l Monasterio de Santa María de Sobrado, aparece citado ya en documentos de finales del siglo X, con el nombre de "San Salvador". La historia de los 150 primeros años de vida del Monasterio no está suficientemente estudiada; sabemos que a principios del siglo XII el Monasterio se encuentra abandonado. En 1142 Bernardo de Fontaines, que hoy conocemos como san Bernardo, envía desde Claraval (Francia), de donde es abad, una comunidad de monjes. Así, el 14 de febrero de 1142, comienza en Santa María de Sobrado la vida monástica cisterciense. (Para conocer más sobre la Orden Cisterciense de la Estricta Observancia, pulse aquí)

urante el resto del siglo XII y el siglo XIII el Monasterio desarrolla una gran actividad espiritual y económica. Después, como la mayoría de los Monasterios de España y Europa, conoce una etapa de decadencia que se detiene el año 1498, al incorporarse el Monasterio a la Congregación de Castilla. El Monasterio recupera gran parte de su grandeza; la mayoría de los edificios que actualmente se conservan, comienzan a construirse a partir de esta nueva época. La monumental iglesia se termina a finales del siglo XVII y en el año 1708 se consagró solemnemente.

anta María de Sobrado sufre una nueva etapa de decadencia, que culmina en 1834: el 21 de septiembre de 1834 se suprime por real orden el Monasterio. Al año siguiente, 1835, la mayor parte de los Monasterios de España son también suprimidos, por una orden general y definitiva de desamortización. El Monasterio de Santa María de Sobrado, sus edificios y posesiones son vendidos a personas no relacionadas con la institución religiosa o eclesiástica. Se inicia un deterioro progresivo de los edificios que acaban convirtiéndose en un enorme montón de ruinas y piedras.

n el año 1954, por encargo del cardenal Quiroga, Arzobispo de Santiago de Compostela, el Monasterio Cisterciense de Viaceli, situado en la localidad de Cóbreces (Cantabria) comienza la enorme tarea de reconstrucción del Monasterio; y en el mes de julio de 1966 envía una comunidad de monjes. El 25 de julio de 1966, solemnidad del apóstol Santiago, comienza nuevamente la vida monástica cisterciense en el Monasterio de Santa María de Sobrado.