Número 68 - Del  24 de febrero al 9 de marzo de 2.002


SUPLEMENTO DEL BOLETÍN OFICIAL
DEL OBISPADO DE CIUDAD RODRIGO
 

SUMARIO

  • Campaña contra el hambre 2002. Rechazar la violencia para construir la paz
  • Necesidad de las Unidades parroquiales. Tema del XXI Encuentro de arciprestes en Villagarcía
  • Carta del Obispo. Una Iglesia esperanzada. Plan Pastoral para estos tiempos
  • Segundo domingo de Cuaresma
  • Entrevista a Guillermo Garlati, obispo de san Rafael (Argentina)
  • Una respuesta para los matrimonios. Próximo Encuentro conyugal del MFC
  • Homosexualidad y celibato. Reflexión de Mons. Antonio Montero, Arzobispo de Mérida-Badajoz
  • Nuestras parroquias: Lumbrales
  • Nuestra gente
  • Poemas para orar. ¡Manos Unidas!
  • Toda la Diócesis misionada
  • Conoce a ... Voluntarias de la Caridad

IGLESIA EN CIUDAD RODRIGO

Campaña contra el hambre 2002
Rechazar la violencia para construir la paz

Dice un viejo proverbio latino que “si quieres la paz, prepara la guerra”. Esa es la dinámica actual de nuestro mundo y así nos va. Por eso Manos Unidas proclama este año en el lema de su campaña: “si quieres la paz, rechaza la violencia” . Y es que sólo el diálogo, el respeto al otro y la solidaridad tienen capacidad para solucionar los complejos problemas de los pueblos.
Los pobres del sur esperan de nosotros el esfuerzo necesario para el desarme de las conciencias, porque es en el corazón humano, en las actitudes y mentalidades, donde hay que buscar las causas más profundas de los conflictos y del hambre que asolan a gran parte de la humanidad.

Necesidad de las Unidades parroquiales
Tema del XXI Encuentro de arciprestes en Villagarcía

Los días 18 al 20 de febrero Villagarcía en Valladolid ha acogido el ya tradicional Encuentro de Arciprestes que está haciendo realidad la comunión y reflexión común en nuestra Iglesia de Castilla.
Este año el tema se ha centrado en las unidades Parroquiales y de Atención pastoral.
Se ha tratado de tomar conciencia de la urgente necesidad de estas estructuras pastorales, para ello se han clarificado los planteamientos teológicos-eclesiales y pastorales de las mismas y se han concretado propuestas pastorales, en palabras de los organizadores “de y con futuro”.

Carta del Obispo
Una Iglesia esperanzada. Plan Pastoral para estos tiempos

Queridos diocesanos:

A comienzos de este mes de febrero se ha dado a conocer el Plan Pastoral de la Conferencia Episcopal Española para los años 2002-2005. Fruto de un amplio análisis de la situación de la Iglesia en España, realizado en las últimas asambleas plenarias, se acoge a las palabras de Jesús "Mar adentro!" (Lc 5,4), que se han convertido desde el final del Jubileo de 2000 en lema de proyectos pastorales y sobre todo en estímulo reactivador de la acción evangelizadora y pastoral en el momento presente. En efecto, ese mandato "nos invita a no quedarnos tranquilamente en la orilla de la comodidad o la seguridad, a ahondar y adentrarnos en el misterio profundo de su amor, a explorar caminos nuevos de pastoral, a abrirnos a nuevas metas de la evangelización, a confiar más plenamente en la compañía del Señor y en la presencia de su Espíritu" (Plan, n. 34).

La Iglesia en España está viviendo momentos difíciles. El ambiente cultural, cada día más paganizado y ajeno a los valores transcendentes, es causa de dificultades continuas. A esto se añade el deterioro de la imagen de la Iglesia como consecuencia de campañas mediáticas cuya finalidad no parece que sea ayudar a conocer la verdad de las cosas, sino desacreditar y sembrar la desconfianza. Pero no es ésta la mayor fuente de preocupación de los obispos españoles, porque el espíritu del mal no cesa jamás de obstaculizar la misión de la Iglesia, sino la "secularización interna" que se advierte dentro de ella, es decir, la aceptación práctica en los miembros de la comunidad eclesial de los modos de pensar y de actuar propios del ambiente, aunque estén en clara contradicción con las enseñanzas del Evangelio. Esta contemporización es como un ataque gripal que debilita las fuerzas, en este caso espirituales, hasta casi anularlas. Se hace urgente por tanto un cambio de postura y de actitudes, y un retorno claro a Jesucristo y a lo que constituye la identidad propia del cristiano. Todo ello bajo el signo de la esperanza. De ahí el título del Plan: "Una Iglesia esperanzada".

