De ningún santo, se ha escrito tanto y, por lo general, tan positivamente como de Francisco de Asís, y entre sus admira-dores hay católicos, protestantes, orto-doxos, creyentes de todas las religiones, y también agnósticos e inclusos ateos. Por él se han interesado y se interesan historiadores, literatos, teólogos, so-ciólogos, filósofos, psicólogos, cineastas y, cómo no, las artes plásticas, que han hecho de él el santo más representado en toda la historia del arte y de la piedad en el Occidente cristiano.
Impacta por su experiencia de Dios, su humanidad, simpatía, sencillez, ternura, libertad, desapropiación, fraternidad, bon-dad..., y por esa síntesis, que tan singu-larmente le caracteriza, entre santidad y gusto por la belleza, desapropiación y comunión con todos y con todo, que hacen de él un paradigma, prototipo y propuesta de la utopía posible de los mejores sueños que se abren paso en el corazón humano, y un verdadero «patri-monio de la humanidad».
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La gran Familia Franciscana se prepara para la Celebración de VIII Centenario de la aprobación por el Papa Inocencio III (1209) de la forma de vida y regla de Francisco de Asís y sus primeros com-pañeros, que marca el inicio de su anda-dura como «Movimiento franciscano» en la Iglesia.
Como preparación y parte de la celebración de esta efemérides, la Provin-cia Franciscana de Castilla OFM ha preparado una muestra artística en la que se expone la mayor parte de los cuadros de la colección de acuarelas de José Benlliure Gil, sobre la vida de San Fran-cisco, llevada acabo por el pintor en los años 1924-1926, por encargo de la Orden Franciscana, con el fin de ilustrar la gran publicación del P. Torró «San Francisco de Asís».
El talento y la creatividad del maestro valenciano, su buen conocimiento de la figura de Francisco de Asís y del marco espacio-temporal en el que vivió, le permitieron sortear los obstáculos que suponían lo extenso de la colección (65 cuadros) y el escaso tiempo disponible para llevar a cabo el encargo. |
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El pintor hizo su trabajo en papel Whatman, fundiendo el dibujo suelto y la pintura con aguadas y acuarelas, y, pun-tualmente, el temple. Diez de los cuadros están pintados con paleta de color, con una rica gama de rojos, amarillos y azules, que dan pie a los azulados verdosos, y a las tierras ocres con pinceladas amarillas; y el resto son monocromáticos, con mínimas insinuaciones de color.
La colección pertenece en la actualidad a la Provincia Franciscana de Valencia OFM: es una de las series más completas sobre San Francisco de Asís, y está reconocida como «la colección franciscana más importante del s. XX». En ella José Benlliure dejó no sólo una de las mejores muestras de su madurez y genio artísticos, sino también de su admiración por la figura del santo.
Todo ello podrá comprobarlo personal-mente quien visite la Exposición o lea el Catálogo de la misma
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