en adelante no hay crimen imposible ni objetivo inalcanzable
para unas mentes que tengan la crueldad y el fanatismo suficientes.
La humanidad ha de defenderse ante formas nuevas del terrorismo. Por
otra parte no es posible tampoco cerrar los ojos ante tantos otros
dramas colectivos que se siguen repitiendo en muchos puntos del planeta
y que conducen inexorablemente a la desesperación de poblaciones
enteras: el hambre, la pobreza extrema, los conflictos étnicos,
los enfrentamientos entre los que se disputan un mismo territorio,
las masas de refugiados, los inmigrantes, y un largo etcetera de "estructuras
de pecado" que deben cuestionar las conciencias de todos. Y sin
embargo en medio de este panorama de incertidumbre y de miedo brilla
una luz capaz de encender otra vez la esperanza y de cambiar el temor
en compromiso moral en favor de una nueva civilización basada
en el respeto mutuo y en el amor a los demás, por encima de
cualquier diferencia ideológica, cultural o incluso religiosa.
Para los cristianos esta luz es Jesucristo resucitado que un año
más sale a nuestro encuentro en el misterio del Adviento. Mediante
el recuerdo de lo que supuso su primera venida -Adviento significa
"venida"- se afirma nuestra confianza de que no estamos
solos, porque Él viene a visitarnos y a redimirnos de nuestros
pecados y de nuestros temores, suscitando dentro de nosotros una fuerza
liberadora y guiando nuestros pasos por los caminos de la paz. Pero
esta luz nos impulsa también a acercarnos a los creyentes de
otras religiones, y en particular a los musulmanes, para proclamar
que "la religión jamás debe ser motivo de conflicto,
de odio o de violencia", porque "quien verdaderamente acoge
en sí la palabra de Dios, bueno y misericordioso, debe excluir
del corazón toda forma de rencor y enemistad". Por este
motivo el Papa ha convocado a los católicos a una jornada de
oración y de ayuno el día 14 de diciembre en favor de
la paz en todo el mundo. Se trata de un gesto coincidente con el último
día del Ramadán, el mes sagrado de los musulmanes, en
favor de la superación de las contraposiciones y por la promoción
de la auténtica paz de los corazones y de los pueblos y con
el fin de desactivar toda forma de fanatismo o intolerancia. Feliz
y santo Adviento, amigos. Con mi saludo y bendición.
2
de diciembre
Primer domingo
de Adviento
Is 2,1-5 · Rom 13,11-14 -Mt 24,37-44 ·
El tiempo pasa de manera inexorable y casi sin darnos cuenta nos vemos
a las puertas de la Navidad. Parece mentira cómo pasa el tiempo,
en menos de un mes celebraremos la Navidad y estrenaremos un nuevo
año ...otra vez volviendo a empezar. El saber volver a empezar
es parte de la pequeña- gran sabiduría que hemos de
tener las personas para lidiar los avatares que traen consigo nuestra
historia y nuestras historias. La palabra de Dios de este domingo
se pone al servicio, como siempre, de la liturgia y de las características
del tiempo litúrgico por el que atraviesa. Hoy comenzamos un
nuevo año litúrgico y con él, el tiempo de Adviento
. La Iglesia, en su sabiduría de dos mil años, ve la
conveniencia de adelantar el comienzo del año litúrgico
al civil cuatro domingos. Pues la Navidad merece y necesita una preparación:
el Adviento. El Adviento es un tiempo de preparación y de espera;
también de estar despiertos y vigilantes, pues los veintitrés
días que dura, se nos puede pasar sin darnos cuenta. Así
nos lo advierten las tres lecturas de hoy, nos piden que no estemos
entretenidos en lo nuestro y abramos nuestra mirada hacia un horizonte
que supera y va mas allá de nuestro pequeño mundo. Un
horizonte que ha de vislumbrar la forma humilde que Dios tiene de
presentarse al mundo.