En este sentido llega muy oportunamente la Cuaresma como tiempo propicio para la vuelta a Dios, el cambio de mentalidad y la opción por una vida en justicia y santidad verdaderas, que no se contente con la mediocridad, con una moral de mínimos o con una religiosidad superficial (cf. Plan, n. 17). Sin perder la esperanza porque en medio de las dificultades hay también signos positivos, pero sin mirar a otro lado, es preciso que todos los miembros de la Iglesia, pastores, fieles laicos y consagrados, hagamos en primer lugar un sincero examen de conciencia para descubrir qué parte de culpa nos toca a cada uno en la situación delicada que estamos viviendo y, en segundo lugar, un propósito de seguir más fielmente a Jesucristo dentro de la comunión de la Iglesia. No es hora de lamentos, sino de trabajar con empeño y entusiasmo contando con la fuerza del Espíritu Santo que "viene en ayuda de nuestra debilidad" (Rm 8,26). El es en definitiva quien garantiza "la esperanza que no defrauda" (Rm 5,5). Con mi saludo y bendición.

Segundo domingo de Cuaresma
24 de febrero de 2002

Gén. 12, 1-4a 2 Tim 1,8b-10 Mt 17,1-9
El acontecimiento de la transfiguración del Señor es descrito e interpretado en los evangelios con la comprensión plena que del mismo lograron posteriormente los apóstoles y la comunidad cristiana a la luz de la fe pascual de la resurrección.
Él mismo ordena el suceso a la instrucción de sus discípulos, y para una mejor comprensión de su pasión y muerte anunciadas les muestra un anticipo de la gloria de su resurrección, también predicha. El hecho de la transfiguración se sitúa en el camino de subida de Cristo a Jerusalén, la ciudad que mataba a los profetas, y donde él va a consumar su peregrinación terrena.

El mensaje litúrgico es hoy de optimismo radical y de esperanza firme: la transfiguración es una opción posible para el cristiano, hombre nuevo en una humanidad y mundo nuevos. Jesús es nuestro compañero de camino hacia la meta final; con él somos capaces de superar la prueba de la fe y experimentar la liberación gratificante de la auto renuncia y de la cruz en la cuaresma de nuestra vida, en el camino hacia la pascua con Cristo.

Un hombre que corre el riesgo de "instalarse" en la vida, buscando el refugio cómodo que le permita vivir tranquilo, sin sobresaltos ni preocupaciones excesivas, renunciando a cualquier otra aspiración. Pero, con frecuencia, es entonces cuando uno descubre con más claridad que nunca, que la felicidad no coincide con el bienestar.

Entrevista a Guillermo Garlati, obispo de san Rafael (Argentina)
"La labor de la Iglesia es alentar la esperanza"

Gabriel Ángel Cid López

Mons. Guillermo Garlati es obispo de san Rafael, provincia de Mendoza, en Argentina. De paso para Roma, para la "visita ad limina" ha estado en Ciudad Rodrigo. En esta entrevista, en exclusiva para "Iglesia en Ciudad Rodrigo" nos cuenta de primera mano la grave situación que está viviendo el país y la labor importante que está desarrollando la Iglesia.

P: Las últimas medidas tomadas por el gobierno argentino parecen no hacer acallar a la población, ¿es posible seguir así mucho tiempo?
R: Es el gran interrogante que tenemos ahora. Todo lo que ha sucedido ha suscitado un rechazo al sistema político. Se ha perdido la confianza debido a la corrupción. La gente está pidiendo que la clase política se retire: "no les queremos más" es el grito del pueblo. Esto es un arma de doble filo. Si analizamos la realidad, la elección del actual gobierno es el último intento constitucional. No había otra posibilidad. La Conferencia Episcopal Argentina viene llamando la atención acerca del gran riesgo de caer en la disolución del país. Estamos al borde de la anarquía.

P: ¿Es posible alguna salida? ¿Hay luz al final del túnel'
R: Los obispos hemos señalado la necesidad de revertir la situación y hemos llamado a una conversión en todos las esferas sociales. Hemos dicho que la situación es sumamente grave pero debemos mantener la esperanza. Hay reservas morales muy grandes en los argentinos. Pero deben darse ciertas condiciones.

