CONGREGACION
GENERAL

Roma
Septiembre de 2011

 

Presentación

Identidad escolapia

I. Nuestro estilo educativo

II. Nuestra propuesta educativa

  • Dimensión singular
  • Dimensión social
  • Dimensión trascendente

III. La Comunidad educativa

  • Entidad Titular
  • Alumnado
  • Educadores
  • Familias

 

 

 PRESENTACIÓN

 

Nuestros centros educativos ofrecen una educación impregnada en las raíces carismáticas de la intuición educativa de José de Calasanz y de la visión profética de Paula Montal que quiso brindar esta educación integral a la mujer y, así, revitalizar la identidad y misión propia de la familia.

Hoy, a nuestros alumnos y alumnas, les invitamos a recorrer un camino educativo que les ayude a crecer integralmente como personas, les ofrecemos la oportunidad de afianzar su identidad cristiana a través de nuestra pastoral educativa y les acompañamos para que se vayan integrando en la sociedad con un compromiso solidario y humanizador.

Es posible realizar este sueño educativo si padres y educadores unimos nuestro empeño para para ofrecer a nuestros niños y jóvenes una educación en la verdad, la bondad y la belleza. Verdad, bondad y belleza son son elementos intrínsecos al ser humano y camino universal en la búsqueda de trascendencia propia de cada persona, y en la riqueza de las múltiples culturas en los distintos continentes donde nuestra misión educativa se realiza.

Educar en la búsqueda de la verdad conduce, poco a poco, a la unidad en el conocimiento de la identidad y misión propia en este mundo frente al peligro de la fragmentación existencial.

Educar en la bondad conduce  a descubrir la bondad innata que existe en todo ser humano y la capacidad que tenemos las personad de transformar, creativa y positivamente, nuestro entorno haciendo el bien.

Educar en la belleza es ayudar a nuestros niños, adolescentes y jóvenes a gozar de la armonía interior y exterior, y sabemos que el orden y la armonía es camino de la serenidad y de la paz que hoy, nuestro mundo, tanto necesita.

Con ilusión ofrecemos este documento de "nuestro estilo educativo" , en él encontramos pautas que nos ayudarán a seguir estimando, valorando y amando esta noble tarea de EDUCAR.

Que José de Calasanz y Paula Montal nos bendigan. Con afecto.

Divina García Calzada, Sch. P.
SUPERIORA GENERAL

 

IDENTIDAD ESCOLAPIA


Ofrecemos nuestras escuelas, centros de la Iglesia Católica, como un servicio a la educación de la infancia y juventud, según las características de José de Calasanz y la intuición de Paula Montal.

José de Calasanz, en el siglo XVII, interpretando los signos de su tiempo, descubre en la educación de las clases populares, el medio más eficaz para la reforma de la sociedad y crea una escuela nueva, primer modelo en la historia, de educación integral, popular y cristiana.

Paula Montal, dos siglos y medio más tarde, intuye como necesidad urgente de la sociedad, la promoción de la mujer, hasta entonces apartada de la cultura. Por eso abre sus escuelas para la mujer, porque la concibe como fermento de transformación social y cristiana a través de la familia y del mundo del trabajo. Y, sintiéndose totalmente identificada con Calasanz, estructura su obra según la espiritualidad y pedagogía calasancia.



I. NUESTRO ESTILO EDUCATIVO

 

  • La educación popular fue la opción de Calasanz. Nuestra misión está abierta a la diversidad de culturas y clases sociales, especialmente a quienes más lo necesiten.

  • La promoción de la mujer y de la familia fue el núcleo del pensamiento y de la obra de Paula Montal. Hoy, nuestra acción educativa está abierta a toda persona, hombre o mujer, convencidos de la importancia de educar en igualdad de derechos y dignidad. Valoramos el núcleo familiar como ámbito donde se aprende a amar y ser amado.

  •  Potenciamos la formación integral y armónica en todas las dimensiones de la persona, en todas las etapas y situaciones de la vida para desarrollar su potencial de manera equilibrada y contribuir así a su autonomía y plenitud.

  • La educación en la fe cristiana impregna toda la labor que se realiza en nuestra misión educativa. Valoramos y potenciamos la catequesis y la oración como elementos propios de nuestra tradición educativa. Consideramos a María, Madre de Dios, como modelo de educadora.

  •  Optamos por una pedagogía abierta y flexible, encarnada en el entorno, amplia en contenidos y materias, capaz de integrar en cada momento los avances técnicos y pedagógicos para su constante actualización.