Extracto de la Carta
pastoral del Obispo con motivo del centenario
Reconocimiento y gratitud en nombre
de la Diócesis
El
8 de diciembre, se cumplen cien años de la fundación
del Convento de la Sagrada Familia de las MM. Carmelitas Descalzas
de Ciudad Rodrigo. Por eso D. Julián invita a bendecir al Señor
y a darle gracias, por el testimonio de "vida escondida con Cristo
en Dios" de estas hijas de Santa Teresa. Añade que debe
ser un momento para el reconocimiento y la gratitud por sus oraciones
y sacrificios por nuestra Diócesis. Al mismo tiempo el centenario
ha de ser una invitación a estimar la vida contemplativa y
en concreto el carisma teresiano. La fundación del Carmelo
de Ciudad Rodrigo El deseo de contar con un convento de Carmelitas
Descalzas en Ciudad Rodrigo se remonta a tiempos de la santa, ella
misma dice en una carta fechada en 1581, que le habían escrito
de Ciudad Rodrigo con ese fin. La fundación sin embargo está
relacionada con un proyecto de la M. María Adelaida de Santa
Teresa. Después de su fallecimiento serían sus hijas
del convento que había fundado en Grajal (León) las
que lo llevarían a cabo, contando con el apoyo del canónigo
magistral de nuestra catedral D. Robustiano Antón Cuñado
y sobre todo de Mons. José Tomás de Mazarrasa, en aquel
entonces obispo Administrador Apostólico de Ciudad Rodrigo.
El 7 de diciembre llegaron a Ciudad Rodrigo tres monjas profesas del
convento de Grajal Se inició la vida carmelitana en nuestra
ciudad al día siguiente con la Santa Misa en la capilla provisional
en una casa que se les había preparado hasta que estuviera
construido el convento. Este se bendijo el 17 de junio de 1903, quedando
establecida la clausura al día siguiente. La comunidad estaba
formada por cinco monjas profesas, cinco novicias y dos postulantes.
La iglesia fue edificada posteriormente. Fue bendecida el 14 de octubre
de 1906 por Mons. Mazarrasa La vida contemplativa El Concilio Vaticano
II y el Magisterio Pontificio han insistido con fuerza en el valor
de la vida consagrada y en particular la vida contemplativa para la
Iglesia. Así en la Exhortación postsinodal "Vita
Consecrta" de Juan Pablo II se relaciona la vida contemplativa
con la oración de Jesús "en el monte" de la
Transfiguración, de manera que esta forma de vida se convierte
poco a poco en un "icono de Cristo transfigurado". Es el
mismo ideal que el Papa ha propuesto a toda la Iglesia al término
del Gran Jubileo cuando ha invitado a mantener fija la mirada en el
rostro del Señor. La vida contemplativa nos recuerda que hemos
de "caminar desde Cristo" o "bajar del monte",
después de haber gozado de la intimidad del Maestro, para volver
otra vez a la realidad cotidiana y emprender con valor el camino de
la cruz de cada día. Asimismo la vocación contemplativa
tiene extraordinaria eficacia apostólica y misionera. El carisma
teresiano Las MM Carmelitas son una presencia viva del carisma de
la Orden de Nuestra Señora del Monte Carmelo. Este carisma
consiste en el amor a la oración y en el profundo reclamo de
la experiencia de Dios en la soledad con un estilo de fraternidad
y de alegría, de humanismo y de anhelo de la vida teologal
y con una atención viva a las necesidades de la Iglesia y de
la sociedad. Termina el Obispo invitando como Juan Pablo II a "remar
mar adentro", ser fieles a la propia vocación, carisma
y misión y a ayudar a este y a los otros tres monasterios de
nuestra Diócesis, fomentando este género de vida y dándolo
a conocer, proponiéndolo abierta y claramente a los adolescentes
y jóvenes. De manera especial hace una llamada a ayudar al
Convento de la Sagrada familia de las MM Carmelitas con nuestra oración,
simpatía y nuestro apoyo.
Necesidad de un foro de
las familias
Manifiesto
del Congreso sobre la familia
Madrid..- El Congreso Nacional de Familia, celebrado en Madrid, del
16 al 18 de noviembre concluyó con la redacción de un
Manifiesto, en el que se abordan temas como la falta de políticas
familiares justas; necesidades y derechos de la familia; la baja natalidad;
el derecho de los padres a educar a sus hijos; cultura familiar; solidaridad
con las familias rotas y denuncia de la violencia doméstica;
y necesidad y urgencia de un foro o plataforma nacional de las asociaciones
familiares.