P: ¿Cuáles son esas condiciones?
R: Un cambio total de política. Los partidos deben hacer autocrítica. Buscan mantener sus privilegios, sus espacios de poder. Son actitudes que llevan inevitablemente a la situación actual. Hace falta gente capaz, idónea, con valores.

P: ¿Cuál está siendo la labor de la Iglesia en toda esta situación?
R: Alentar la esperanza. Pedir que se participe en la búsqueda de soluciones desde un espíritu evangélico.
Después de muchas deliberaciones, pues los riesgos eran muy grandes, la Iglesia argentina, por peticiones de diversos ámbitos (obreros, educación), tomó la decisión de participar y colaborar en un diálogo con todos los sectores de la sociedad ofreciendo un marco para que este se haga con las debidas garantías, sin exclusiones, escuchando a todos. La condición que puso la Iglesia era que los diversos sectores dijeran cuáles eran las cosas a las cuales estaban dispuestos a renunciar en función del bien común. Yo mismo me vi obligado a tener una asamblea en la catedral que duró seis horas, para facilitar la paz social.

P: ¿Qué mensaje quisiera transmitir a la Iglesia en Ciudad Rodrigo?
R: Quiero agradecer la colecta a favor de la iglesia argentina. Este es un gesto de comunión y solidaridad que ha partido de un afecto muy grande de la Conferencia Episcopal Española. Nos sentimos muy animados al saber que no estamos solos y que nos manifiestan su cariño, su cercanía. En estos momentos hay sectores que están pasando muchas necesidades en salud, educación, incluso hambre. La ayuda de la colecta irá destinada a Cáritas argentina que está desarrollando una gran labor con ellos.
Nos comprometemos a rezar y a estar a disposición del Pueblo de Dios en España.
En mi diócesis un 40% de la población es de origen español. El pueblo siente que España es la "madre patria" y es que España nos dio la cultura, la civilización, la fe.

Una respuesta para los matrimonios
Próximo Encuentro conyugal del MFC

Redacción

El Movimiento Familiar Cristiano de Ciudad Rodrigo prepara ya y hace publica su invitación a los matrimonios a participar en el Encuentro Conyugal, que se celebrará los próximos 9 y 10 de marzo, sábado y domingo respectivamente. Se trata de una iniciativa que ha ayudado a muchas parejas a vivir mejor su relación y su vida familiar
Se llevará acabo este encuentro en la Residencia Virgen Milagrosa de nuestra ciudad desde el sábado a las 4 de la tarde hasta el domingo a las 8.
Este Encuentro está dirigido a todos los matrimonios que buscan las bases para fundamentar una mayor felicidad conyugal, a los que quieren lograr un mejor enfoque de la vida familiar y desean conocer mejor su función ante Cristo, ante su propia familia y ante la sociedad.
El Encuentro conyugal realizado fuera del ambiente diario, en un lugar acogedor y tranquilo puede dar la respuesta a preguntas cómo: ¿podemos ser más felices?, ¿nos paramos a pensar seriamente en nuestra vida?, ¿son nuestras actitudes fruto de la reflexión y de la unidad familiar?
Todo a cargo de seglares, parejas pertenecientes a este movimiento y, por tanto, con mucha experiencia en este mundo familiar.
Si estás (estáis) interesados en participar, no dudes en llamar al 923- 46 09 30; 923 46 03 35 y 923 46 10 92. En estos teléfonos recibirás cumplida información con todo lo relacionado con este Encuentro conyugal.

Homosexualidad y celibato
Reflexión de Mons. Antonio Montero, Arzobispo de Mérida-Badajoz