  • La formación permanente es una constante en nuestra tradición. Los cambios acelerados del mundo de hoy exigen una puesta al día en todos los ámbitos.

Piedad y letras es la expresión del estilo educativo escolapio, concebido como síntesis entre formación cristiana y promoción humana, entre fe y cultura

II. NUESTRA PROPUESTA EDUCATIVA


Concebimos a la persona como un ser singular, social y transcendente en continuo proceso de crecimiento y maduración. Un ser abierto a todos los valores que lo enriquecen.

La educación es un medio privilegiado para favorecer este crecimiento y potenciar sus capacidades físicas, intelectuales, afectivas y espirituales.

 

DIMENSIÓN SINGULAR

             Nuestra propuesta educativa quiere ayudar a la persona a conseguir su propio crecimiento, la aceptación y superación de si misma, capacidad de autonomía, decisión y sentido critico.

Para educar la dimensión singular fomentamos las actitudes de:

  • Autenticidad y coherencia en la vida y en la acción.

  • Sencillez, alegría, serenidad y equilibrio en la vida diaria.

  • Responsabilidad y esfuerzo en el trabajo bien hecho.

  • Creatividad, inquietud por adquirir nuevos conocimientos y por la investigación.

  • Autoconocimiento y valoración personal para crecer en autoestima y confianza en si mismo.

Para eso:

  • Educamos en la libertad y para la libertad, para que aprendan a actuar por propia convicción, con rectitud de conciencia, respetando siempre la libertad de los demás.

  • Educamos en el amor y para el amor. Toda persona necesita un clima que le permita amar y sentirse amada.

  • Procuramos una corrección hecha con dulzura y amor-

  • Favorecemos un aprendizaje basado en el interés y la motivación.

  • Fomentamos la creatividad, la originalidad de cada persona enseñándoles a orientar y desarrollar todas su capacidades.

  • Despertamos la inquietud por la investigación y la búsqueda de la verdad.

 

DIMENSIÓN SOCIAL

La persona es un ser que se realiza en comunión. Madura cuando asume sus deberes, respeta los derechos de los demás y colabora en la creación de una sociedad más justa.

Para educar la dimensión social fomentamos las actitudes de:

  • Valoración de la igualdad y complementariedad del hombre y de la mujer en la familia y en la sociedad.

  • Corresponsabilidad, colaboración y compromiso en el ámbito escolar, familiar y social.

  • Solidaridad hacia las personas y colectivos más necesitados.

  • Cuidado y admiración de la naturaleza y su entorno

  • Valoración de la cultura del país donde viven.

  • Apertura y acogida a la diversidad de personas y grupos sociales.

Para eso:

  • Educamos para la convivencia pacífica que supera toda violencia y prepara para llegar a ser constructores de paz.

  • Ayudamos a que se comprometan en la construcción de una sociedad más humana y más fraterna.

  • Fomentamos el amor al trabajo para colaborar en un mundo más justo.

  • Procuramos crear entre todos un clima que sea educativo en si mismo; el respeto y el orden favorecen el trabajo y la convivencia.

  • Promovemos experiencias de voluntariado para ayudar a crecer en la solidariedad.

  • Aceptamos el progreso y la técnica y evitamos la deshumanización que pueden comportar.

  • Favorecemos el conocimiento de la realidad con actitud crítica y objetiva.

  • Pretendemos que adquieran conocimientos y habilidades que les ayuden a desenvolverse en la vida.

  • Ofrecemos actividades que eduquen en el tiempo de ocio.

 

DIMENSIÓN TRANSCENDENTE

La dimensión transcendente, esencial en el ser humano, incide de forma decisiva en su crecimiento. Por nuestra concepción cristiana reconocemos que la persona es hija de Dios.

Para educar esta dimensión fomentamos las actitudes de:

  • Cuidado y admiración de la vida y de la naturaleza.

  • Reconocimiento y gratitud por todo lo que Dios nos da.

  • Reconciliación y perdón para favorecer la convivencia, la comunión  y la paz.

  • Agradecimiento y alegría valorando lo bueno y positivo que nos rodea y nos ayuda a vivir con esperanza.

 Para eso:

  • Intentamos crear un ambiente favorable al silencio, a la escucha, a la reflexión y al descubrimiento de la propia interioridad, lugar del encuentro personal con Dios.

  • Favorecemos la búsqueda de la verdad.

  • Ofrecemos una progresiva evangelización a través del conocimiento y vivencia de Jesús de Nazaret que ilumina el sentido de la propia existencia y la visión del mundo.