El congreso ha valorado el papel fundamental de esta institución,
afirmando que es "como la célula del entero organismo
civil...La familia armónica es como el habitat o ecosistema
del ser humano: la cuna, casa y escuela de la vida humana" y
sigue más adelante: "La familia, por su amor a cada persona
concreta, es el más importante bien social. La familia, como
corazón de la sociedad, se halla en la entraña del bien
común que debe ser protegido y promovido".
En el manifiesto también hay lugar para la denuncia, se denuncia
"la falta de políticas familiares justas y adecuadas en
nuestra sociedad española" también se denuncia
como causa de la baja natalidad de nuestro país que "se
valora más tener cosas y disfrutar de comodidades".
El documento propone la creación de un marco jurídico
y socio-económico justo con "legislaciones familiares
congruentes con su verdadera identidad, sin asimilar el matrimonio
y la familia a otras realidades que no lo son",
políticas fiscales, políticas de viviendas, política
social de ayudas a las familias con especiales dificultades, política
laboral "que permita a los matrimonios jóvenes afrontar
el futuro con sosiego", política sanitaria y una política
solidaria.
El último punto del manifiesto señala: "
animamos a potenciar el asociacionismo familiar en sus variadas formas,
para que sean las familias mismas quienes adquieran el protagonismo
e iniciativa en la construcción de una sociedad verdaderamente
humana. Para ello instamos con urgencia a la consolidación
de un foro o plataforma nacional de las asociaciones familiares -que
integre otras plataformas similares a nivel autonómico y local-
y que agrupe a todas las personas y asociaciones de diverso tipo que
reconozcan la verdad de la familia y deseen trabajar por su bien (...).
Vaticano
Clonación humana, un experimento
moralmente "grave" y "dramático"
Se crea un embrión y arbitrariamente se le
elimina, constata un comunicado
CIUDAD
DEL VATICANO,ZENIT- La Santa Sede ha denunciado "el carácter
dramático" y "la gravedad" moral del experimento
de clonación humana anunciado EL pasado domingo por un laboratorio
privado en Estados Unidos.
Un comunicado sin firma distribuido por la Sala de Prensa vaticana
se pregunta, "eso que como científicos denominan en su
artículo "early embryo", embrión en fase inicial,
¿qué es?".
El comunicado de prensa reconoce así que la gravedad del experimento,
tal y como ha sido expuesto por "The Journal of Regenerative
Medicine", se debe al hecho de que se ha realizado creando un
ser humano, en estado todavía de embrión. Después,
el embrión clonado ha sido eliminado.
"Vuelve así con toda su actualidad el interrogante bioético
nunca adormecido por la verdad: cuándo es posible considerar
el inicio de la vida humana", constata el texto vaticano.
El documento confirma "con fuerza que el inicio de la vida humana
no puede ser fijado por convención en un cierto estadio del
desarrollo del embrión; se sitúa, en realidad, en el
primer instante de la existencia del embrión mismo".
"A pesar de las declaradas intenciones "humanísticas"
de quien anuncia curaciones sorprendentes siguiendo este camino, que
pasa a través de la industria de la clonación, es necesario
un juicio objetivo pero firme, que muestre la gravedad moral de este
proyecto y que justifique su condena inequívoca", añade.
Este proyecto de clonación, añade, "sanciona una
auténtica discriminación entre los seres humanos, en
virtud de su tiempo de desarrollo".
"De este modo --constata--, un embrión vale menos que
un feto, un feto menos que un niño, un niño menos que
un adulto".
Se trastoca así, subraya, "el imperativo moral que impone,
por el contrario, la máxima tutela y respeto precisamente de
quienes no están en condiciones de defender y manifestar su
dignidad intrínseca.
Por último, el comunicado propone a los científicos
seguir el camino de la experimentación con células estaminales
de adultos que científicamente se ha demostrado válido
y que respeta la dignidad de la vida humana.