Deseo comentar la palabra autorizada, respetuosa, serena y caritativa del Obispo de Huelva, Monseñor Ignacio Noguer, sobre el escándalo producido por las estruendosas declaraciones del sacerdote don José Mantero, acerca de su ejercicio activo, durante años, de las relaciones homosexuales y su deseo de compatibilizar esa conducta con la permanencia en sus funciones sacerdotales como coadjutor en la parroquia de Valverde del Camino.
Respeto a la orientación sexual
Tanto el sujeto agente y paciente del escándalo, como los comentarios mediáticos sobre el mismo, resaltan el hecho de que este sacerdote se ha declarado públicamente homosexual y teme ser perseguido o castigado por serlo. Las cosas no son así. Es cierto que, en un pasado todavía reciente, cuando se consideraba esa orientación sexual como fruto siempre de un vicio contraído o una propensión no debidamente controlada, la sociedad, cristiana y no cristiana, ha faltado largamente al respeto y a la caridad con estas personas. Hoy lo lamentamos todos y, tanto la Iglesia como las sociedades democráticas, han sustituido esa actitud por el respeto a las personas de esa orientación sexual, ya se deba a lo que son raíces genéticas o fisiológicas, o haya sobrevenido por el historial concreto de cada persona.
En todo caso, estamos refiriéndonos, según los psicólogos, al campo de los instintos, que han de ser, en todo caso, gobernados por la recta razón, la conciencia moral y la libre voluntad del sujeto humano. Volvamos a nuestro caso. Cuando un sacerdote se experimenta a sí mismo en esa situación, no debe refugiarse en el remordimiento, ni en la doble vida, ni en la desesperación. Lo más sabio y correcto es comunicarlo confiadamente a su obispo y pastor, no para que éste arrope su ocultamiento (aunque sí para proteger la privacidad y la buena fama), sino para buscar juntos una superación de esa crisis, con voluntad y confianza en Dios, con paciente y comprensivo acompañamiento personal, con ayuda psicológica, si la reclama el interesado y, en último caso, con la salida legal del ministerio sagrado, por los mismos cauces que cualquiera otra secularización, cuando se funda en la quiebra irrecuperable del celibato.
Socializar el problema
El coadjutor de Valverde del Camino ha optado, errónea y tristemente, por "socializar" su problema personal, echando, a gritos, por la calle de enmedio. Puede, sin duda, pretender justamente que no se le niegue el respeto a su persona o la comprensión de su drama. Que no se le acose con saña. Pero no que le demos la razón y que la Iglesia ignore los propios deberes y su amor preferencial a los sacerdotes fieles a sus compromisos, que lo son todos mientras no conste lo contrario, como ha ocurrido hasta ahora con don José Mantero.
Observen cómo el polo de atención del Prelado no se centra en la orientación sexual del sacerdote afectado (tema delicado y complejo, que la Iglesia aborda cuando procede, con la digna solución de cada caso), sino en su quiebra ostentosa y afianzada del voto de castidad perfecta, por el Reino de Dios y el servicio a su pueblo, que conlleva el compromiso libremente asumido del celibato. Ya dijo el propio Jesús "No todos entienden esto, sino aquellos a los que se les ha concedido. Hay eunucos que nacieron así del seno materno, y hay eunucos que se hicieron tales a sí mismos por el Reino de los cielos. El que pueda entenderlo que lo entienda" (M4 19, 10-12). Por eunucos ha entendido siempre la Iglesia, en esta segunda acepción, al que nosotros llamamos "célibe".
Voces clarificadoras
Los creyentes cristianos y católicos no podemos pretender que todos capten y asuman estos valores. Pero sí debemos considerarlos siempre como una luz y una gracia, por muchos oleajes o nubarrones que obscurezcan nuestro horizonte y parezcan amenazar de naufragio la barca de la Iglesia.
Justo es reconocer que, entre la polvareda desmesuradamente levantada por este episodio menor, ha habido voces clarificadoras en la prensa, radio y tele, que han reconocido el derecho y el deber de la Iglesia de salir al paso de estos desafueros y poner buen orden en su propia casa. Podrá resultar divertido y "periodístico", muy entre comillas, preguntarle a una entrañable vendedora de castañas, a un guarda municipal, o a un delantero centro del equipo local, si los curas deben casarse o no, si el celibato tiene sentido o si la homosexualidad es, o no, un desorden. Semejantes frivolidades no se permiten, por ejemplo, con el mundo de la medicina, del Ejército o de la Universidad.
¿Por qué, entonces, se practican a mansalva con la Religión, con la Moral y con la Iglesia? Ya no es ésta la que tiene sus doctores. Los encuentra usted a porrillo, micrófono en ristre, a la vuelta de la esquina o a la salida del estadio. Quienes obran así son profesionales de la información, esto es, de la verdad. ¿Tendremos derecho los creyentes a exigirles un mayor rigor y respeto? Tendrá que ser así y, líbreme Dios del victimismo. Pero tampoco estaría mal escuchar, en casos como éste, las palabras ponderadas del Obispo de Huelva, y hasta éstas, más menudas y caseras, disquisiciones mías, escritas al eco de las suyas.
+ Antonio Montero Moreno

