
1. Un hombre protagonista de su propia educación.
Es el alumno quien debe realizar su propia educación. Los demás son mediadores que la facilitan, progresiva y sistemáticamente.
2. Un hombre integrado.
El alumno está en un constante hacerse y debe atender a las múltiples dimensiones - física, afectiva, social, intelectual, ética y trascendente - de su maduración con gran cuidado para equilibrar todos estos aspectos.
3. Un hombre libre, crítico y creativo.
Tenderá a ser una persona que no sea fatalmente manipulada por los medios de comunicación, por los criterios de los demás, por los reclamos del tipo que sean.
Crítico consigo mismo y con los demás, y creador y planificador de su propio proyecto vital.
4. Un hombre comunitario, participativo y responsable.
Desde un clima de colaboración, se siente llamado a la participación y a la presencia renovadora de la realidad social. Comparte su vida con los demás con un talante cordial y alegre.
5. Un hombre solidario y servicial.
Preocupado por los problemas de los países y personas más necesitadas, a los que presta atención. Sale de sí mismo, de su comodidad y apatía y pone de su parte lo necesario. Colabora en todo.
6. Un hombre de su tiempo.
Que vive la historia, la cultura, las costumbres de la sociedad actual con una proyección de futuro y con un espíritu abierto y universal Que sabe leer, usar e interpretar correctamente los medios de comunicación social
7. Un hombre utópico.
Con la utopía propia de un espíritu imaginativo y creativo que proyecta su visión y su tarea hacia la realidad de un mundo que siempre tiene posibilidades de mejora.
8. Un hombre tolerante y respetuoso.
Que sabe que existen diferencias de pensar, de ser y de actuar y, por eso, las acepta y valora,
9. Un hombre amante de la justicia y de la paz.
Es austero y responsable en el uso de los bienes materiales y está convencido de que el reparto equitativo de los bienes de la tierra trae, como consecuencia, la paz entre los pueblos y las personas.
10. Un hombre creyente.
Que alcaza su esperanza y felicidad en la palabra de Jesús, que es libre en la generosidad de su fe, que confía en el Dios de Jesús para edificar un mundo nuevo. Y, como creyente, se siente también enviado, apóstol, testigo.
11.
Una persona Inquieta por la búsqueda de
la verdad.
Que
desarrollando sus facultades intelectuales y profundizando en el estudio de las
distintas ciencias, pueda pasar de¡ conocimiento de las diversas verdades al
conocimiento de la VERDAD de su ser y de su vida.