Nuestras
parroquias: Fuenteliante
Un pequeño
cenáculo en el campo de Camaces
ANA
ISABEL LUCAS
Al oeste de España, en la provincia de Salamanca junto a la
raya de Portugal, allí donde el cielo parece tocar la tierra
y el sol desaparece entre nubes color escarlata; allí donde
el sudor se hizo amor, el amor canción, la canción eco,
el eco idilio... se encuentra el pueblo de Fuenteliante. La parroquia,
situada junto a la plaza del pueblo, se eleva majestuosa en este pequeño
rincón del campo de Camaces; cuando la vida parece que se va
apagando, cuando la llama de la vela se va extinguiendo las oraciones
de sus cristianos que se reúnen a rezar y a pedir por todas
las necesidades de la iglesia, de nuestro mundo y de todas sus familias.
En el centro del pequeño retablo está la Asunción
que preside desde su sencillez la Iglesia y que desde ese centro oye,
anima y acompaña a todos los hijos del pueblo, los que residen
ahora entre sus calles y los que viven lejos pero que cuando hay oportunidad
de acercarse por los Santos o Navidad, Pascua o en su fiesta grande
el 8 de septiembre están ahí recordando y añorando
lo que fue su pueblo hoy un poco triste porque no se ven los juegos
de los niños en sus calles, la alegría de los jóvenes
en la plaza, porque ya no hay maestro en el pueblo y el cura ha de
venir desde Bañobárez. Junto a la parroquia hay un pequeño
salón donde se reunían y donde los curas de la zona
venían cada mes a su retiro, a la convivencia a programar las
distintas actividades para el año pastoral; al lado se encuentra
la residencia de ancianos en la que comparten la vida 26 abuelitos
de los cuales uno ya ha cumplido 100 años. Esta residencia
está regida por una comunidad de hermanas de la Congregación
de Marta y María y junto a las trabajadoras y algunas voluntarias
del pueblo hacen la vida más llevadera para estos hombres.
Fuenteliante, con sus 200 años de historia, vive tranquilo
frente a los valles, robledos y encinares y con una población
de 100 habitantes la mayor parte de ella de la 3ª edad pero con
una gran vitalidad y con unas ganas grandes de vivir. Sufrió
la emigración de los años 60 y 80. Desde su pequeñez
y sencillez quieren seguir a Jesucristo, quieren remar mar adentro,
"quieren contemplar el rostro de Jesús para luego hacérselo
ver a las generaciones futuras", quieren caminar en esperanza
al principio del nuevo milenio sin que falte nunca el Pan de la Palabra
y el Pan de la Eucaristía, quieren que Cristo Resucitado los
convoque en el pequeño Cenáculo es que la Iglesia, para
que también "exhale" sobre sus vidas el Espíritu
y los impulse a ser evangelizados y evangelizadores en este arciprestazgo.
Sobre la
enseñanza de la religión (y II)
Artículo publicado en "La
Verdad"
Publicación de la Diócesis de Pamplona-Tudela
Fernando Sebastián Aguilar
...Esta garantía no la puede dar sino alguien desde la Iglesia
y con autoridad suficiente. Si el Estado pretendiera hacer esta selección,
sería un abuso. Sería algo así como si el Ministro
de Educación pretendiera garantizar la capacidad de un seminarista
para ser presentado a las órdenes sagradas. Por otra parte
los Obispos respetamos la continuidad del trabajo de los profesores
de religión, mientras no se presenten fuertes indicios de que
los interesados, de una u otra manera, han dejado de reunir las condiciones
indispensables para desempeñar bien esta misión. En
definitiva, es el propio profesor el que tendría que retirarse
cuando deja de sentir o de vivir de acuerdo con lo que tiene que enseñar.
Más de uno lo ha hecho así. La convicción de
fe y el testimonio de vida son indispensables para poder enseñar
de manera convincente los contenidos de nuestra fe y las propuestas
de nuestra moral. Los profesores de religión son empleados
interinos del Estado, de la administración docente, en orden
a satisfacer el derecho de los ciudadanos católicos de recibir
enseñanza de religión y moral católica en el
conjunto de su formación intelectual, cultural y cívica.