Nuestras parroquias: Lumbrales
Caminos nuevos para la capital del Abadengo

ANA ISABEL LUCAS

Es la Iglesia Parroquial el monumento más valioso de la Villa de Lumbrales. No tenemos muchos datos de la historia de su construcción que se empezó hacia la mitad del siglo XVI, reinando Felipe II. Parece ser que fue en el año 1581 cuando se celebró la primera Misa en la monumental Iglesia de Lumbrales. Y debió ser al finalizar la primera etapa de su construcción, la cabecera, donde se encuentra el presbiterio, la sacristía y el crucero, toda de cantería labrada, paredes y bóvedas y en lugar de la antigua iglesia de Santa Maria del Castillo.
El arquitecto parece ser Rodrigo de la Gándara, vecino de Lumbrales en 1587. En el año 1596 se reanudaron las obras conforme a los primeros planos, que por los años 1634 aún no se habían terminado. La construcción de la torre es más posterior pero en armonía con el cuerpo de la Iglesia. El actual coro y el pórtico son construidos a finales del siglo XVIII y son añadidos al plano primero. Detrás de 1a piedra peana de la cruz que remata el pórtico se lee la fecha 1798.
La Iglesia parroquial es de estilo herreriano, de amplias proporciones, con 50 metros de longitud por 25 de anchura y una altura de 20 metros en su bóveda central, que se remonta en la torre a 35 metros; toda en su exterior es de cantería de granito labrada. De proporciones amplias, tiene tres grandes naves, con cuatro pilares de base cuadrada puestos de esquina y adheridos a ellos resaltos y medias columnas, con tribuna y baptisterio a los pies, debajo de la torre. El crucero está en línea con las naves; la amplia capilla rectangular es de bóveda vaída, con artesones cuadrados, adentrándose para formar la capilla del altar mayor con bóveda también artesonada, y a buena altura el presbiterio, debajo del cual está la sacristía cubierta por cañón apainalado.
En el interior del templo se encuentran cinco altares con sus retablos, sobrios, aunque de no mucho valor. El retablo del altar mayor es una imitación sencilla y humilde del retablo del Monasterio de El Escorial en madera tallada y dorada a fuego con pan de oro; en el centro está la imagen de la Patrona, Nuestra Señora de la Asunción y, más arriba, un relieve de la Coronación de la Virgen. En el año 1953, con ocasión de celebrarse en Lumbrales el primer Congreso Eucarístico Comarcal de la diócesis de Ciudad Rodrigo, se hizo una reforma extraordinaria en el interior del templo. En el año 1970 se hace de nuevo otra reforma del Presbiterio y altares. En el año 1981 con ocasión del IV Centenario (1581-1981) se reconstruyó totalmente.

ACTIVIDAD PASTORAL:
La actividad pastoral parroquial se fundamenta en la acción litúrgica y en la catequesis de niños y adolescentes, con la colaboración de 15 catequistas, y de adultos a través de las Asambleas Familiares. Casi doscientos adultos, hombres y mujeres, participan regularmente en estas asambleas. Además del templo parroquial, en la Ermita del Manso Cordero se celebra diariamente la Eucaristía y los miércoles de once a doce hay Adoración Eucarística. D. Juanjo está iniciando la formación del grupo de adolescentes mayores y jóvenes con la colaboración de algunos docentes del Instituto. Existe un incipiente Consejo Pastoral parroquial y de Asuntos Económicos que hay que consolidar y hacer operativo. En estos momentos son tres los presbíteros que atienden las necesidades pastorales de la parroquia de Lumbrales y de Ahigal de los Aceiteros y La Redonda: D. Juanjo, D. Andrés Celestino, profesor además de Religión del Instituto, arcipreste y director del C.T.C y D. Antonio que el párroco. Han comenzado en Lumbrales, como sede del arciprestazgo, los cursos de formación para ministerios laicales, que tienen lugar los viernes, durante dos horas.

Nuestra gente
"Recibes de Dios para darlo a los hermanos"

Antonio Risueño

Maribel, vive constantemente ligada a la iglesia y a lo eclesial. Su condición cristiana de laica comprometida hace que participe con mucha más gente en la parroquia de Fátima de Ciudad Rodrigo. Su profesión de administrativo le ha llevado hasta las oficinas de Cáritas y del Secretariado de Catequesis de nuestra Diócesis.

P: Maribel, ahora que no está de moda ser cristiano ¿cómo lo enfocas, tú?
R: Es un estilo de vida el seguir a Jesús de Nazaret, viviendo en sus valores las veinticuatro horas del día.

P: ¿La participación activa en la vida eclesial, se puede entender como
un honor?