  • Favorecemos la relación filial con Dios Padre mediante la oración.

  • Sugerimos un estilo de vida que sea coherente con la fe cristiana.

  • Favorecemos la profundización de la fe vivida comunitariamente en la Iglesia.

La propuesta cristiana de la educación es un ofrecimiento que respeta siempre la libertad personal.

III. LA COMUNIDAD EDUCATIVA


Nuestra concepción de educación cristiana exige que la escuela sea una auténtica Comunidad Educativa y que el conjunto de miembros que la forman estén integrados armónicamente a través de la participación, con el objetivo de lograr una educación coherente que favorezca la formación del alumnado.

            La acción educativa escolar requiere que todos los que intervienen en ell lo hagan de una forma orgánica y coordinada.

            La relación constante entre familias, tutores, profesores y dirección ayuda a conseguir un buen nivel de formación integral.

            Aspiramos a que esta comunidad llegue a ser comunidad cristiana que vive la educación como misión compartida identificada con el estilo propio del carisma escolapio.

ENTIDAD TITULAR

            Las Hijas de María, Religiosas de las Escuelas Pías, garantizan la misión educativa de los centros que se rigen por este Carácter Propio.

            Son responsables de elaborarlo, establecerlo y dar continuidad a los principios y criterios que definen la educación escolapia.

Ejercen la última responsabilidad ante la sociedad, los poderes públicos y la Iglesia.

    • Hay centros que las Hijas de María asumen su titularidad.

    • En algunos centros la titularidad recae en una fundación o asociación

    • Otros que sin ser de titularidad escolapia se rigen por este Carácter Propio y asumen su identidad.

ALUMNADO

            El alumnado es el centro de la comunidad educativa y sujeto de su propia educación. Todo cuanto se promueve en la escuela tiene un objetivo claro: Ofrecer la posibilidad de crecer y madurar en todos los aspectos de su personalidad.

 EDUCADORES

            El profesorado es el principal educador del alumnado y con su acción complementa la tarea educativa de la familia.

            Asume la pedagogía escolapia que se caracteriza por ser abierta y flexible, amplia en contenidos y materias, encarnada en el entorno y capaz de integrar los avances tecnológicos y pedagógicos para su constante actualización.

            Realiza su labor formativa de acuerdo con el tipo de educación de la escuela plasmado en el Carácter Propio.

            La aceptación y sintonía con esta línea educativa es un criterio a tener en cuenta en la selección del profesorado.

            El personal de administración y servicios colabora en la educación y en la marcha de la escuela, según sus respectivas competencias y responsabilidades.

            El personal colaborador participa dando continuidad al estilo propio de la escuela en las actividades complementarias y extraescolares.

 Valores y actitudes de los/las educadores/educadoras

  • Identificación y vivencia del estilo educativo de las escolapias.

  • Sintonía y vida coherente con los valores del Evangelio de Jesús de Nazaret.

  • Adecuada preparación profesional y constante renovación en todo lo que conlleva la misión educadora.

  • Espíritu de innovación superando la rutina, la indiferencia y el conformismo.

  • Corresponsabilidad y comunión con los demás trabajando en misión compartida.

  • Colaboración y compromiso en el trabajo en equipo como medio eficaz de enriquecimiento, ofreciendo lo que somos y acogiendo lo que cada persona aporta.

  • Paciencia, sencillez, serenidad y equilibrio en el acontecer diario.

  • Acogida y respeto, acompañando los procesos de crecimiento personal.

  • Apertura, comprensión y compasión hacia los demás en un mundo complejo y diverso, lo que redunda en uan mayor satisfacción y bienestar personal.

  • Interés y disponibilidad para acoger y ayudar a los más desfavorecidos.

  • Colaboración y diálogo positivo con las familias.

FAMILIAS

            La familia es la primera responsable de la educación de los hijos y el ambiente familiar desempeña un papel esencial en las actitudes y valores que se adquieren desde los primeros años.

            Para una educación integral y armónica es necesaria la colaboración y respeto de la familia con el estilo educativo cristiano que se ofrece en nuestros centros y en los centros de la fundación.

            Los padres cristianos que han confiado sus hijos a nuestras escuelas por razón de su identidad, tienen una responsabilidad particular. Esperamos su apoyo y colaboración.

            Si alguna familia no comparte totalmente nuestro proyecto cristiano debe, al menos, respetarlo.

            La Asociación de Padres y Madres tiene una gran importancia en la escuela y es cauce de colaboración y apoyo en la tarea docente.