Desde la Conferencia Episcopal hemos trabajado mucho desde hace más
de 20 años para que su estatuto laboral fuera seriamente reconocido
y justamente retribuido por la Administración pública.
Y lo seguiremos haciendo. Su presencia en los centros públicos
es testimonio y garantía del pleno reconocimiento de la libertad
religiosa de los ciudadanos por parte del Estado. Pero estos elementos
administrativos, laborales y económicos no son lo primario,
ni pueden ser lo principal en este trabajo. Desde el punto de vista
personal y cristiano, un profesor de religión se tiene que
sentir ante todo enviado de la Iglesia, en el campo de la escuela
pública, para ilustrar, fortalecer y promover la fe y la vida
cristiana de sus alumnos, todo ello mediante una buena exposición
de sus materias, con competencia, claridad, fidelidad, atractivo y
fuerza de convicción.
Los profesores de religión, en el cuadro actual de agentes
de pastoral, son verdaderos formadores de los jóvenes cristianos
en el conocimiento científico y sistemático de los contenidos
de la fe, de la moral, de la vida cristiana y de la naturaleza e historia
de la Iglesia. Desde su trabajo, los profesores de religión
son colaboradores de las propias familias católicas, de la
Diócesis y de las parroquias, verdaderos agentes de pastoral,
en una misión verdaderamente difícil y exigente, Son
como la primera línea eclesial en la evangelización
de la juventud. Su labor requiere una estrecha colaboración
con las familias católicas (primeras educadoras en la fe) y
con las parroquias, en su acción catequética, de pastoral
juvenil y de celebración litúrgica. Aunque tengan una
situación administrativa, laboral y económica, la tarea
del profesor de religión no se debe considerar en primer lugar
como un "`puesto de trabajo". Quien viene a este trabajo
buscando una solución económica a su vida, sin una profunda
motivación cristiana y una clara conciencia eclesial, tarde
o temprano, se sentirá incómodo y hasta frustrado. Laboralmente
no es una salida brillante, desde el punto de vista personal estas
deficiencias se ven compensadas por las motivaciones espirituales
y apostólicas, quien no las tienen claras y firmes nunca podrá
estar del todo satisfecho. En todas las Iglesias particulares, la
valoración del trabajo apostólico y pastoral de los
profesores de religión está en un proceso ascendente.
En estos momentos queremos avivar en las familias católicas
la conciencia de su responsabilidad en la educación cristiana
de los niños y jóvenes. No consiste en exigir, sino
en sugerir y ayudar, con respeto y sencillez, con paciencia, con verdad
y eficacia. El triángulo educativo de siempre familia-escuela-parroquia,
se concreta en la colaboración entre las madres, los profesores
o profesoras de religión y los o las catequistas. Hay que trabajar
para que este encuentro y colaboración sea un hecho en nuestras
parroquias y colegios, con actos, encuentros, entrevistas, celebraciones,
etc. (Fernando Sebastián Aguilar es Arzobispo de Pamplona y
obispo de Tudela)
Los
arciprestazgos, uno a uno
Arciprestazgo
de Argañán
Este
arciprestazgo tuvo las jornadas de programación los días
8 y 9 de octubre pasado. Como novedad destacar que se han incorporado
a la acción pastoral dos religiosas, Hijas de la caridad: hacen
los domingos dos celebraciones en ausencia de presbítero. Asimismo
las Hermanas de la Fraternidad Reparadora que hasta ahora trabajaban
sólo en Fuentes de Oñoro extenderán su acción
a otras parroquias del arciprestazgo. Se programaron las siguientes
acciones: Retiro mensual abierto a los seglares. Reunión de
presbíteros para la acción pastoral, (primer sábado
de mes) En algunas parroquias reuniones de formación de catequistas
abiertas a las demás parroquias Asamblea de monitores-lectores
de Asambleas familiares Cristianas Asamblea de participantes en dichas
Asambleas Sacerdotes y ministerio parroquial: Arcipreste: Estanislao
Barrio Montes
Número de parroquias: 22
Sacerdotes en activo: 9
Número de habitantes: 3523
Habitantes por sacerdote: 503
Parroquias y ministerio parroquial