R: No es un honor, es un don de Dios o una gracia. Estás recibiendo de Dios siempre con el compromiso de darlo a los hermanos.

P: ¿Cómo vives tu condición de cristiana?
R. Siendo miembro activo de mi Parroquia de Fátima, colaborando en lo que puedo y también en mi trabajo como secretaria de Cáritas.

P: ¿Qué te ha aportado tu trabajo en Cáritas?
R: Muchas cosas. Sobre todo, saber que muy cerca de mí hay muchas personas necesitadas de nosotros y que no hay que buscarlos lejos.

P: ¿En que te gustaría que cambiara el mundo y la Iglesia?
P: En que todos viviéramos los valores del Evangelio.

Poemas para orar
¡Manos Unidas!

Manos que oran,
pidiendo a Dios las bendiga.
Manos que tienen ojos,
para ver a los pobres,
manos que tienen oídos,
para oír el llanto
del hermano que sufre.
Manos que perdonan,
todas las ofensas.
Manos con perfume,
que huele a humildad,
para levantar de la cuneta,
a los marginados de la historia.
Manos doloridas,
de tanto curar heridas.
Manos Unidas,
llenas de semillas,
de amor y de vida.

(Ángel Luis)

Toda la Diócesis misionada
Redacción
El día 17, domingo, comenzaron las Misiones Populares Renovadas en el Arciprestazgo de La Ribera. Durarán hasta el día 2 de marzo. Con este Arciprestazgo queda ya toda la diócesis misionada por los Misioneros Redentoristas, que desde abril de 1999 lo vienen haciendo. En total son 9 misioneros los que se han desplazado hasta las 12 parroquias de las que consta este arciprestazgo.
Ahora, como resultado de la Misión, están en numerosas parroquias las Asambleas Familiares Cristianas, espacios de encuentro para dialogar desde la vida y a la luz de la fe, que ha de desembocar en una catequesis de adultos.

Conoce a
Voluntarias de la Caridad

Salvar a los pobres fue el objetivo de toda la vida de San Vicente. Hace casi cuatrocientos años que, interpelado por la miseria de la Francia de su tiempo, comenzó su gran obra de caridad con un grupo de seglares, una caridad organizada a favor de los más necesitados.
Oficialmente se les llamaba "Damas de la Caridad". Aunque es una asociación mayormente femenina, siempre se ha admitido la colaboración de los hombres. Actualmente está extendida por todo el mundo, con muchos miles de socios activos. Aquí, en Ciudad Rodrigo, las voluntarias de la Caridad son mujeres, disponibles para realizar una acción evangelizadora-social siguiendo los Estatutos actuales cimentados sobre doctrina vicenciana. Son 24 socias activas y 18 socias cotizantes. En España son unas 4.000 voluntarias activas y 11.000 cotizantes.
Los fines fundamentales son: Formación eclesial, vicenciana y social para dar respuesta a las numerosas necesidades de ayuda. Concretamente ahora se dedican a visitar enfermos en sus domicilios o en las residencias donde están acogidos. Una vez conocida la realidad en que viven les ofrecen sus servicios de acompañamiento tanto en sus casas como para visitas médicas, etc. Acompañan a una Hija de la Caridad a darles la sagrada comunión; ayudan a comidas y cenas en algunas residencias y realizan numerosas actividades sociales. Además desde este curso acompañan a las Hijas de La Caridad y participan en las celebraciones en ausencia de presbítero los domingos en varios pueblos.
Llevan dos años organizando el "Rastrillo misionero" para ayudar a países de misión. El primer año la recaudación fue enviada a Mozambique, el pasado año a Angola donde irá también lo recaudado este año. Será inaugurado el domingo de Ramos. Se da una gran importancia a la formación integral de las asociadas. Una formación cimentada en el Evangelio y aplicada a las actividades que realizan. Tienen tiempos de oración, convivencia con otros grupos de Voluntarias de distintas diócesis, algún día de retiro y unos días de ejercicios espirituales, programados este curso para los días 5, 6 y 7 de abril con asistencia de todos los grupos regionales: Madrid, Toledo, Segovia, Ávila, Zamora, Salamanca y Ciudad Rodrigo, donde se celebrarán los del presente año. Están abiertos a todas las personas que quieran participar.
La sede se encuentra en la parroquia de San Pedro-San Isidoro. Las reuniones son en la Residencia Virgen Milagrosa. Los terceros jueves de mes a las 4,45 de la tarde se reúnen para orar. El Consiliario es D. Enrique Gamito, animador espiritual de las asociadas.